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Mostrando entradas de enero, 2007

Elecciones

Todavía no ha empezado oficialmente la campaña electoral, Cristóbal, pero con tanta fotos y tantos tira y afloja ya empiezo a estar harto. Yo no sé a los oyentes, o a ti, Cristóbal, pero a mí, la verdad es que cada vez me cuesta más diferenciar a unos candidatos de otros. Todavía no hay carteles en la ciudad, pero los veo en la tele o en los periódicos, querido amigo, a los candidatos que de pronto parecen haber perdido el sentido del ridículo y me parecen todos iguales: tan repeinados, las sonrisas de niños buenos, las expresiones de aparente determinación, la parafernalia y el esfuerzo destinados a caernos bien, a convencernos de que les votemos, y me parecen todos iguales. Los miro y me recuerdan a esos niños caprichosos que conceden una tregua a sus padres y se portan bien durante un rato para conseguir lo que quieren, a esos maridos infieles que prometen no volver a faltar a sus deberes conyugales para conseguir un beso o una caricia. Será que cada vez soy más escéptico, más desc…

Trescientos cochinos euros

Hoy ando con el estómago revuelto Cristóbal. No al ponerme delante del micrófono para leer la separata, sino cuando me siento a escribirla delante del ordenador. Me acabo de enterar viendo un telediario que más del veinte por ciento de los españoles, cerca de nueve millones de personas, malvive en el umbral de la pobreza. El ejemplo es una pareja de jubilados que aparece en pantalla: viven en un quinto piso, sin ascensor, lo que para quien anda con la artrosis agujereándole las articulaciones, es una hazaña semejante a subir cada día a una cumbre del Himalaya. La pensión con la que cuentan para resistir es de poco más de trescientos euros. El pico no lo recuerdo, Cristóbal, pero es una cantidad ridícula. Y a pesar de la tragedia el matrimonio sonreía, sonreía a la cámara al finaldel reportaje, incluso parecía feliz.
 ero para que entiendan por qué ando con el estómago revuelto, Cristóbal, me gustaría invitar a los oyentes a realizar un ejercicio práctico. Que salgan a dar una vuelta, q…

Sombras de guerra

Desde que hago opinión desde un micrófono, Cristóbal, yo creo que he hablado ya de todo, o de casi todo, pero he caído en la cuenta de que nunca le había dado la tabarra a los oyentes mientras comentaba un videojuego. Y hace poco me he enterado de que ha salido o está a punto de salir el primer juego de estrategia en tiempo real donde quien se siente delante del ordenador o de la videoconsola podrá sumergirse en la Guerra Civil Española. Y a lo mejor alguien que haya empezado a escuchar esta separata piensa ya está, voy a cambiar de cadena porque Andrés nos va a regalar una diatriba contra los videojuegos. Pues no, Cristóbal, mira por donde. No lo voy a hacer. El caso es que he escchado ya a algún historiador levantar la voz contra semejante falta de respeto. Pero es que a mí me parece muy bien que un empresa española (de Málaga, además) se haya atrevido por fin a lanzar un videojuego con la guerra civil como escenario. Hay videojuegos sobre la IIGM, sobre las guerras Napoleónicas o l…