Para manejarse por este blog y no perderse

Por aquí dejaré cualquier cosa que la vida me traiga y me parezca interesante compartir. Si alguien que se asome quiere información sobre mis libros, en la columna de la izquierda puede pinchar en las etiquetas de cada título. Si quiere acceder directamente a los vídeos (entrevistas en televisión, alguna curiosidad), o a las entrevistas en la radio, solo tiene que mirar en la columna de la derecha. Bienvenidos.

Seguidores

viernes 27 de febrero de 2009

Fotos de mal gusto

El domingo hay elecciones, en el País Vasco y en Galicia, y, aunque esos dos sitios que me gustan tanto me pillan lejos, me he puesto a pensar y he llegado a la conclusión, miren ustedes, de que no estaría mal que hubiera elecciones todos los días del año. Pero no vayan a pensar que lo digo para escaquearme del trabajo o porque me gusta que me toque el marrón de estar todo el día sentado a una mesa electoral, mirando los DNI de mis vecinos y diciendo eso de vota al meter la papeleta en la urna, qué va. Lo que pasa es que, cuando hay elecciones, los políticos parecen un poco más buenos. Ya, ya sé que sólo lo parecen, y que no es lo mismo ser que parecer, pero es que por un lado me divierte sentarme delante de la tele y verlos tirarse piedras a la cabeza y luego besar a los niños en los mítines, me gusta cuando veo lucir a los políticos las ojeras de una larga campaña electoral, pero sobre todo me gusta, como decía más arriba, que durante estos días que dura la campaña electoral a la mayoría de los políticos no les queda otra que portarse bien, como los niños que se esfuerzan en ser buenos durante las Navidades para que los Reyes Magos no les dejen carbón en lugar del escalextrix.
Yo no sé si el ministro Bermejo hubiera dimitido de no celebrarse elecciones este domingo, pero me da que no, que nos habría seguido castigando con esas fotos tan pasadas de moda, ahí, en plan gran cazador blanco después de haber abatido a la presa, igualito que los hombres de bien que son capaces de hacer negocio en una montería lo mismo que en el palco del Bernabéu. De no haber dimitido se habría sacado la licencia de caza, por aquello de dar ejemplo y para no dar que hablar, pero habría seguido ahí, como si las protestas no fueran con él. Pero hay elecciones el domingo y Zapatero ha preferido quitarlo de en medio antes de que le salga el tiro por la culata. Así que ya tenemos nuevo ministro. Yo no había oído hablar de él en mi vida, lo confieso. Pero ya ha dicho que a él no le va eso de las monterías. Qué alivio. Con éste, por lo menos nos libramos de las fotos de mal gusto.

© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2009

lunes 23 de febrero de 2009

Entrevista al Capitán Trueno

Pues aquí dejo esta entrevista que le hicimos a Víctor Mora encarnando al Capitán Trueno en el programa La ínsula Barataria (Onda Cero, verano de 2003). Por cierto, a quien le gusten los tebeos, tal vez le interese este post sobre El Guerrero del Antifaz: http://laseparata.blogspot.com/2008/06/el-nio-que-lea-el-guerrero-del-antifaz.html

Entrevistas anteriores:
Adolf Hitler: http://laseparata.blogspot.com/2009/02/entrevista-adolf-hitler.html



