Óscar Oliveira (y el dossier)

Esta entrevista que dejo por aquí, es la que lleva el dossier que está recibiendo estos días la prensa junto a El violinista de Mauthausen. Me la hizo mi querido Óscar Oliveira, que además del jefe de prensa de Algaida, es una de esas grandes personas con las que he tenido la suerte de cruzarme en este oficio tan hermoso de contar historias, pero que suele estar plagado de claroscuros. Llevar el departamento de prensa de una editorial debe de ser uno de los trabajos más sacrificados y menos agradecidos que se me ocurren: si las cosas salen bien, rara vez los escritores reconocemos el trabajo que hacen, y, si salen mal, a menudo solemos echar la culpa a quienes se encargan de que los periodistas conozcan nuestros libros.
Tener a Óscar Oliveira entre bastidores es una garantía, además de un placer. No me he encontrado todavía a ningún escritor (y conozco a unos cuantos) que haya hecho alguna vez algún comentario malo sobre él. Conociendo a mi amigo Oliveira, no me extraña. Eso sí, yo tampoco lo hubiera permitido.

¿A qué se debe su interés por la Segunda Guerra Mundial?

La verdad es que me interesa ese periodo de la Historia, pero no más que otros, incluida la época actual. Es cierto que he escrito cuatronovelas, y tres de ellas (La clave Pinner, El factor Einstein y El violinista de Mauthausen) suceden en la Segunda Guerra Mundial o en los tiempos inmediatamente anteriores o posteriores al conflicto. Tal vez la publicación de La clave Pinner, en 2004, decidió la escritura de otras novelas sin que yo lo supiera. Yo diría que me he servido de la Segunda Guerra Mundial y sus alrededores para explorar ciertos temas que me interesan, como la traición, la culpa, el honor, la amistad o la redención. Pero ni siquiera me he planteado escribir estas novelas como una trilogía con puntos en común. Yo creo que un novelista debe escribir siempre sobre lo que le apetezca, sin ninguna clase de presión. Además, he escrito otros libros, como El síndrome de Mowgli, que no tienen nada que ver con la Segunda Guerra Mundial, y escribiré otros. Siempre he tratado de huir del encasillamiento. No resulta fácil porque parece que los lectores o los editores esperan que hagas siempre lo mismo, pero como escritor resulta mucho más interesante cambiar de registro, y a la larga es

mucho más saludable.

Su prosa es muy visual, muy “cinematográfica”. ¿Alguna propuesta para llevar alguna de sus obras a la gran pantalla?

Es una pregunta que suele aparecer tarde o temprano cada vez que publico una novela. Los escritores de mi generación (y de generaciones anteriores y más jóvenes) hemos crecido viendo cine, y eso nos ha influido. Yo, para escribir un capítulo, primero tengo que verlo, como si fuera una película, y luego lo cuento. Es como llevar al límite el famoso dicho de que “una imagen vale más que mil palabras”. A mí me gusta crear imágenes con palabras.

¿Propuestas para llevar alguna novela al cine?

Me gustaría responder que sí y presumir de ello, pero hasta ahora no he tenido ninguna. Eso no depende del escritor. Yo trato de entregar mis novelas al editor lo mejor que sé. El resto, depende, casi siempre, del azar.

Cuénteme qué se va a encontrar el lector en El violinista de Mauthausen.

Pues ojalá que una obra entretenida, bien escrita, que le ayude a pensar o que despierte su interés por cosas que quizá no conocía, como el hecho de que miles de españoles sufrieron también el Holocausto. A mí me gustan las novelas de las que pueden obtenerse varias lecturas, y espero que suceda eso con El violinista de Mauthausen. Por un lado, está la trama de espionaje durante y después de la Segunda Guerra Mundial, pero también hay una historia de amor muy hermosa, o el drama de unas personas queen una época muy dura se vieron obligadas a hacer cosas que jamás hubieran pensado, o la vida cotidiana, tan dura, en un campo de exterminio.

Yo creo que la mejor manera en la que puedo resumir El violinista de Mauthausen es contando cómo se me ocurrió: una vez, en una estación de metro, vi a una pareja muy joven bailando un vals en el andén, sin música, ajenos a todo, como si nadie los estuviese mirando. La imagen era tan poderosa que no dejó de perseguirme hasta que escribí una novela: esa pareja vivía en París, en la primavera de 1940. Están a punto de casarse, pero la Wehrmacht invade Francia y, como él es un republicano español exiliado, la Gestapo lo detiene y será enviado al campo de exterminio de Mauthausen. Ella va a colaborar con los servicios secretos aliados, dispuesta a cualquier cosa para intentar salvar la vida de su prometido.

