El factor Einstein en Xeracionweb.com

Xeracionweb.com, 14 de marzo de 2008

Entrevista al escritor Andrés Pérez Domínguez: "Matahari me parece uno de los mitos más falsos de la historia del espionaje"




Etiquetas: Historia, libro, literatura, Albert Einstein
Anxa Correa.

El escritor Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969) viajó hasta Santiago para promocionar su último libro, El factor Einstein , una novela de espionaje ambientada en la Segunda Guerra Mundial. El protagonista no es otro que Albert Einstein, figura clave para evitar que los alemanes se hagan con la fórmula de la bomba atómica. En el bando contrario, la joven física Frida von Kleinsberg intentará de incógnito defender la victoria nazi con todas sus armas.

Pregunta: ¿Se vio condicionado por el modelo de Matahari para crear un personaje de espía feminino?

Respuesta: No, no pensé en Matahari porque me parece uno de los mitos más falsos que existen de toda la historia del espionaje. No me parece un personaje real, aunque ha existido me parece más ficticio que ninguno.

P: ¿En qué se basó para construir el personaje?

R: La novela tiene como punto de partida la famosa carta que Albert Einstein firma el 2 de agosto de 1939 para animar al presidente Roosevelt a construir la bomba atómica antes que lso nazis. Es un hecho real, perfectamente documentado, y me pareció el dilema mayor de Albert Einstein, que era un pacifista convencido pero además judío, entonces se encuentra ante un dilema moral: o deja que los nazis construyan la bomba atómica, sabiendo que es posible, o anima al hombre más poderoso del mundo a que la construya.

A partir de ahí, planteo la pregunta de por qué los nazis no hicieron nada, y ahí entra el personaje de Frida: una espía científica que los alemanes mandan a Nueva York para adelantarse lo posible a los planes de Einstein y que los americanos no puedan construir la bomba atómica.

P: ¿Justifica de alguna manera la carta de Einstein a Roosevelt?

R: No, no intento justificarlo, el lector tiene que sacar sus propias conclusiones. Lo que está claro es que las guerras son terribles, que la energía atómica se utilice para construir una bomba es terrible, pero por lo menos, creo que la gente debería reflexionar y pensar que si los nazis hubieran construido la bomba atómica, el mundo habría sido mucho peor.

Segunda Guerra Mundial
P: Siente una especial predilección por la Segunda Guerra Mundial, ¿se vincula de algún modo con su historia personal?

R: La Segunda Guerra Mundial ha formado el mundo hasta ayer, hasta el fin de la Guerra Fría, y casi todavía lo sigue conformando. Lo que ocurre es que también las guerras es donde se dan en grado superlativo todas las pasiones: las lealtades, las pasiones, las amistades, el amor... que es de lo que trata mi novela, de sentimentos, de personajes.

P: En su anterior novela ya se introdujo en este momento histórico, ¿cómo se documentó para este libro?

R: Como soy de letras, me he tenido que documentar mucho para escribir una novela donde casi todos los personajes son científicos y para que fuese accesible para los lectores, porque la primera regla para mí es que sea un libro entretenido. Si además de pasárselo bien, aprende sobre física o sobre una época, sobre un personaje histórico, mejor.

Para ello he viajado a Cracovia, a Berlín, Nueva York y Long Island. Localicé la casa donde Einstein firmó en 1939 aquella carta para animar a Roosevelt a construir la bomba atómica. No es imprescindible visitar los escenarios de tu novela, pero si lo puedes hacer es importante.

P: ¿Nos podemos fiar de su obra para hacernos una idea de cómo era Einstein en realidad?

R: Sí, porque me he basado en datos absolutamente reales. El Einstein que conocemos todos es el que sale en la novela, pero yo voy más allá. Era ese científico despistado, que no se peinaba nunca, pero era un hombre que tuvo muchísimas amantes, estuvo casado dos veces, ejercía una fascinación tremenda sobre las mujeres, no sabía navegar y se perdía con su barco garabateando fórmulas por ahí... Era un tipo anárquico y fascinante.

En la novela cuento además algo que no sabe todo el mundo, y es que Einstein estuvo a punto de ser ciudadano español. En enero del 33, cuando los nazis llegan al poder, llega a Estados Unidos y dice que no va a volver a Alemania. El primer gobierno que le ofrece entonces asilo político es el de Madrid, y Einstein acepta. Pero las cosas se complican y decide quedarse en el puesto que le ofrecen en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en Nueva Jersey.

Inspiraciones
P: ¿Cuáles han sido sus referentes a la hora de escribir este libro?

R: Este tipo de novelas tienen el problema de que en España se encuentran muchas que no están bien escritas. Se escriben muy bien ciertas novelas que después no hay quien se las trague, pero ocurre también lo contrario: novelas con una trama muy ágil, pero que a la mitad del libro piensas que el autor debería saber lo que es una metáfora. Espero no parecer pretencioso, pero cuando hago una novela, es que esas dos posturas se aúnen. Mis dos referentes, en cuanto a novela de espionaje, son Graham Greene y John Le Carré, porque hablan del alma humana. De hecho, el título de esta novela es un homenaje a El factor humano, de Graham Greene.

P: La novela está escrita con un estilo ágil y cinematográfico, ¿se va a llevar a la pantalla?

R: No lo sé, ojalá fuera así, pero el escritor es el que menos manda en estas cosas. Lo que pasa es que la historia transcurre en escenarios internacionales, así que sería una película muy cara de hacer, sería una superproducción y no sé.

P: ¿Se ha traducido la novela?

R: Todavía no, pero estoy en ello. La clave Pinner , mi anterior novela, ha estado a punto de traducirse y creo que todavía es posible, a pesar de que transcurre toda en Sevilla. En ésta transcurre todo en escenarios internacionales y creo que por eso, y por el personaje de Einstein, hay posibilidades de que se traduzca, pero que un autor español se traduzca no es tan fácil como parece.

P: ¿Qué otros proyectos tiene?

R: En otoño saldrá una novela que ganó el Luis Berenguer, El síndrome de Mowgli , que a pesar de que escribí antes que ésta, por azares del destino se publicará después. Así que hasta finales de 2009 no voy a sacar nada nuevo al mercado.

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