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Mostrando entradas de octubre, 2008

Los amables vigilantes del metro de Madrid

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Para Antonia J. Corrales, que tenía ganas de leer este artículo Cristóbal, ya sabes que por algún problema genético no suelo llevarme bien con la gente que viste uniforme, sobre todo si tienen malos modales y yo, tan cabezota o tan ingenuo que nunca aprendo, en lugar de ir a lo mío todavía intento enseñárselos. Los buenos modales, quiero decir. Como sabes, llevo un par de meses de promoción con mi nueva novela, y cuando uno anda viajando de un lado a otro, siempre termina encontrándose un tipo metido dentro de un unforme que, por alguna razón, la mayoría lo lleva dos o tres tallas más pequeña de la que le corresponde, como si las empresas de seguridad que los contratan no pudieran pagarles ropa de su talla, y ahí los tienes, pobrecitos, a muchos vigilantes jurados, con esa mala cara y esa mala leche porque les aprietan las camisetas.
A lo que iba: que al final siempre te encuentras a un tipo de estos cuya educación o sus modales son inversamente proporcionales a su mala leche y yo, aunq…

Entrevista en El Tintero

Diagnóstico: El síndrome de Mowgli, de Andrés Pérez Domínguez
Yolanda Barambio Checa
El Síndrome de Mowgli (Algaida), una novela negra al margen de los estereotipos nos hace vivir y sufrir la vida de Rafael Montalbán, llevados por un verbo fácil y cuidado, enganchados por un personaje que siempre llega a las últimas consecuencias de su vida, que asume sus errores. Montalbán quiere volver a empezar, no para enmendar lo que pasó, sino para comenzar una nueva vida alejada de frustraciones pasadas, para ello, el inicio de su nuevo viaje se encuentra en la ciudad donde se perdió definitivamente, Lisboa. Andrés Pérez Domínguez nos hace encontrar el refugio de una buena historia llena de personajes verdaderos, con una trama que sorprende por profunda y redonda. El Síndrome de Mowgli hace que dejemos de tenerlo porque será complicado no identificarse en ninguno de sus pasajes. Todos encontramos nuestro lugar junto a Montalbán que no piensa dejar de buscarlo. ¿Rafael Montalbán es un héroe, un per…

El pulpo Sarkozy

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Querido Cristóbal: ya te dije alguna vez en este espacio que Nicolás Sarkozy, el mandamás de los franceses, era mi ídolo. Seguro que te acuerdas: lo mismo arreglaba una crisis internacional que se iba a las pirámides de vacaciones con Carla Bruni. Y ahí lo teníamos, tan bajito, con esa cara como de estar silbando todo el tiempo, los michelines astutamente borrados con el photoshop, y se había levantado a una hembra de las que quitan el hipo. Lo normal, supongo, porque de mujeres yo siempre he entendido lo justo, o sea, nada, es que si te ligas a Carla Bruni termines pensando que cualquiera que se te ponga por delante va a ser coser y cantar, que eso de seducir a las mujeres, aunque sólo sea con la intención de salir en primera página o para que tu popularidad no se venga abajo, después de haber encandilado a la Bruni ya no tiene secretos para él. Pero qué va, Cristóbal. Ahora viene Ángela Merkel, la primera ministra -fíjate cómo uso los adjetivos en femenino, por si Bibiana Aído nos e…

El verano eterno

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Cristóbal, no sé si te he contado alguna vez que a mí me gusta mucho andar, y que si no fuera porque desde donde vivo no hay muchas alternativas, apenas cogería el choche, sino que iría a todos lados andando, en autobús, en bicicleta, en el metro cuando se inaugure o en el tren de cercanías que llevamos demandando tanto tiempo los que vivimos en el Aljarafe donde hay unas cuantas estaciones que cualquier día se caerán a pedazos si no se les da el uso que todos necesitamos.
Pero, a lo que iba: que me gusta caminar, y que, aunque ya hemos pasado el ecuador de octubre, a determinadas horas del día todavía hace tanto calor como si estuviéramos en verano. Ya sé que eso, que haga calor, es algo que le gusta a mucha gente, seguro que a muchos de los que nos están escuchando, pero será porque yo siempre me he considerado un sevillano por casualidad, es decir, que lo mismo podría haber nacido y haberme criado en cualquier otro sitio y haber sido tan feliz, qué quieres que te diga, Cristóbal, pe…