viernes 20 de febrero de 2009

Descansar en paz

Ignoro lo que pensará la familia de Marta del Castillo del lío que se ha montado en los medios de comunicación desde que la policía ha detenido al ex novio y a sus cómplices, pero estoy seguro de que bastante han sufrido ya como para tener que pararse a pensar lo que mucha gente cuenta alegremente cuando le ponen un micrófono delante y los enfoca una cámara de televisión. Desde luego, lo único bueno que tiene saber que la muchacha está muerta es que al menos quienes la querían no tienen que sufrir la angustia de la espera, la incertidumbre de no saber si alguien llamará a la puerta y será su hija o tal vez alguien uniformado que venga a confirmarle lo que quizá empezaron a temer desde las primeras horas.
Cuando me siento a escribir este artículo todavía no ha aparecido el cadáver de Marta, pero me gustaría que se encontrase cuanto antes, que las televisiones terminen de hacer guardia en la ribera del Guadalquivir o en la puerta del bloque donde vivía esta chiquilla antes de que su ex novio viniera a buscarla una noche de finales de enero. Que todo se acabe de una vez es lo que quiero. Estoy harto de ver cada vez más basura en la tele, como si el morbo fuera un monstruo insaciable que devora a las cadenas de televisión. Me da vergüenza ajena, sí, me avergüenza ver un debate en la tele mientras los buzos todavía no han encontrado el cuerpo de Marta del Castillo. La mejor amiga de Marta, la novia de catorce años, con su madre, del ex novio de Marta que ha confesado el crimen, los trapos sucios, todos hablando de cuánto querían a Marta o de la facilidad con la que el malnacido de veinte años que ha confesado el crimen era capaz de poner los cuernos a todas las que por lo visto han sido sus novias. Me duele este circo en la tele, con presentador hurgando en las heridas, con un psicólogo y un criminólogo sentando cátedra. No hemos avanzado nada desde que aparecieron las niñas del Alcasser y Nieves Herrero se dio patadas en el culo para meterse en la habitación de una de las chiquillas muertas con un micrófono y una cámara, o como cuando murió Diana Spencer y se montó un especial de Tómbola. Al final, qué pena, lo único que nos queda es la puta basura. Y toda viene del mismo lado.

© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2009

lunes 16 de febrero de 2009

Entrevista a Adolf Hitler

El verano de 2003 mi amigo Óscar Gómez, que justo un año antes había cometido la locura de dejarme debutar como colaborador en los estudios de Onda Cero, me llamó para decirme que le habían ofrecido hacer las madrugadas de verano para la cadena, esto es, para toda España. Para Óscar era una gran oportunidad: un programa de dos horas y media de lunes a viernes dirigido y presentado por él.
-Te ofrezco hacer la sección estrella- me dijo. Entre otras muchas cosas, Óscar Gómez tiene talento para involucrar a los demás en los proyectos en los que cree. -Me gustaría que hicieras las entrevistas a los personajes.
-¿Las entrevistas a los personajes?
-Verás, cada noche vamos a entrevistar a un escritor como si fuera uno de los personajes de su libro, y luego, al final de la entrevista decimos a los oyentes a quién hemos entrevistado realmente. Pueden ser novelas, ensayos, biografías. Lo que te parezca. Si te parece bien la idea, pásame unos cuantos nombres que se te ocurran para ir encajándolos.
La idea me pareció muy bien, claro que sí. Y después de colgar el teléfono me quedé pensando y empezaron a venirme a la cabeza los nombres de unos cuantos escritores a los que me apetecía entrevistar. De algunos había leído sus obras y de otros no, pero intuía que los personajes de sus libros darían juego en las entrevistas. Al final, entre los nombres que propuse y otros que añadió Óscar Gómez, nos quedó una lista bastante digna. Aquel programa se llamó La ínsula Barataria, y gracias a esto tan socorrido de la tecnología he podido recuperar algunas grabaciones de entonces e intentaré ir colgando una cada lunes en este blog durante los próximos meses.
De las muchas anécdotas del programa, hay una que, aunque he contado más de una vez, no puedo resistirme a contar de nuevo para quien no la sepa. David Torres había quedado finalista ese año del premio Nadal con su novela El gran silencio, cuyo protagonista, Roberto Esteban, es un ex boxeador que se dedica a dar palizas por encargo. Pocos días después de aquella entrevista me llamó Óscar Gómez para decirme que tenía una carta en los estudios de Onda Cero. Una mujer de Barcelona me pedía el teléfono de Roberto Esteban, el ex boxeador protagonista de la novela de David, porque quería contratarlo para darle una paliza a sus vecinos. Recibir aquella carta era una historia tan buena que sólo pude manejarlo de la forma en que los escritores manejan estos asuntos: metiéndolo en una novela. Ésa, entre otras, es la razón por la que el protagonista de El síndrome de Mowgli acude a la radio a contar su vida.
No sé el orden en que las pondré, pero quiero empezar por esta entrevista que le hicimos a David Solar encarnando a Adolf Hitler. David Solar ese año había publicado El último día de Adolf Hitler (La esfera de los libros), y de todas las entrevistas que hicimos esta es una de las que más me gustan. Espero que a quienes se asomen por aquí también. Esta en dos partes, y para escucharla sólo hay que pinchar en el icono que está al principio de esta entrada.
Ahí va la lista de los autores / personajes (reales o ficticios) que iré poniendo por aquí cada lunes:

