Despedida

Bueno, pues hasta aquí hemos llegado. Uno piensa ingenuamente que las cosas son para siempre, pero lo cierto, aunque no quiera, es que no, que en la vida todo termina, y tal vez esté bien que así sea, y a mí me ha llegado el momento de despedirme. Han sido casi siete temporadas en total en la radio, en dos cadenas diferentes, algunas veces hablando de libros, otras entrevistando a escritores, otras opinando, cantándole siempre al micrófono lo que me ha dado la gana, comentando lo que he querido, criticando lo que me ha parecido injusto, desahogándome con los que mandan y se han vuelto ciegos o emocionándome con la buena gente.
Siete años y muchos artículos, y cuando lo escribo ahora me pregunto si tal vez no habré opinado demasiado. Nunca me he escondido, siempre he dicho lo que he pensado y siempre me he preocupado de no ofender a nadie gratuitamente. Alguna vez en una entrevista me han hecho esa pregunta tan absurda como grandilocuente: ¿qué has hecho para cambiar el mundo? La respuesta es fácil: muy poca cosa. Si acaso, he respondido, me ha bastado con que me dejasen decir lo que quiero en un medio de comunicación, en la radio o cuando escribía en un periódico. Para mí era suficiente con que a una sóla persona que me leyese o escuchase mis palabras le removiesen algo por dentro. Y ahora, cuando llega el momento de decir adiós, sólo sigo esperando lo mismo: que lo que he hecho en la radio, delante de un micrófono cada semana, los libros, las separatas, las entrevistas, hayan servido de algo a los oyentes. Es ésa mi mayor satisfacción, palabra, cuando llega el momento de decir adiós.
Pero este adiós, que no sé si será un punto y seguido, un punto y aparte o un punto final, es para la radio. Seguiré opinando por aquí, claro. Hace muchos años, cuando todavía no había escrito ninguna columna para un periódico o para la radio, me tomé la obligación de opinar por escrito de vez en cuando. Y decir lo que pienso ya es un vicio que no puedo quitarme de encima.
Un abrazo muy grande para todos los que habéis estado ahí, al otro lado del micrófono, todos estos años.

© Andrés Pérez Domínguez, marzo de 2009

Comentarios

  1. En fin, Andrés, yo he disfrutado mucho con tus Separatas y, en estos últimos meses, ha sido para mí un orgullo ser tu compañero. Ojalá esa cirscunstancia se vuelva a dar.
    Un fuerte abrazo. Te sigo leyendo, eso por descontado.

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  2. Vaya, Andrés, pues lo siento. Pero siempre nos queda lo escrito, aquí o en tus libros. Un abrazo.

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  3. Bueno, Andrés, al menos te podemos leer en tu separata, que es un gran consuelo.
    Un abrazo, amigo.

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  4. Queridos amigos: un placer que os paséis por aquí. La crisis tiene estos daños colaterales, y me ha tocado a mí. Pero por cada puerta que se cierra siempre hay otra que se abre.
    Juanma, un placer haberte tenido también como compañero. Seguro que coincidiremos en el futuro haciendo radio de nuevo.
    Antonio, ahora mi editor también, este fin de semana te mando lo que te prometí.
    Rafael querido amigo, hace tiempo que no me paso por La Casa del Libro. Ando finiquitando novela y muy escaso de tiempo, pero ya tengo ganas de pasarme por ahí para curiosear en las mesas de novedades, y no ver mis libros aunque los tenga delante de los ojos.
    Abrazos a todos,

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  5. Lástima, amigo. Yo añoro mucho la radio, estuve varios años haciendo cosas en ella y no he vuelto, no porque yo no haya querido, sino porque en las radios (al menos en las locales que he conocido) son un poco ratas.
    Seguimos por aquí. Abrazos y ánimos.
    Diego Prado

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  6. Bueno, Diego, no te vayas a creer que las grandes cadenas son mucho más espléndidas. Y de los periódicos, ni te cuento. Pero la mayor satisfacción es ésa, que lo que uno ha hecho haya podido servir para algo.
    Un abrazo,

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  7. Siempre es un placer leerte, oirte y verte. Pocas personas saben tanto como tú, de verdad. Puedes hablar de casi todo, como si estuviera delante de una enciclopedia. Es un gustazo hablar con gente así. Un beso

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  8. Querido Andrés: te recomiendo que, cuando tengas un minuto, pases por el blog http://lacuevadesusana.blogspot.com
    Tiene una entrada dedicada a Einstein que supongo te gustará.

    Un abrazo.

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  9. Muchas gracias, María. Seguiré escribiendo por aquí, y espero algún día volver a la radio. Si no, pues no pasa nada. Ya escribía antes de ponerme delante de un micrófono y seguiré haciéndolo después, claro.
    Un beso.
    Gracias, Juanma. La persona (y la personalidad) de Albert Einstein resultan fascinantes, desde luego.
    Luego miro esa página: ahora voy a darle fuerte a esa novela con la que estoy.
    Un abrazo,

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  10. Hola Andrés.
    Lo siento mucho. Se te va a echar de menos, eso seguro, porque si hay alguien que sabe cómo llegar a la gente ese eres tú, porque tienes inteligencia y una sensibilidad excepcional y una forma de transmitir muy valiente, respetuosa y firme. Así que espero que nos siga llegando tu personal visión de las cosas a través de tu blog o de cualquier otro medio. Mucha suerte y un beso grande.
    Amparo.

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  11. Bueno, Amparo. La vida tiene estas cosas. No te preocupes, que seguiré dando mucha guerra todavía, o eso espero. Sólo que ahora estoy un poco cansado.
    Un beso muy grande para ti.

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  12. Vieja deuda. Agradecer a Andrés su presencia y su compañía en estos años. Curiosamente compartimos ondas allá por Onda Cero y también en la nueva aventura que ahora, ¡oh la crisis! se nos acabó. Citar a alguien en tu blog es riesgo pero se viene a la mente aquello de la Carta a Timoteo. "He concuido mi carrera, he acabado mi combate, he guardado la fe". La fe en seguir compartiendo proyectos, trabajos, compañías, y viejas amistades. Ha sido un placer y, no me cabe duda, (no es fe sino certeza), de que lo seguirá siendo. Un abrazo, a la espera de la mesa y el mantel...

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  13. Esperemos que sí, querido amigo, que podamos volver a compartir ondas y manteles. Y que sea pronto.
    Un abrazo,

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  14. Siempre se hacen cosas importantes, sólo que no tenemos conciencia de lo que hacemos, de sus repercusiones, porque el concepto de la importancia es muy ambiguo y está extrapolado. Estoy segura que las tuyas son muchas y que ninguna de tus intervenciones ha caído en saco roto. De todas formas tú eres escritor y un escritor es un comunicador por excelencia. Estoy segura que te llevas en los bolsillos más de lo que dejas atrás.
    Tiempo al tiempo, querido amigo.
    Por supuesto, seguiré leyéndote.Y no seré yo quién diga que la idea de que tu espacio no siga es un error, o sí, sí lo digo.
    Más que besos un puñado de palabras, de ésas que tú sabes suenan, se leen, llegan dentro y saben... !!!tan bien!!!
    Antonia J Corrales

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  15. Muchas gracias, Antonia. Llevas razón, me llevo mucho más de lo que dejo. De eso estoy seguro. Compartir con los demás lo que uno piensa es un privilegio, y también una responsabilidad. Ahora tengo el blog un poco descuidado, pero es lo que tiene el trabajo literario, que cuando estás terminando novela, ya sabes, te faltan horas.
    Un beso,

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