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Mostrando entradas de febrero, 2006

400 palabras

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Lo llevo claro, parece. Clarinete. Por raro que parezca con tanta gente pontificando en Instagram, escribir es algo más complicado que colgar una tontería resultona en las redes sociales, una frase o dos debajo de una foto para que los seguidores le den al corazoncito. También se puede hacer, faltaría más —y se hace, y lo hago— y algunas veces hasta tiene su gracia, pero ya digo, escribir es otra cosa. Al menos para un servidor. A mí me gusta dar vueltas, acercarme en círculos, rodear lo que quiero contar, aproximarme un poco, retirarme después, amagar sin golpear, volver por otro lado y, cuando ya parece que me he olvidado de a dónde quería llegar, intentar clavar el aguijón, como un escorpión astuto, en el corazón del lector. A veces lo consigo, a veces no. Algún día, quién sabe, el escorpión acabará picándose a sí mismo, qué le vamos a hacer. Miradlo por el lado bueno: así os libraréis de mí. Suelo evitar los caminos rectos cuando escribo. Prefiero los rodeos y estos necesitan espac...

Tontos sin fronteras

Hoy me voy a poner polémico, Cristóbal, y voy a hablar de un tema tabú. Y es que me da mu cha pena que el mundo ande revuelto por las caricaturas del profeta Mahoma. Si te digo la verdad, yo no creo ni que el artista que las dibujó ni el periodico que las publicó tuvieran intención de ofen der a los musulmanes, y en las ofensas lo que cuenta de verdad es la intención. El problema, Cristó bal , es que todo el mundo está, si me permites la expresión, acojonado : nadie abre la boca por no molestar, nadie es capaz de decir que la libertad de expresión es una de las más hermosas conquis tas del hombre después de muchos años de agachar la cabeza o poner la espalda para que nos den latigazos. Hay algo todavía peor que la censura, y es la autocensura : uno no debe ponerse barreras cuando ha de decir lo que piensa y, sobre todo, cuando procura no ofender a nadie y escucha otras opiniones, además. Tú sabes, Cristóbal, que yo he escrito muchas veces contra la intolerancia, y des-de este micró...

Ciberamor

Bueno, Cristóbal, los millones se han ido, a Francia y a Portugal, según me han contado, así que habrá que esperar a la próxima vez que el euromillón acumule un bote mareante como el que había el viernes pasada, una cifra que rondaba los doscientos millones de euros. Doscientos millones de euros, Cristóbal, muchas pesetas si nos ponemos en plan nostálgico. Yo no sé si tú, Cristóbal, o los oyentes de este programa, pero yo me he puesto a fantasear alguna vez con la idea de qué haría si me tocase un buen pellizco de la lotería, y uno siempre sueña con una vida mejor o más agradable, aunque la vida de uno sea razonablemente tranquila y apacible. He pensado en cuánta gente podría ayudar con ese dinero, a cuántas causas buenas podría dedicar mi fortuna, imaginarme que, como Edmundo Dantés , el Conde de Montecristo , me había convertido en la Providencia. Qué bonito, fíjate, poder convertirte en la Providencia. Pero bueno, ya sabes que, seguramente por deformación profesional tengo una ten...

Millonarios quisquillosos

Bueno, Cristóbal, los millones se han ido, a Francia y a Portugal, según me han contado, así que habrá que esperar a la próxima vez que el euromillón acumule un bote mareante como el que había el viernes pasada, una cifra que rondaba los doscientos millones de euros. Doscientos millones de euros, Cristóbal, muchas pesetas si nos ponemos en plan nostálgico. Yo no sé si tú, Cristóbal, o los oyentes de este programa, pero yo me he puesto a fantasear alguna vez con la idea de qué haría si me tocase un buen pellizco de la lotería, y uno siempre sueña con una vida mejor o más agradable, aunque la vida de uno sea razonablemente tranquila y apacible. He pensado en cuánta gente podría ayudar con ese dinero, a cuántas causas buenas podría dedicar mi fortuna, imaginarme que, como Edmundo Dantés , el Conde de Montecristo , me había convertido en la Providencia. Qué bonito, fíja te, poder convertirte en la Providencia. Pero bueno, ya sabes que, seguramente por deformación profesional tengo una te...

Me estoy haciendo viejo

 Lo que te voy a contar hoy, Cristóbal, es que el otro día caí en la cuenta de que me estoy haciendo viejo. El caso es que mi sobrino, que está a punto de cumplir quince primaveras de calenda rio , me mandó un mensaje de texto al móvil, un sms , para que nos entendamos. Total, que lo abrí, como hago con todos, y me dije, ahí va, mira tú que sorpresa, me acabo de dar cuenta de que la razón por la que el chaval saca malas notas en inglés es porque habrá dedicado un montón de horas a estu diar chino. Se habrá enterado mi sobrino, pensé, de que China será dentro de pocas décadas la pri mera potencia mundial y, previsor, ha decidido que el futuro no lo coja con el paso cambiado. En fin, chino mandarín o japonés, el caso es que el que quien te está hablando ahora mismo, Cristóbal, no logró entender una palabra del mensaje. Tuve que pedir ayuda, lo confieso, buscarme un traductor que me descifrase el mensaje, pero lo único que sacamos en claro, el traductor y yo, es que, se tra taba de algún...