El síndrome de Mowgli en Cuadernos del Sur

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HÉROES

Una madrugada un tipo con la nariz rota y torcida, con carné falso y sin identidad propia, alguien que no existe en ningún sitio concreto, aunque responde al nombre de Montaner, es entrevistado en un programa de radio donde tiene la oportunidad de contar buena parte de su vida y, de alguna manera, expiar algunas de sus culpas en el pasado. Es la historia de Rafael Montalbán, un ex superwelter, que un buen día renunció a una carrera prometedora en el mundo del boxeo por una mujer, y desde entonces ha tenido una forma poco ortodoxa de buscarse la vida: portero de un club de alterne y matón a sueldo, como se desprende a lo largo de la entrevista. Aunque, después de veinte años, tras reconocer la voz en off de quien un día fuera el amor de su vida, decide encauzar, con otra perspectiva, su triste existencia para volver al punto de partida donde se equivocó y ajustar, de alguna manera, las cuentas a un pasado que, en una frenética búsqueda hacia la felicidad, lo llevará desde Madrid …

El síndrome de Mowgli en ABC de Sevilla

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Foto: Pepe Ortega «El boxeo es una metáfora de la vida: si te tumban, te tienes que levantar»
9-10-2008
POR Mª EUGENIA GUTIÉRREZ
SEVILLA. Rafael Montalbán, un «tipo con buen corazón aunque con pintas de matón», es el protagonista de «El Síndrome de Mowgli» (Algaida), la última novela de Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969) -ganadora del XVII Premio Luis Berenguer-, donde se combina el entretenimiento con la calidad literaria, los valores morales con los sentimientos, dando así vida a la biografía personal de un «héroe cansado». -«El que se sitúa fuera de la comunidad pierde de una forma u otra su cualidad de ser humano y se convierte en una especie de reencarnación de genios malignos, pero señalado y temido por todo el mundo». Rafael Montalbán es una de esas personas que vive al margen de la sociedad. -¡Claro! ¡Es como Mowgli! La complejidad que tiene esta novela es que surge de una metáfora. Y esa metáfora es «El síndrome de Mowgli». Dysney hace unas películas muy bonitas, pero desvirtúa…

Cualquier día me cierran el blog

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Cristóbal, yo lo siento mucho, pero cualquier día de estos un lector va a pinchar en mi blog para leer las separatas y se va a encontrar con que me lo han cerrado. O un viernes lo mismo se presenta aquí una pareja de la Guardia Civil -espero que al menos nos den las buenas tardes y nos traten de usted, porque ya algunos ni eso- y me lleva esposado al cuartelillo, por bocazas, por decir lo que pienso o por llamar a las cosas por su nombre. No, no te rías, que voy en serio. A este paso no falta demasiado. Tenemos una ministra de Igualdad a la que estamos malacostumbrando tanto que cada vez la veo más a gusto en el papel ridículo de ángel justiciero, desfacedora de entuertos y gilipolleces varias. La última ha sido solicitar la retirada de un anuncio del ministerio de Economía porque lo considera sexista y machista. Indignada está la sufrida ministra porque un hombre dice que no va a dejar a su mujer porque hace unas croquetas que están para chuparse los dedos. Yo, si te digo la verdad, …

Xurxo Fernández

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Hoy me vais a permitir que me dé un poco de autobombo. Total, es mi blog, así que dónde mejor. Algunos de los que visitáis esta bitácora ya habéis leído estas palabras de Xurxo Fernández sobre El síndrome de Mowgli. Xurxo es este tipo que sale en la foto. Escribe en El Correo Gallego, y tiene la buena costumbre de disfrutar con mis libros. Estoy convencido de que si no le gustaran también me lo diría, o, simplemente, no hablaría de ellos. Yo llevo un espacio de libros en Punto Radio, y la única condición que le puse a mi amigo Cristóbal Cervantes -en realidad no fue una petición, porque entre amigos sobran estas cosas: fue un comentario- que sólo recomendaría libros que me gustasen y que jamás hablaría de mal de un libro aprovechando que soy colaborador de un medio de comunicación. Cualquiera que haya escuchado La Biblioteca de Protagonistas, los jueves sobres las 13,30 h en Punto Radio sabrá que estoy diciendo la verdad. Claro que tengo mis gustos y mis preferencias, mis filias y mi…

