Cada vez más tontos

Como últimamente tengo el blog un poco abandonado, de tanto corregir El violinista de Mauthausen, a veces he pensado que, cuando quisiera volver a ponerme a opinar sobre los asuntos que me tocan ciertas partes que mi sentido del buen gusto no me permiten decir aquí, me iba a costar mucho, que, a lo mejor, la actualidad no me pondría por delante tantas noticias de las que enseguida se me van las manos al teclado para desahogarme, o que, aunque las hubiera (las noticias, quiero decir) de no ejercitarlo ya habría perdido el toque para decir lo que pienso.

Comeduras de coco aparte, al final resulta que no, que aunque lleve una temporada aislado del mundo, basta con encender la tele o abrir un periódico para darte cuenta de que la estupidez sigue siendo la cuestión que manda en la actualidad.

Ayer me entero de que se va a desarrollar una Ley de Cine con "un elemento claro de discriminación positiva en favor de la producción cinematográfica dirigida por mujeres", lo que viene a decir que, en igualdad de condiciones, las películas dirigidas o tal vez producidas por una mujer se van a beneficiar de más ayudas.

Yo me parto, la verdad. Y lo siento si algunas señoras se me a escandalizan o me tachan de misógino. Pero qué gilipolleces hay que escuchar todos los días. Siempre he pensado que el talento es un bien escaso, y que hay que apoyarlo allí donde brote, pero igual de torpe es quien pone trabas que el iluminado que echa una mano a alguien por el sólo hecho de ser mujer, o de ser hombre, me da lo mismo. Yo no sé si hay ayudas para escribir novelas hasta ahora, pago mi cuota de autónomo todos los meses y el carrito del supermercado no me lo ha llenado nunca una subvención, pero me tocaría eso que no me apetece decir que a una novela se la apoyase desde el ministerio de Cultura porque la ha firmado una escritora. Igual de injusto me parecería una ayuda por ser zurdo, por ser pelirrojo o por ser un criador de avestruces que escribe su primera novela o ha sentido la llamada del Cine y quiere hacer una película. La imaginación, cuando de decir tonterías o promulgar leyes extravagantes se trata, parece no tener límites.

Pero a lo mejor sí hay esas ayudas a mujeres que escriben, a mujeres zurdas, o pelirrojas, o a escritoras que en sus ratos libres se dedican a criar avestruces y yo no me he enterado. Es lo que tiene este trabajo de escritor, que te concentras en lo tuyo y la vida te pasa por delante sin que te des cuenta, hasta que abres el periódico o enciendes la tele y te preguntas si es que a lo mejor algún listo ha cambiado la fecha del día de los Inocentes.

© Andrés Pérez Domínguez, septiembre de 2009

Comentarios

  1. "En este país no cabe un tonto más" que decía el periodista Santiago Amón. "Si entra uno más, nos caemos al agua". Vaya que sí cabe.

    Abrazos.

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  2. Por desgracia sí que caben, querido Pedro. Y uno ya está un poco harto de escuchar sandeces.
    Un abrazo,

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  3. Una vez más nos acordamos de Gracián: "Son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen". Se quedó corto.
    Abrazos.

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  4. Y unos cuantos que no son más tontos porque no se entrenan, querido Rascaviejas.
    Hoy me he enterado de otra cosa para "jartarse" uno de reír. Lo mismo lo cuento por aquí pronto.
    Cuídese, y un abrazo,

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  5. Pues a mí me parece bien. Nací tío pero me siento mujer. Pronto me operaré para cambiarme de sexo (lo paga la Junta) y así pillaré más subvenciones para la película que pienso rodar.
    Antoñita, la fantástica.

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  6. Que yo sepa, salvo ayudas autonómicas concretas para jóvenes autores, en España dejaron de concederse subvenciones a la creación literaria desde los tiempos del inefable Aznar. La experiencia ha demostrado que la "cultura subvencionada" es por lo general muy mediocre. Y no hablemos del cine. Teniendo en cuenta que este gobierno mantiene un Ministerio de la Igualdad cuya existencia no se ha materializado en nada útil, que den ayudas al cine hecho por mujeres únicamente puede responder al anhelo de redención del gobierno ante la mala conciencia que se le queda al ser incapaz de dar cobertura como dios manda a las mujeres maltratadas porque no hay efectivos policiales disponibles o porque la Ley es sorda y ante una denuncia de maltrato no hace nada. ¡País!
    Abrazos

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  7. Anónimo, es una idea...

    Sí, Diego, y lo curioso es que idea tan brillante no ha salido del Ministerio de Igualdad...

    Abrazos,

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  8. Pues como que me pasa lo mismo que a ti, lo mismito.
    Muy buen artículo, amigo mío.

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