La última humillación
Tengo delante un puñado de imágenes de la guerra civil española, todas de Robert Capa. La más famosa, no me cabe duda, es la del miliciano retratado en el momento de caer abatido cerca del Cerro Muriano en septiembre de 1936. He leído muchas veces que esta imagen es la mejor fotografía de guerra jamás realizada. Decía el fotógrafo húngaro (que en realidad se llamaba Endre Friedman ) que la razón de que una fotografía no fuese lo bastante buenas era por no haberse acercado lo suficiente. El libro, además de la foto antes mencionada, contiene un puñado de imágenes tomadas por Capa que se las queda uno mirando sin poder sustraerse al dolor, al asombro, o a la reflexión: el rostro marcado de arrugas de una mujer en el Madrid sitiado, una niña recostada sobre un par de sacos de arroz abrigada con la chaqueta de un adulto, mirando al vacío durante la evacuación de Barcelona en enero del 39, civiles sobre el precario asfalto de las carreteras españolas de entonces con el cuerpo...