-Capitán Trueno (Víctor Mora)
-Napoleón Bonaparte (Javier Sierra)
-Cristóbal Colón (Juan Eslava Galán)
-Hernán Cortés (Hugh Thomas)
-Mohamed Atta (Pilar Urbano)
-Rubén Bevilacqua (Lorenzo Silva)
-Abraham Lincoln (César Vidal)
-Sherlock Holmes (Paul M. Viejo)
-Roberto Esteban (David Torres)
-Profesor Souto (José María Merino)
-Tomasa (Dulce Chacón)
-Anne Bonny (Zoé Valdés)
-Pedro Juan (Pedro Juan Gutiérrez)
-María de las Mercedes (María Pilar Queralt)
-Javier Falcón (Robert Wilson)

viernes 13 de febrero de 2009

¿Dios no existe?, Auschwitz sí


Fue Primo Levi el que afirmó, con la rotundidad que sólo puede tener quien sabe bien de lo que habla, que, puesto que Auschwitz existía no podía existir Dios. El italiano Primo Levi sabía bien de lo que hablaba porque pasó por el infierno de Auschwitz y sobrevivió para contarlo, por lo que en sus labios esta reflexión adquiere, por mucho que nos cueste, la categoría de lógica irrefutable. El que quiera, que eche un vistazo a sus libros: Si esto es un hombre, Los hundidos y los salvados y La tregua. A mi juicio, uno de los testimonios más lúcidos sobre el Holocausto al que se pueda echar mano.

Con toda probabilidad, el obispo inglés Richard Williamson no será oyente de Protagonistas ni lector de este blog, pero si alguien de los que me escucha en la radio o se asoma por esta bitácora tiene su dirección, a ver si puede hacerme el favor de recomendar a este hombre la lectura de los libros de Primo Levi. O si no, que se dé una vuelta por cualquiera de los campos de exterminio que se pueden visitar todavía. Ya conocen el refrán: para saber, viajar y leer. Yo he visitado tres -a saber: Büchenwald, Auschwitz-Birkenau y Mauthausen- y al final siempre es la misma angustia, la misma sensación amarga que me sube desde el estómago y la misma pregunta que nunca soy capaz de responderme: ¿por qué?
No sé si el obispo Williamson ha visitado alguna vez cualquiera de los campos de concentración que digo, pero la negación del Holocausto, la sola sospecha de que no existió, lo convierte a uno enseguida en un perfecto gilipollas, así, con las diez letras. O quizá este señor es uno de estos ángeles justicieros que no tienen tiempo de averiguar si el Holocausto existió porque están muy ocupados en impedir que al que le dé la gana no pueda morirse dignamente sin tener que montar un circo en la tele, o tal vez es de los que se llevan las manos a la cabeza por esa publicidad de los autobuses de algunas ciudades que nos avisan de que Dios no existe y nos anima a disfrutar de la vida.

Yo no sé si Dios existe porque no puedo verlo. Puede que exista y puede que no. Y tampoco me preocupa que haya gente que piense lo mismo que yo o esté en desacuerdo conmigo. Creer en Dios es un acto de fe que debería ser voluntario. Sin embargo, los campos de concentración sí se pueden visitar, y negar el Holocausto es cosa de imbéciles. Yo he visitado la casa de Ana Frank en Amsterdam, he subido los ciento ochenta y seis escalones de la famosa cantera de Mauthausen, he visto los barracones de madera de Birkenau, las cámaras de gas de Auschwitz y los hornos crematorios de Büchenwald. Con mis propios ojos.

© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2009

domingo 8 de febrero de 2009

BCNegra: crónica, vídeo, fotos y entrevista con Angels Barceló y Jaume García

Como ya conté por aquí, la semana pasada estuve en BCNegra, invitado a una mesa redonda sobre novela negra y boxeo. David Torres ya contó en su blog lo que pasó allí, y el que quiera no tiene más que pinchar en el enlace, al final de esta entrada, desde el que se puede leer también la crónica de Jacinto Antón en El País.
Lo cierto es que los debates no me entusiasman, prefiero el contacto directo con los lectores, el tú a tú. A veces, en un debate, cuando uno se pone cabezota, como el otro día, lo mejor es dejarlo que diga lo que le dé la gana. En fin, no me gusta discutir. Y cuando pienso en ello me acuerdo de ese chiste en el que un amigo se encuentra a otro y le dice:
-Oye, estás más gordo.
-¿Si? Me ha dicho el médico que es de no discutir.
-¡Anda ya, hombre! De no discutir va a ser.
-Pues no será de eso.
Pero que nadie piense mal, porque la mesa redonda sobre novela negra y boxeo fue divertida, y el público se lo pasó bien, creo. Y eso es lo que importa. Además, recalar por Barcelona siempre es un placer, igual que compartir un rato con mis colegas de letras David Torres y Julio Manuel de la Rosa. Además, nos entrevistó por la tarde Jaume García en el programa "No li donem més voltes” de Radio L’Hospitalet, y por la noche tuve la suerte de compartir un rato de radio con Angels Barceló, en el programa Hora 25, de la SER.

Por aquí os dejo las fotos de BCNegra, el vídeo de la mesa redonda, y la entrevista con Angels Barceló.

Aquí estoy, con mi amigo David Torres, que se toma un vino mientras yo estreno mi camiseta de la librería Negra y Criminal. En el verano de 2005 conocí a Paco Camarasa, el librero, en la Semana Negra de Gijón, y le pregunté si podía darme una de esas camisetas negrocriminales que llevaban algunos escritores. Me dijo Paco que para ello tendría que ir a la Barceloneta y hacerme una foto en la puerta de la librería.

Pero todo llega, y aquí estoy, tres años y medio y dos novelas más después de aquella Semana Negra, dejándome retratar por Montse, la librera, mientras Maribel nos retrataba a los dos.

También firmé algunos ejemplares de El síndrome de Mowgli antes de irnos a comer, pero dejo esta foto aquí, sobre todo, para que veáis el cenicero. Sí, es lo que parece.

Y esto de aquí debajo es el vídeo de la mesa redonda. No está completo, pero es todo lo que se grabó. Sin censura, con el ex boxeador Rodríguez Feu repartiendo estopa por todos lados. El mayor riesgo lo corrió David Torres, que estaba junto a él, pero aguantó el tipo de una forma más que digna.


Y aquí dejo el que para mí fue uno de los mejores momentos de la visita a Barcelona: la entrevista de Angels Barceló en el programa Hora 25, en la SER.

Y por aquí, también, en tres partes, la entrevista que nos hizo a David Torres, a Julio Manuel de la Rosa y a mí, Jaume García en el programa "No li donem més voltes", en Radio L`Hospitalet. Espero que os guste. Hubo más cosas en Barcelona, claro, porque estuve dos días, pero ésa es ya, otra historia.



Blog de David Torres: http://www.hotelkafka.com/blogs/david_torres/?p=181

Crónica de El País:

viernes 6 de febrero de 2009

Con Franco esto no pasaba


Hay cosas que con Franco no pasaban. Y me duele tener que decirlo así, qué quieren que les diga, con todas las letras, negro sobre blanco. Y, quién me iba a decir a mí, a mis años, y toda la vida siendo de izquierdas, que iba a terminar soltando por la boca semejante sapo. En fin. A lo mejor es porque entonces no existía eso del Twenty, ni el Facebook ese ni el Youtube, pero no me imagino yo a los guardias civiles de entonces, esos que dicen que daban hostias, haciéndose fotos con jovencitas, montándolas en el coche patrulla, dejándolas que hagan sonar la sirena, engrilletándolas o prestándoles la porra para que se la lleven a la boca, como quien agarra un micrófono o tal vez quiere hacerle la competencia a Lorena Berdún, aquella sexóloga que tenía el desparpajo de gestualizar con naturalidad en la tele cómo se hace una felación como Dios manda.
(fotos: http://www.elmundo.es/albumes/2009/01/30/fotos_guardias/index.html )
Lo malo de estos picoletos tan enrollados es que en cuanto se les pasa el momento tonto con las chavalas enseguida se ponen serios y te piden la documentación sin darte las buenas noches primero y tuteándote, como si te conociesen de toda la vida o estuvieras deseando hacerte unas fotos con ellos, ya saben, igual que si fuésemos colegas de toda la vida, con las esposas puestas, o la porra, tan suculenta, bien cerquita de la boca.
Después de haber leído las novelas de Lorenzo Silva uno estaba convencido de que la leyenda negra de los guardias civiles ya era cosa del pasado, pero, visto lo visto, algunos guardias parece que se empeñan en modernizar el cuerpo, sí, pero a su manera. Por suerte sólo son unos pocos, habas contadas -ya, ya lo sé- que a lo mejor visten un uniforme que les viene grande, o que son tan graciosillos o es que faltaron a la academia el día que enseñaban ética, pero por culpa de ellos a veces yo echo de menos a los guardias civiles de antes, quién me lo iba a decir: puestos a elegir, prefiero un policía que me imponga respeto a otro que me haga sentir vergüenza ajena.

© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2009

miércoles 4 de febrero de 2009

Guns and crochets

El lunes y el martes estuve en BCNegra, haciendo un poco de promoción de El síndrome de Mowgli, y sobre todo pasando un buen rato con mis colegas de letras David Torres y Julio Manuel de la Rosa. Contaré más cosas de BCNegra, colgaré vídeos, fotos y algunas entrevistas de radio por aquí. Pero de momento dejo esta noticia que apareció ayer en El País. Mi amigo David Torres ya ha expuesto su punto de vista -directo, igual que un buen golpe, como es habitual en él- sobre el debate. Os recomiendo que os paséis por su blog y lo leáis. No tiene desperdicio: http://www.hotelkafka.com/blogs/david_torres/?p=181
Mientras tanto, lo dicho: por aquí os dejo lo de El País, y seguiré poniendo más cosas estos dias.
Guns and crochets (Jacinto Antón, El País)
"Es sólo trabajo. La hierba crece. Los pájaros vuelan. Las olas lamen la arena. Yo pego a la gente". Podría haberlo dicho un personaje de una novela de Hammet o de Chandler. Lo dijo en realidad Muhammed Alí. Las relaciones entre el policiaco y el boxeo, el deporte predilecto del género, son muchas y fructíferas. A hablar de ellas se ha consagrado esta tarde la actividad inaugural de BCNegra'09, el encuentro barcelonés dedicado a la literatura criminal. Una mesa redonda, puro guns & crochets, reunió a cuatro escritores autores de novelas vinculadas al boxeo, tres de ellos con libro reciente.
El ganador incontestable de la velada -y no sólo a los puntos- ha sido el cuarto, significativamente el más ducho en lo de dar golpes: Francisco Rodríguez Feu (Zamora, 1924), Rodri en el ambiente del cuadrilátero. Boxeador en su juventud y experimentado entrenador (de hecho ha avisado de que tenía que irse pronto para abrir el gimnasio), Rodri, autor de la novela El precio de la gloria (Tot Editorial), del ensayo Los grandes campeones de los pesos pesados (El Cobre) y del imprescindible Teoría y práctica del boxeo (Hispano Europea), una Biblia de la especialidad, ha mostrado un juego de piernas mental inigualable y ha sazonado el debate con los mejores golpes.
Por no hablar de su aspecto de curtido habitante de la lona, con el que ha puesto una nota de ambiente en la que sólo ha faltado el humo de los puros, las campanadas y ese sonido estremecedor e inolvidable del guante de cuero golpeando sobre carne sudorosa. Estupendo también el moderador, Toni Iturbe, director de la revista Qué leer, que ha avivado el debate con buenos símiles pugilísticos ("a mi derecha...", "¡hay combate aquí, hay combate!") y ha repartido juego -lo que no era fácil con Rodri en el cuadrilátero-.
La idea de llevar el encuentro de novela negra al ring surgió ante la extraordinaria coincidencia de la reciente aparición de tres novelas, todas ellas publicadas por Algaida, con el nexo común de tener un ex boxeador como protagonista. Se trata de Guantes de seda, del sevillano Julio Manuel de la Rosa, El síndrome de Mogwli, de su paisano Andrés Pérez Domínguez, y Niños de tiza, del madrileño David Torres, finalista del premio Nadal en 2003 con El gran silencio, en el que aparecía por primera vez Roberto Esteban, el personaje central de Niños de tiza.
