La revancha del destino

LA REVANCHA DEL DESTINO
(publicado en La verdad, Alicante, el 7 de marzo de 2009)
Aplican los psiquiatras el término sindrome de Mowgli a aquellos casos en los que un niño se cría lejos de la civilización, pero el verdadero síndrome, si hablamos de adultos, consiste en el desapego que nos excluye de cualquier tribu, y eso le ocurre a Rafael Montalbán, boxeador que no llegó a triunfar, escritor que no llegó a e escribir, matón que no llegó a matar, amante que no llegó a ser amado. Él es el verdadero Mowgli abandonado en la selva inclemente de un mundo que le da constantemente la espalda.
Andrés Pérez Dominguehza creado a esta criatura que mantiene un código de conducta basado en el honor, porque es lo único que le queda tras tantos combates perdidos a lo largo de su existencia. Le crea y además le entrega la voz narrativa para que sea él mismo quien desvele su desgarradora historia, mientras aguarda a su destino en Lisboa, asediado por una nube de gaviotas carroñeras que tal vez sean las únicas que terminen besándole.
Casi veinte años después, Montalbán, o Montaner, como se hace llamar en su trabajo, ve cómo se le repite la vida. De las sombrads el pasado, y de un programa de radio de madrugada, emerge Lo]a, la única mujer que le perturbó de verdad el alma, y que ahora vuelve a reclamarle a su lado. Empujado por ese
destino inexorable, Montalbán reabre su herida más dolorosa: la promesa que dos décadas atrás incumplió la propia Lola.
Pérez Dominguenz nos deja a Montalbán al final del camino, hastiado de su trabajo, insomne, aburrido de soñar con todas sus frustraciones. Por eso lo único que le queda es dar un salto hacia delante, comoe sos boxeadores que, cuando ya no tienen un gramo de fuerza y han sido tumbados dos veces, se lanzan hacia el contrario diapuestos a matar o a que los maten con tal de que el combate termine de una vez.
El triángulo Montalbán, Lola y Luis es el que sustenta la novela, aunque son impagables personajes como el Gordo o Chocolate, porque ayudan al ex púgil a trazar su historia, con una intensidad digna de las mejores almas literarias. A pesar de todo, el destino pocas veces ofrece un combate de revancha.
ANTONIO PARRA SANZ

Comentarios

  1. Qué buena crítica a tu libro. Me ha encantado eso de "boxeador que no llegó a triunfar, escritor que no llegó a escribir, amante que no llegó a ser amado". Qué bien descrito Montalbán, ¿eh?.

    Un abrazo.

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  2. Buena reseña, enhorabuena amigo. Aún quedan reseñistas que se leen bien los libros y que no destripan los finales como algún que otro crítico conocido.
    Abrazos.
    Diego Prado

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  3. Buenos Días Andrés.

    Vaya, cuando llegué tenía en mente "El Factor Einstein" y ahora encuentro esta reseña de "La Revancha del Destino". Me siento con un menú en la mano, indecisa entre dos platos atractivos y con urgencia de ambos, pero vamos por partes.

    Te agradezco -y también a mi buena fortuna- la visita en ocasión del artículo que me permitió conocer tu trabajo. El link con la foto de tapa del libro ya está incorporado a la entrada. Ahora sólo falta que consiga tu libro en Argentina, pero confío en mis contactos.

    Ha sido un placer llegar hasta Vos y por supuesto, apenas fagocite -que no lea- el libro (y ya son dos los que me debo)me encantará compartir aquí algunas impresiones.

    Saludos Cordiales.

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  4. Juamna: sí, es una buena forma de describirlo. Una de las reseñas que más me han gustado de El síndrome de Mowgli es la que hace Francisco Núñez Roldán en El libro andaluz. En la columna de la derecha, si pinchas en las etiquetas de "El síndrome de Mowgli" la encontrarás.
    Diego: sí, es verdad, alguno que otro destripa los finales, pero bueno, supongo que no lo hacen con mala intención.
    Susana: bienvenida, y muchas gracias por el enlace. Supongo que no será mucho problema conseguir el libro en Argentina. Si quieres información sobre él, sólo tienes que buscar en la columna de la derecha y pinchar en las etiquetas "El factor Einstein". Tus comentarios, en el sentido que sean, serán bien recibidos.
    Abrazos a todos,

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  5. Fue un placer leer tu novela, Andrés, igualmente fue un placer premiar tu cuento en el concurso de Mula.Y me alegra que a la gente le haya gustado mi crítica tanto como a mí me gustó tu novela. Un saludo. Antonio

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  6. Pues un doble placer conocerte entonces, Antonio. No sabía que habías estado de jurado en Mula. El sábado me llamaba un periodista amigo de Murcia para comentarme lo de tu reseña, y ahora aprovecho para agradecértela.
    Un abrazo,

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