Democracia
Yo no sé quién dijo aquello de que la democracia no era perfecta pero que al menos era el menos malo de los sistemas políticos. Es una frase que cualquiera de los que estudiábamos EGB durante la Transición tuvimos que escucharla más de una vez. Habían sido cerca de cuarenta años de veneración a Franco, así que los últimos años setenta la gente no debía de tener muy claro todavía qué significaba aquella palabra que a todo el mundo le colmaba la boca, como el sabor de un dulce recién descubierto, si era tan bueno como decían o si al final se nos iba a cortar la digestión. Lo que sí parecía era que la democracia nos dejaba a todos a la misma altura, nos hacía iguales, y por fin podíamos votar. Yo todavía era un niño, pero bueno, no hay más que asomarse de vez en cuando por los capítulos de Cuéntame . Con el tiempo uno ha ido cumpliendo años, como todo el mundo, y ha podido votar unas cuantas veces, y ha comprobado también que es verdad, que, al cabo, la democracia no es perfecta, pero sí...