La chirigota de los políticos

(para escuchar este artículo emitido en Punto Radio pincha aquí: http://www.goear.com/listen.php?v=2ce2166)
Como cada año por estas fechas, ya están empezando a escucharse las chirigotas del carnaval de Cádiz. Yo pongo la radio y pego la oreja, y el tiempo que empleo al final siempre me parece la mar de bien invertido. Con algunas canciones me parto de risa, aunque otras son para reflexionar y poco aptas para la gente de lágrima fácil. Es lo que tiene esto de las letras de los carnavales, que con algunas te duele la barriga de reírte, y con otras también te duele la barriga, pero de otra manera, porque, a poco que escarbes te das cuenta de que, como alguien dijo una vez -la verdad es que no recuerdo bien, y lo mismo hasta he sido yo el que lo ha dicho por aquí-, la ironía no es más que amargura destilada.
Pero en esto de los carnavales también hay algo que aunque parezca que me da risa lo cierto es que me preocupa porque no es más que otro síntoma de que nos despeñamos, sí, nos despeñamos cuesta abajo y sin frenos. No sé a ustedes, pero a mí me da la sensación de que muchas veces en lugar de ser los carnavales los que reflejan lo que está pasando de una manera deliciosamente retorcida y guasona, es la gente la que se empeña en comportarse como si todo el año fuera carnaval, sobre todo cuando les ponen un micrófono delante. De los últimos tiempos me quedo con tres lumbreras de altura: Bibiana, Montse y Maleni -no hace falta que escriba sus apellidos, supongo: cualquiera que se pase por este blog habrá visto que no es la primera vez que hablo de ellas- que, no sé si se lo han llegado a plantear, pero como trío carnavalero no tendrían precio. Imagínense el cuadro, una comparsa formada por las tres tenoras de la política, la de los miembros y las miembras y azote de los machistas cromañones que nos empeñamos en seguir usando el castellano anticuado y sexista; otra, que necesita un intérprete para llamar a un hotel a Córdoba; y, la última, mi favorita, la que dice que habla más rápid
o que piensa -dado el resultado de su ministerio esto tampoco debe de ser ningún mérito-, la misma que el otro día al decir un refrán confundió las velas de los barcos con las de los candelabros y se quedó tan tranquila, como cuando se retrasan las obras del AVE, se colapsan las carreteras o no pueden despegar los aviones. Para hacer los coros también podríamos poner a Zapatero, disfrazado de Obama, soltando frases grandilocuentes de vez en cuando como un niño repelente, o a Rajoy, mirando al tendido con cara de esto no me puede estar pasando a mí.
No sé ustedes, pero yo, hasta que no los vea a todos juntos en una chirigota no me habrán convencido de que han llegado, por fin, a la cima de sus carreras.

© Andrés Pérez Domínguez, enero de 2009

Comentarios

  1. Quita, Andrés, quita. Lo que nos hace falta es que nos jodan también el Carnaval de Cádiz.

    Un abrazo.

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  2. Pues llevas toda la razón, querido Juanma. Pensándolo bien, mejor que no. Pero seguro que Bibiana o Montse o Maleni salen en los carnavales este año. Y seguro que nos vamos a reír.
    Un abrazo,

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