Descansar en paz

Ignoro lo que pensará la familia de Marta del Castillo del lío que se ha montado en los medios de comunicación desde que la policía ha detenido al ex novio y a sus cómplices, pero estoy seguro de que bastante han sufrido ya como para tener que pararse a pensar lo que mucha gente cuenta alegremente cuando le ponen un micrófono delante y los enfoca una cámara de televisión. Desde luego, lo único bueno que tiene saber que la muchacha está muerta es que al menos quienes la querían no tienen que sufrir la angustia de la espera, la incertidumbre de no saber si alguien llamará a la puerta y será su hija o tal vez alguien uniformado que venga a confirmarle lo que quizá empezaron a temer desde las primeras horas.
Cuando me siento a escribir este artículo todavía no ha aparecido el cadáver de Marta, pero me gustaría que se encontrase cuanto antes, que las televisiones terminen de hacer guardia en la ribera del Guadalquivir o en la puerta del bloque donde vivía esta chiquilla antes de que su ex novio viniera a buscarla una noche de finales de enero. Que todo se acabe de una vez es lo que quiero. Estoy harto de ver cada vez más basura en la tele, como si el morbo fuera un monstruo insaciable que devora a las cadenas de televisión. Me da vergüenza ajena, sí, me avergüenza ver un debate en la tele mientras los buzos todavía no han encontrado el cuerpo de Marta del Castillo. La mejor amiga de Marta, la novia de catorce años, con su madre, del ex novio de Marta que ha confesado el crimen, los trapos sucios, todos hablando de cuánto querían a Marta o de la facilidad con la que el malnacido de veinte años que ha confesado el crimen era capaz de poner los cuernos a todas las que por lo visto han sido sus novias. Me duele este circo en la tele, con presentador hurgando en las heridas, con un psicólogo y un criminólogo sentando cátedra. No hemos avanzado nada desde que aparecieron las niñas del Alcasser y Nieves Herrero se dio patadas en el culo para meterse en la habitación de una de las chiquillas muertas con un micrófono y una cámara, o como cuando murió Diana Spencer y se montó un especial de Tómbola. Al final, qué pena, lo único que nos queda es la puta basura. Y toda viene del mismo lado.

© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2009

Comentarios

  1. Además es impresionante ver como la gente,el pueblo,se reune junto a los buzos esperando...¿esperando qué?¿a ver como sacan a una criatura sin vida del río?
    La sensación que me produce ver esa imagen es algo que nunca había sentido antes y me dan ganas de llorar,muchas,muchas ganas.

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  2. ¿Y la gente que está en la puerta de juzgado o en la puerta de la casa del ex novio dando gritos?
    Cada uno es libre de hacer lo que quiera, desde luego, pero cuando escucho decir a la gente en la tele "todos los sevillanos pensamos, toda Sevilla quiere..." me dan ganas de decir que no me incluyan a mí. Claro que es una putada lo que ha pasado, y que los culpables paguen, por supuesto, pero vamos a serenarnos un poco, por favor. No por gritar ni por tratar de linchar a alguien tiene uno más razón o le duelen más las cosas que a quienes se callan y sufren en silencio.
    Un abrazo, Portales

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  3. Ayer me preguntaba yo que de dónde salía toda esa gente que se agolpa en el juzgado. ¿Están allí, esperando? ¿Pasaban por allí? Además, las proclamas que lanzan y los gestos que hemos visto (pasar el dedo por la yugular y cosas así) son absolutamente patéticos, lamentable el espectáculo. Para huir.
    Hoy he visto en la prensa que ayer se hizo una botellona en la margen del río donde buscan a esta chica. Sin palabras.

    Un abrazo, Andrés.

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  4. Lo de Marta es una tragedia enorme, eso no puede haber nadie que lo discuta, pero también es cierto que en torno a esto se está montando un circo: los medios y cierta gente que va a los platós de televisión, y los que hacen esos gestos que tú dices, Juanma.
    Esos que dicen "toda Sevilla..." y yo me pregunto que por qué me incluyen a mí.
    Un abrazo,

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  5. Es muy triste todo, desde luego. Ojalá aparezca pronto el cuerpo de MArta, pero la cosa pinta mal. Después de tantos días de búsqueda y sin resultado... Ya apenas tiene unos minutos el tema en los informativos. Así es la vida en el mundo audiovisual.

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  6. La tele lo que quiere es sangre fresca. Y ahora, a otra cosa. Nada nuevo bajo el sol...
    Un saludo,

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