El vídeo

Por aquí dejo el vídeo de la entrega del premio Ateneo. Pocas palabras hoy. Aún estoy cansado.
En la columna de la derecha, un poco más abajo, hay un enlace a Facebook donde están apareciendo bastantes fotos del acto.

Comentarios

  1. ¡¡Qué emocionante!!

    (y gracias por dedicarnos esos minutitos en "La Radio de lo blogueros")

    Un abrazo...ahora no vas a parar.

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  2. Está bonito, ¿verdad, Juanma?
    Un placer estar unos minutos con vosotros en la radio. Desde luego que sí.
    Un abrazo,

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  3. Quien hubiera estado allí para compartir contigo ese momento. Los que hemos recibido algunos premios (aunque más modestos) sabemos que esos instantes en que todos te miran son raros y como irreales, y uno desea volver al cuarto solitario desde donde crea sus historias.
    Como te dije por teléfono, tu alegría es la mía.
    Abrazos.

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  4. Muchas gracias, Diego. Fue un momento muy emotivo, la verdad es que sí.
    Un abrazo,

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  5. Bueno querido amigo, ha sido fantástico ver un minutito de tu entrega, me he emocionado mucho, me hubiera encantado -como a todos los que te queremos y admiramos- haber estado allí disfrutando ese momento inolvidable!

    Hace ya unos días y aún se me enjugan los ojos de alegría! No paro de pensar en grandes momentos de tu inicio, allá por el 95, de aquellos titubeos de mostrar a muy pocos tus primeros escritos.

    Personalmente pensaba que me usabas de cobaya, como el catador del César que, a riesgo de que se tragara un bodrio, le hacías tragar tus relatos, pero no creías que tus relatos eran exquisitos manjares con los que disfrutaba cada noche que nos reuníamos, y que ya fuera en algún bar o simplemente en el sofá de casa, lo digería como podía, y no por pesado o indigesto, sino por el atracón de sensaciones que has conseguido provocar con cada obra, tras eso me ayudabas a digerirlo con unos inolvidables paseos por el barrio de Santa Cruz a las tantas de la noche, aún escucho en los oscuros callejones, el eco de nuestras voces hablando de algún personaje recién creado como si de nuestro íntimo y común amigo fuera, aquellos fantásticos momentos en los que me deleitabas con tu conocimiento y memoria mientras recorríamos las calles más hermosas y románticas que conozco.

    Entonces ya te vaticiné un auténtico éxito, que como buen exagerado que soy, pensé en que llegarías a codearte con el gran dios de ventas de aquel momento que era Pérez Reverte, era un sueño precioso, que estás consiguiendo diluir con la realidad. Nunca exageré, conocía la sabia que te corría por las venas: eras un chico entregado desde pequeño a las historias, y eso se multiplica por mil si le aplicas tu ingenio para inventar personajes tridimensionales llenos de aristas irregulares, una narrativa tan cinematográfica que no es necesario ir al cine para saber qué plano, luz o enfoque se va a escoger para cada escena, y una impresionante memoria para poder organizar todo esto en tu cabeza.

    Pero no es tu éxito profesional lo que más me enorgullece (y esto posiblemente todos los blogueros que te sigan y te conozcan podrán corroborar), lo que me alucina de tí es que has llegado donde estás sin arrimarte a nadie, sin ser chaquetero, desechando enchufismos y amiguismos; querías demostrarte a tí mismo que llegaras o no, querías conocer tu meta como auténtico escritor, y has subido a la cima de una gran montaña sin sherpas, sin campamentos base donde te dan alimentos y recargan tu botella de oxígeno, has llegado arriba con dos cojones! porque no hay otra manera de expresarlo, querido amigo. Y para colmo, cuando te hacen la foto sonríes como si todo lo que describo no fuera nada! jaja, yo alucino contigo. Haces tan sencillas y simples las cosas...

    Bien, no quiero aburrir a tus amigos con mis comentarios, solo quería expresar públicamente mi admiración y compartir con ellos nuestra gratitud por ser como eres.
    Un abrazo gigante, lleno de devoción y alegría
    Patricio

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  6. Patricio, cabrón, ¡el que ahora tiene lágrimas al leerte soy yo!

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  7. Enhorabuena, Don Andrés.
    ¡ENHORABUENA!

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  8. Querido Patricio, gracias por tu comentario que ha sido un placer leer, de veras. A mí también me ha emocionado y os he visto a los dos caminando entre claroscuros por las calles. Bonito, muy bonito lo que has rememorado. Cierto, muy cierto lo que dices de Andrés, doy fe de ello. Con dos cojones, sí señor.

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  9. Querida Antonia,
    algún día diré muchas cosas - cuando Andrés me lo permita- de lo que ha tenido al alcance de su mano y ha rechazado sin dudar un segundo, pocas personas son tan fuertes y con tanta entereza como él. Es un ser muy especial, que nos hace ser mejores personas a los que tenemos la suerte de estar cerca suya.
    Espero saludarte algún día, está claro que tenemos buen gusto.
    Patricio

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