El síndrome de Mowgli en El Correo Gallego

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Cuando no hay un lugar en el mundo
05.10.2008 Andrés Pérez domínguez publica ‘El Síndrome de Mowgli’ en Algaida, premio Luis Berenguer
TEXTO: J. MIGUEL GIRÁLDEZ FOTOS: FERNANDO BLANCO
Andrés Pérez Domínguez, fotografiado durante la entrevista, esta semana en CompostelaEn pocas semanas he hablado dos veces con el gran Andrés Pérez Domínguez. El sevillano alcanzó un éxito notable con su novela anterior, El factor Einstein. Hablo con él en Santiago, de la mano de María Arias, siempre atenta, siempre al quite literario. Gracias, María, o sea. Y Andrés, qué decir. Un tipo estupendo. Descubro que tenemos amistades comunes, admiraciones comunes también: Luis Mateo Díez o José María Merino, uno de los más grandes narradores de cuentos de este país, junto a Antonio Pereira, pongamos por caso. Merino es buen amigo de Pérez Domínguez, y Andrés me dice que tiene cuentos preparados. A ver qué pasa. El síndrome de Mowgli acaba de ganar el premio Luis Berenguer de novela, y Algaida (Anaya) acaba de sac…

El síndrome de Mowgli en ABC de Galicia

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«El boxeador encarna como nadie al perdedor con dignidad, es una metáfora de la vida»


EVARISTO AMADO SANTIAGO
Casi sin quererlo, y a golpe de lanzamiento, Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969) se ha convertido en un compostelano más. Tras visitar la capital gallega para presentar «El factor Einstein», el periodista y escritor andaluz regresa con la premiada «El síndrome de Mowgli» (Premio Internacional de Novela Luis Berenguer, Algaida). Muy alejada de los espacios y tiempos de sus predecesoras, la obra recrea la figura de un inadaptado atropellado por los fracasos, Rafael Montalbán, y su odisea hacia la redención.
-«El síndrome de Mowgli» se escapa bastante lejos del escenario de sus anteriores novelas... ¿Tenía ganas ya de dejar atrás la Segunda Guerra Mundial?
-Ocurre que la escribí entre «La clave Pinner» y «El factor Einstein», pero por el azar se publicó después. No quería dos novelas seguidas en un mismo ambiente, pero ocurrió. Aquí el protagonista es un ex boxeador, una figura mu…

Paul Newman

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Cristóbal, a mí con Paul Newman me pasa lo mismo que con el fútbol, que más que un deporte donde once tíos se ponen a correr detrás de un balón en pantalón corto, me parece el ejemplo más claro de democracia porque es capaz de poner de acuerdo a mucha gente que no tiene nada en común. Pero de eso ya hablamos cuando España ganó la Eurocopa. Lo que te quiero decir es que siempre he pensado que Paul Newman ha sido capaz de poner de acuerdo a todas las mujeres del mundo. No sé tú, querido amigo, pero yo jamás he conocido una mujer a la que no le guste la belleza ecuménica de los ojos azules más famosos de Hollywood. Y a muchos hombres también. El caso es que se nos están yendo estos monstruos del cine, Cristóbal. Lo hacen poco a poco, casi siempre en silencio, como la llama de una vela que se apaga despacio en un rincón, sin hacer ruido y sin molestar a nadie. Y a mí me da pena cuando un tipo como Paul Newman se despide para siempre. Me pasó cuando murió Burt Lancaster, y lo mismo con Gre…

Reseña de El síndrome de Mowgli en Mercurio

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EL SÍNDROME DE MOWGLI

Conocí a Andrés Pérez Domínguez cuando fue ganador del Premio de cuentos Max Aub –formaba yo parte del jurado- y he tenido ocasión de leer otros cuentos suyos también interesantes, pero sus publicaciones más difundidas son dos novelas: “La clave Pinner” y “El factor Einstein”. En ambas, Pérez Domínguez presenta ciertos ámbitos del mundo del espionaje al hilo de circunstancias históricas: en la primera se reconstruyen con acierto determinados aspectos de la sórdida España de posguerra, y en la segunda, aparte de la evocación también afortunada de diferentes espacios españoles, alemanes y norteamericanos de la época, se recrea el personaje de Albert Einstein en la peligrosa cercanía de una agente nazi descontrolada por un peculiar fanatismo.
Sin abandonar el campo del espionaje, en ambas novelas es evidente el propósito de elaboración de un texto marcado por la profundización en los personajes, un lenguaje literario expresivo y un ritmo no acuciado por las convencion…

Mis amigos de Galicia