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Mostrando entradas de marzo, 2007

El mundo de los políticos

Querido Cristóbal: como sabes bien, después de tanto tiempo compartiendo micrófono, a mí los políticos me interesan bien poco. De hecho, procuro no guardar en la memoria los nombres de los ministros y me esfuerzo en no aprenderme los nombres de los concejales ni de los diputados. Siempre he pensado que los políticos, gobiernen o no, viven en un mundo y nosotros ―tú, yo, los oyentes que nos escuchan ahora― en otro que no tiene demasiado que ver.
 Te cuento esto, querido amigo, porque el otro día estuve viendo en la tele al presidente sometido a las preguntas de la gente. No sé si lo habrá hecho porque su valor o su inconsciencia son admirables o porque no le ha quedado más remedio que comparecer ante las cámaras y con los ciudadanos, con la que está cayendo. Y ver el programa ha confirmado mi teoría, Cristóbal, que los políticos parecen vivir en otra dimensión, como si se hubieran colado a bordo de una nave espacial en uno de esos agujeros negros del espacio y se hubieran instalado en u…

El castillo de Drácula

Querido Cristóbal: ya sabes que en los tiempos que corren no es fácil que los mitos puedan sostenerse con la misma fuerza que antes, que con tanta telebasura y tanto famosillo advenedizo en la tele es difícil que uno tenga referentes a los que admirar. Y ahora que me he enterado de que el castillo de Drácula se ha puesto a la venta en Rumanía me ha dado por pensar que no es que se nos estén cayendo los mitos, sino que al mismísimo conde transilvano se le han empezado a caer los colmillos sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo.
 La cuestión es, Cristóbal, que el actual propietario del castillo de Bran, que así se llama el castillo de VladDracul, aquel al que le gustaba almorzar viendo a sus enemigos empalados en el patio, lo ha puesto a la venta porque no puede hacer frente a los gastos de mantemiento de las 56 habitaciones con las que cuenta la fortaleza. Parece que la calefacción no funciona, querido amigo, y uno no puede dejar de pensar en Christopher Lee o en GaryOldman tirita…

Las víctimas

Cristóbal, ahora que el etarra De Juana está por fin en su tierra y parece que por fin se alimenta de tortilla, parece que a algunos presos les ha dado por imitar su gesto y dejar de comer, a ver si el gobierno tiene con ellos la misma buena voluntad que con el vasco. Y, la verdad, Cristóbal, como me da la sensación que hablar del asunto de De JuanaChaos es como caminar descalzo haciendo equilibrios por el filo de una navaja, y sé que se puedo ofender a más de uno, he preferido levantar un poco la vista y mirar un poco más allá, a los políticos, Cristóbal, a los que con la nariz tapada o mirando para otro lado defienden su excarcelación o a los que han animado a los españoles a salir a la calle. Y lo cierto es que en medio de unos y de otros, aunque hayan apoyado uno de los dos bandos, Cristóbal, yo creo que se han quedado las víctimas, en tierra de nadie, porque, ¿sabes lo que pienso, querido amigo?, que en todo lo que está pasando quizá lo que menos les importe a muchos políticos se…

Las hordas españolas

No te vayas a creer que se me ha puesto en rojo el cuentarevoluciones del sentimiento patriótico porque antesdeayercelabramos el día de Andalucía, Cristóbal, que va. Con tantos conceptos, ya sabes: que si patria, nación o realidad nacional, si te digo la verdad, ya empiezo a estar un poco harto del asunto. Al menos yo, lo que tengo claro, Cristóbal, es que soy español, vamos, eso es lo que dice mi DNI. Y sin que el fervor patriótico me quite el sueño, querido amigo, hoy le voy a cantar las cuarenta, o las que hagan falta, al presidente de los gabachos, o sea, de los franceses, al señor Chirac, que hace pocos días se mostraba muy orgulloso de no haber participado en los fastos del 92 porque a él la conquista de América por parte de nuestros aguerridos ancestros le parece de lo más brutal que se ha visto en los últimos quinientos años, por lo menos. Si me dejaras tiempo, Cristóbal, me podría llevar un rato de aquí hablando de la Historia, de las circunstancias tan diferentes en las que …