El socorrido lenguaje
Querido Cristóbal: la verdad es que esto del lenguaje es la mar de socorrido. Y cuando digo esto no me refiero a que una gran parte de mi trabajo tenga que ver con el manejo de esta lengua tan hermosa con la que nos comunicamos, y que todavía se mantiene a pesar de los mensajes de los móviles y las faltas de ortografía con la que algunas veces nos golpean en la cara los titulares de los periódicos. En fin, que esto tener soltura a la hora de hablar, quería decirte, es la mar de socorrido cuando uno quiere sacudirse las pulgas, escaquearse o endosarle el muerto a otro, vaya. En esto, tenemos que reconocer, querido amigo, que los políticos nos llevan ventaja. Yo no sé si ese talento ―el de usar el lenguaje para escurrir el bulto― lo van adquiriendo los políticos al mismo tiempo que se van acomodando al cargo o es que les viene de fábrica y ya de pequeñitos eran esos niños que en el recreo siempre estaban dispuesto a señalar a otro cuando se rompía un cristal o un balón perdido se es...