Cobardes
Pues sí, Cristóbal, yo también he visto las imágenes del vagón del tren en Barce lona donde un malnacido golpea a una muchacha por ser ecuatoriana. El motivo, a es tas alturas, la verdad es que incluso resulta irrelevante. El caso es que la golpea, le da una patada, la insulta, el valiente. Pero por desgracia, querido amigo, estamos ya tan acostumbrados a ver estas cosas que la violencia ha dejado de resultarnos ajena, y lo que más inquieta, fíjate, es lo que se veía en una esquinita de la imagen, un tipo serio, sentado muy recto en su asiento, mirando para otro lado mientras el energúmeno le daba de tortas a la muchacha. Este chaval, Cristóbal, estaba a lo suyo, como si no pasara nada y, ya te digo, es su miedo lo que más me inquieta. Uno no sabe hasta qué punto el instinto de supervivencia puede empujarnos a la cobardía, pero lo cierto es que me pre ocupa pensar que en un momento dado podamos llegar a ser tan cobardes: yo, tú, cual-quiera de los oyentes. o de que el otro, el...