El tamaño sí importa
Estas últimas semanas, y las que se avecinan, todo el país estará lleno de Ferias. Y no me refiero sólo a las fiestas locales que abundan en primavera, sino a otras ferias que por suerte cada vez duran más y son tan abundantes a pesar de que muchos agoreros pronostiquen el fin de las páginas impresas por culpa de la televisión, los videojuegos, o esos engendros técnicos que los modernos llaman libros electrónicos, e-books. Eso. Ahora que muchas ciudades andan festejando Ferias donde los libros pueden comprarse con un 10 % de descuento, donde la gente puede elegir sus futuras lecturas entre millones de ejemplares y donde puede ver de cerca, tocar, estrechar la mano o comentar la obra de un autor al que admiren, no estaría mal hablar de la corta vida de los libros en los escaparates, del sometimiento de la cultura a las estrictas y salvajes leyes del mercado, como si los libros fueran ropa o fruta de temporada, convendría hablar de la lucha salvaje, casi fratricida, entre editoriales y a...