Ya estamos salvados

La verdad es que sí. Yo no me había dado cuenta de la suerte que tengo ―de la suerte que tenemos todos― por estar viviendo en esta época, aquí, al final de la primera década del siglo XXI. Las empresas de rotulación que no dan abasto fabricando carteles donde se lea bien grande SE VENDE o SE ALQUILA, o se cambia, o lo que me den por la casa, todo se andará. Los coches criando telarañas en los concesionarios y la cuenta en el banco bajo mínimos, preguntándote si dentro de nada no serás uno de esos a los que no les ha quedado otra que hacer cola en la puerta de Cáritas.
Pero que no se preocupe nadie, por favor, porque la humanidad tendrá la suerte de que, dentro de nada, se va a producir una de esas carambolas cósmicas que sólo suceden una vez cada dos mil años: Obama en la Casa Blanca y Zapatero de correturnos en Bruselas. Desde la estrella de Belén que guió a los Reyes Magos no había pasado nada igual. Respiro hondo y no me lo creo. Tan feliz estoy que no sé si seré capaz de esperar hasta enero para vivir este momento único que en los libros del futuro -si es que hay libros en el futuro- será una efeméride comparable a la llegada del hombre a la Luna.
Quiero dar las gracias desde esta bitácora a Leire Pajín no sólo por haberme abierto los ojos, sino por haber conseguido darle un punto guasón a la campaña electoral. Porque, ¿eso no irá en serio, Leire? ¿O sí?

 © Andrés Pérez Domínguez, junio de 2009

Comentarios

  1. Si los libros electrónicos tienen que salvarnos la vida y la hipoteca, lo tenemos claro. Tú también sabes, Andrés, lo caro que le sale a un escritor publicar un libro y lo poco que percibe por él, sobre todo comparado con cualquier otro trabajo cultural o artístico. Así que si la revolución tecnológica va a ser la bomba -como lo iba a ser la implantación por decreto del la TDT- entonces habrá que rezar. Se espera masiva e histórica abstención en las Europeas, signo de que la gente de a pie está de los políticos y sus corruptelas hasta el moño. Quizá ellos puedan y quieran leer libros electrónicos. Yo seguiré leyendo esos libros de segunda mano que huelen a historia y que están más al alcance de mi economía tan europea.
    Abrazos

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  2. Lo de Europa, Diego, aunque parezca el argumento de un ignorante, yo nunca he acabado de verlo claro. Muchas veces me pregunto qué pintamos nosotros en la UE. No me extraña que la gente se abstenga de votar. No es que no les importe, que también, sino que no entienden muy bien de qué va esto. Y para los políticos es una forma más de atacar al adversario. Eso será lo único que contará el lunes. Si el PP ha vencido al PSOE o si estos mantienen su ventaja sobre aquellos. Y nosotros mirando, a un lado y a otro, como en un partido de tenis para tontos.
    Yo también seguiré con los libros de toda la vida. Lo mismo hago una entrada pronto sobre el libro electrónico.
    Un abrazo,

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  3. Va en serio, Andrés. La falta de discurso de la clase política española es tan espeluznante que tonterías de esta clase se convierten en argumentos de campaña. Qué espanto. Y qué pena.

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  4. Pues si va en serio, José Manuel, apaga y vámonos. Porque entonces el patio está mucho peor de lo que pensaba. Y sin esperanza de mejora.
    Un abrazo,

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  5. Esta mañana oí las declaraciones en un taxi y no daba crédito. Al menos, es verdad que inicié el día con una carcajada.
    Creí que debía contar en mi blog algo parecido a lo que has escrito tú (también me he reído), pero veo que te has adelantado, lo cuál agradezco porque hace algún tiempo que decidí no meterme en berenjenales políticos... pero es que cada vez me resulta más difícil morderme la lengua.
    Un abrazo.

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  6. Seguro que mucha gente va a escribir sobre esto, Félix. Así que no te cortes. Esto de los blogs es muy democrático.
    Y no es una opinión política, sino algo que va mucho más allá. Si te has asomado por aquí antes habrás visto que Montse Nebrera (ahora mismo no recuerdo cómo es su apellido exactamente) también le di lo suyo con lo del acento andaluz. Como ha dicho Benítez Ariza, la falta de discurso de la clase política es espeluznante
    Un abrazo,

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  7. Cómo hecho de menos tus "Separatas"...en fin.