Y entre ellos, un ingeniero alemán que ha renunciado a su trabajo en Berlín para no colaborar con los nazis y se ha dedicado a recorrer Europa con un violín bajo el brazo. Las vidas de los tres van a estar entrelazadas para siempre.

Eso es El violinista de Mauthausen.

¿Calidad o entretenimiento? ¿Con qué carta se queda?

¿Por qué no me puedo quedar con las dos? Siempre digo que las dos posturas son compatibles, que se pueden escribir novelas en las que convivan el entretenimiento y la calidad literaria. No sé si lo habré conseguido o no, pero mi afán es demostrarlo. En mi opinión, una novela no debería ser sólo entretenimiento, igual que tampoco debería ser sólo cientos de páginas de prosa exquisita pero aburrida, sin que pase

nada que interese al lector.

Su novela sucede entre París, Berlín y el campo de exterminio de Mauthausen, pasando también por lugares como Londres, Madrid, San Sebastián o Sevilla. ¿Suele visitar los lugares para documentarse antes de escribir una novela?

Sí, siempre lo hago. Yo escribo ficción, pero el mundo por el que se mueven los personajes es real, y por eso es muy importante conocer los

lugares donde se desarrolla la novela. He visitado todos los lugares que ha mencionado. Algunos de ellos varias veces, puesto que también

aparecen en mis novelas anteriores.

¿Qué ha supuesto para usted ganar el Premio Ateneo de Novela de Sevilla?

Este premio, para mí supone un gran reconocimiento. Sólo hay que ver la nómina de escritores que lo han ganado para sentirse muy honrado por haberlo obtenido. Y, más contento todavía, al haberlo ganado por unanimidad. Espero que El violinista de Mauthausen esté a la altura del

Premio Ateneo.

Comentarios

  1. Y yo que tengo unas ganas enormes de tenerlo y leerlo.

    Un fuerte abrazo.

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  2. Ansias, verdaderas ansias tenemos de tenerlo en las manos.
    Animo y suerte en tu lanzamiento y en el viaje al campo.
    Un abrazo.
    Rafa.

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  3. Gracias por vuestras palabras de ánimo. Me espera una buena a partir de ahora, pero no me quejo. Al contrario, es un placer.
    Por cierto, Juanma (y esto vale también para Rafael o para cualquiera que se asome por aquí): lo anunciaré en el blog, pero os adelanto ya, que la presentación será en Sevilla el miércoles 4 de noviembre, a las 12,30 h en el Ateneo (c/ Orfila, 7). Será una rueda de prensa, y luego habrá una copa para los asistentes, y puede ir todo el que quiera.
    Confírmame al menos que lo sabes, Juanma, que ahora mismo estoy con otro ordenador y no tengo a mano tu correo para mandarte un mensaje.
    Abrazos,

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  4. No hay como encontrar buenos profesionales y buena gente. Por cierto, espero que también te dejes caer por Barcelona y haya algún tiempo para vernos, aunque sea poco.
    Abrazos.

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  5. Anotado, Andrés. Procuraré ir, eso seguro.

    Un abrazo.

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  6. Diego, Óscar Oliveira es las dos cosas: un gran profesional y un tipo estupendo. Me consta que se está dejando el pellejo por El violinista de Mauthausen. Espero que durante los próximos meses recalemos por Barcelona. Ya te lo diré.

    Juanma, estaré encantado de verte por allí. Además, seguro que también estará Cristóbal.

    Abrazos,

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  7. Y que yo no me entere que dices lo contrario, ¿eh?, Félix
    Abrazos...

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  8. Te acabo de "encontrar" en este mundo de letras, y creo que he hecho un hallazgo prometedor, de esos que dejan huella, pues tus palabras me han hecho desear tener entre mis manos este libro que acabas de publicar, y cómo no, de investigar esos otros que llevan tu firma.

    Siempre me había preguntado si los escritores visitarían en persona los lugares que describen en sus libros, y en tu caso, me los has confirmado.

    Espero poder disfrutar pronto de esas historias que describes en la entrevista.

    Un afectuoso saludo.

    Javi.

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  9. Pues, encantado, Javi. Ya sabes donde encontrarme, y ya tienes los títulos de mis libros. En la columna de la derecha de este blog los tienes clasificados por etiquetas.
    Un abrazo,

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  10. Siento discrepar con vosotros, pero yo de Oscar Oliveira lo único que podría decir son comentarios o malos, o peores.

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