La crisis del Demonio



Recuerda que ya tienes El violinista de Mauthausen 

y El síndrome de Mowgli 

EN BOLSILLO SÓLO POR 8 EUROS    (ALGAIDA ECO)



Cristóbal, este 2009 que acabamos de estrenar no va a ser un buen año. A partir de ahora es cuando nos vamos a enterar, pero enterarnos de verdad, de qué va esto de la crisis. Pero que no se preocupe nadie, querido amigo, que con esto del descalabro financiero, como en cualquier cosa, hay respuestas -o consuelo- para todos los gustos. El padre Gabriele Amorth, que por lo visto es el que más sabe de esto de los exorcismos, ha dicho hace poco que la culpa del desastre que estamos viviendo no es de las hipotecas subprime ni de los sinvergüenzas con gemelos de oro que han birlado el dinero de los inversores como si los billetes fueran conejos que se pierden para siempre en el interior de una chistera, sino del Demonio. Como te lo cuento, querido amigo. El mismísimo Satanás es quien tiene la culpa de que no se vendan las casas, ni los coches, y del paro que nos espera este año. Para los que no creían en el Diablo esto ha sido como un jarro de agua fría, Cristóbal. Satanás existe, y se está riendo de nosotros, pobres incrédulos, con esta crisis puñetera.
Yo, hasta que he escuchado el razonamiento del padre Amorth también era un descreído, la verdad. Pero ahora se me han abierto los ojos, y, por primera vez desde que dejé el colegio de curas he vuelto a ver la luz. Me he puesto a pensar y he resuelto que a estos tipos que vemos en el telediario desgañitándose en la bolsa, hablando por cuatro teléfonos al mismo tiempo, lo que les pasa es que están poseídos. Como te lo cuento. Fíjate la próxima vez que los veas en el telediario. Los ejecutivos de Wall Street echando espumarajos por la boca, si es que no hay más que verlos, pobrecillos, sin poderse sacar a Satanás del cuerpo. Con lo sencilla que era la solución y nosotros sin darnos cuenta. Llamar un exorcista para que el dinero vuelva a circular como antes. No sé cómo el ministro Solbes no se ha dado cuenta antes, Cristóbal, con lo fácil que hubiera sido echarle la culpa al Demonio de toda la mierda que no está cayendo encima.

© Andrés Pérez Domínguez, enero de 2009

Comentarios

  1. El demonio tiene bigote y siempre tiene al lado a una Botella.

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  2. Bueno, bueno, amigo anónimo. Dejémoslo estar...

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  3. Saludos Andrés,
    suelo leerte pero nunca me habia animado a comentar,entre otras cosas porque no me veo capacitado,pero como me ha resultado muy gracioso (aunque injusto y oportunista) el comentario del Sr. Anónimo,me he animado ha ofrecer a ti y a los lectores de tu blog mi opinión,y es que para mi el demoño (como dirian Cansado y Faemino) tiene una sospechosa forma de caja tonta...
    Espero verte pronto por "la otra Sanlúcar"
    Un abrazo.

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  4. Querido Portales: me alegra saber que eres lector de este blog. Y estoy completamente en desacuerdo con que no estés capacitado. Capacitado está cualquiera que quiera decir algo. Este es un foro abierto, sin censuras ni nada de eso. Conque me encantará verte por aquí si dejas constancia de ello en forma de comentario. A ver si nos vemos la próxima vez que vaya a Sanlúcar. Entre una cosa y otra, las últimas veces que he ido por allí no nos hemos visto.
    Y, sí, el Demonio puede tener las formas más diversas.
    Un abrazo,

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  5. Bueno, supongo que no es tan fácil, Andrés: ¿a cuánto puede ascender la minuta de un exorcista por un trabajito de este calibre?

    Por otra parte, la crisis da tanto miedo como si, de repente, nos encontráramos con Belcebú al doblar una esquina. Algunos se lo encuentran de vez en cuando, pero esa es otra historia...

    Un abrazo.

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  6. ¿Por sacarnos de la crisis, Juanma? Ojalá hubiera un exorcista que fuera capaz de eso. Porque nos librase de la que nos espera yo sería capaz de creer en Satanás y todo, fíjate.
    Un abrazo,

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  7. Muy bueno el artículo Andrés. Me ha gustado un "puñao"
    Antonia J Corrales

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  8. Pues un puñao de gracias también, querida Antonia. Un beso,

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