    Y tu libro, ya te lo diré con mayor extensión, sencillamente maravilloso.

    Un abrazo.

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  8. Yo también extraño las separatas, Juanma, la obligación de buscar un tema cada semana. Pero bueno, al menos me queda el blog.
    Me alegro de que estés disfrutando con los cuentos. Muchas gracias por tu amabilidad.
    Un abrazo,

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  9. Pues sí estoy disfrutando, y mucho. Vuelve a emocionarme lo que escribes. Hay relatos que me han conmovido. "Vainilla y chocolate", por ejemplo, te aseguro que has sido capaz de captar con perfección, sin serlo tú (al menos que yo sepa), lo que siente un padre por un hijo. Casi me hizo llorar, menos mal que soy un tipo duro.
    "El último viaje" es vertiginoso, espeluznante.
    "Silencio" es una delicia. Una curiosidad: ¿te gusta el fútbol? Si la respuesta es negativa, me quito el sombrero. El relato es perfecto.
    Aún me quedan los dos últimos cuentos por leer. Un libro como éste tiene un peligro: se puede leer con cierta rapidez. Yo he optado por pararme y leerlo con tranquilidad.
    Vuelven los perdedores a ser retratados de un modo genial: los queremos, hay un punto que los salva. Tiende el lector (al menos este lector) a salvarlos de la miseria.
    Y los ambientes, por supuesto. El tren, la casa de la ciega, el fútbol, ese bar en la canícula y ese camarero malage, el puticlub...

    En fin, me pongo y no paro. Bueno, que sí, que soy un tío amable. Pienso que la vida es mejor así (aunque dan palos por todos los lados). Pero esta opinión mía sobre tu libro es sincera, Andrés. Como ya te he dicho en otras ocasiones, no la daría si no lo sintiera así.

    Espero que nos veamos en breve en "La radio de los blogueros" (he de confesarte que iba a ser hoy, pero como hoy no podré estar yo -tengo que trabajar- le pedí a Teresa que lo pospusiéramos).

    Un abrazo.

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  10. Bueno, Juanma. Pues un placer que disfrutes. Lo curioso de estos cuentos, es que por ejemplo, Vainilla y chocolate, que también es de mi favoritos, fue escrito hace ahora diez años. Me escribe gente y me cuenta que le gusta la frescura de los textos, así que supongo que también eran frescos o modernos hace una década, pero entonces me resultaba muy difícil publicarlos. Ahora tampoco es fácil publicar cuentos. Este libro para mí es muy especial entre otras cosas porque demuestra que ser cabezota y no rendirte, al final da sus frutos (espero que esto sirva para cualquiera que se asome por aquí y tenga inquietudes literarias).
    El fútbol, cada vez me voy aficionando más, pero nunca he jugado de niño, no me gustaba. Me ha ido gustando conforme me he ido haciendo mayor. Escribir es muchas veces transformarte, meterte en la piel de otro, un poco como hacen los actores. Explorar otras vidas y otras sensaciones. Y me alegro haber dado en el clavo con lo que un padre siente en Vainilla y chocolate.
    Me parece bien eso que dices de retrasar el programa. Con el libro leído quedará mucho mejor. Si puedes, dile a Teresa que me avise un par de días antes.
    Un abrazo y gracias de nuevo por tus palabras sobre mis cuentos. Es un placer para un escritor saber que su trabajo ha podido conmover a los demás.

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  11. Ojalá, Juanma, estuvieran los cuentos de moda (todo se andará), y veremos el ranking de Andrés. Seguro que será impresionante.
    Suscribo tus palabras una por una.
    y Andrés, sigue vomitando ideas por favor, vivimos con ellas desde hace muchos años.
    Una abrazo
    patricio

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  12. Hola, Patricio: qué alegría verte por aquí. Sigo vomitando ideas, no te preocupes. Tengo cuadernos llenos de notas.
    Un abrazo,

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