En Guantes de seda un mendigo aparece muerto en el parque Güell de Barcelona y dos jardineros, uno de ellos gran lector de Chandler y de novela negra, investigan su identidad: resulta ser un viejo boxeador -basado en el histórico campeón europeo de los pesos gallo en los años 40, Luis Romero-, que alternaba su carrera pugilística con una doble vida secreta como imitador de Concha Piquer en locales sórdidos durante los años del estraperlo. El síndrome de Mogwli gira alrededor de un ex aspirante al título de los superwelters que se gana la vida alquilando sus puños para cobrar deudas o lo que salga. Niños de tiza pone al ex boxeador Esteban en un ambiente de barrio, cercano, según Torres, al mundo de Juan Marsé.
Los tres autores han tratado de aguantar, cada uno a su manera -Torres fintando, Domínguez apartándose, De la Rosa fajando- el reparto de estopa de Rodri, que ha sido cosa de verse. Y es que el ex boxeador, en guardia continua, ha sacado la mano dijesen los otros lo que dijesen, punteando, lanzando series, uno-dos-tres, izquierda-gancho de derecha-crochet... Tendrían que ver la cara de infinito desprecio que ha puesto cuando Domínguez ha explicado que practicaba el karate. Y ni les cuento su opinión sobre lo del boxeador travestido de De la Rosa.
Iturbe le ha azuzado: "¿Qué le parece esa semejanza del personaje con Luis Romero?". "No me molesta, porque es de risa. No conozco el ambiente de Sevilla, pero en Barcelona no eran así. Alguno iba de juerguista, pero Romero no hubiera podido ser campeón de haberse dedicado a travestirse". "Pues un campeón de thai box era transexual", ha fintado atrevido Torres refiriéndose seguramente a Nong Tumb. "Logró el campeonato del mundo para pagarse la operación". "Ya", ha contestado sin cambiar la expresión de granito Rodri, "pero aquí hablamos de boxeo".
Iturbe le ha hecho recordar a Rodríguez su debú. Lo ha hecho. "¿Tuviste miedo?". "Si tienes miedo, no subes al ring", ha zanjado Rodri, que sólo ha bajado la guardia un momento, para lamentar la muerte ayer, a los 76 años, del legendario campeón sueco Ingemar Johansson, ganador del título de los pesados en 1959 ante, nada menos, que Floyd Patterson.
Domínguez ha explicado una deliciosa anécdota para devolver el debate a la novela negra. Su novela le debe mucho a David Torres, al que entrevistó en 2003 desde Onda Cero haciéndose pasar -era la norma del programa- por el personaje del ex boxeador de este, Roberto Esteban, y a resultas de aquello le llegó la carta de una mujer que quería contratarlo para darle una paliza a alguien. "Utilicé la idea para mi novela", ha recordado. "Entre David y yo no hay ningún problema aunque hay gente que dice que le he copiado", ha bromeado, aunque más de uno entre el público se animó pensando que aún veríamos tomate. Torres se ha revelado como un idealista del boxeo. Ha subrayado que en su novela el protagonista se gana la vida con una utilización espúrea del deporte. "El boxeo en realidad es algo tan puro, tan espartano y hermoso. Esa calidad del boxeo es intocable para mi personaje, lo otro, usarlo para pegar palizas, lo envilece. Es como ir de putas tras haber estado con tu gran amor".
La conversación ha derivado hacia lo mal visto que esta el boxeo en España y a la decadencia del mismo a partir de cuando entra sólo en la crónica de sucesos. Al tocar De la Rosa el tema del tongo, del fraude Rodri ha saltado con un uppercut al hígado: "¡Quien habla de tongo en el boxeo no entiende de boxeo!". "Pero la carrera de Mike Tyson, por ejemplo, está hecha con paquetes que no tenían media hostia", ha terciado muy valiente Torres (estaba al lado de Rodri, a distancia de jab). "A mí Tyson no me gusta, el mío es Roy Sugar Robinson, ¿se acuerda?", ha lanzado conciliador a Rodri De la Rosa. El ex boxeador ha parecido relajarse: "Claro, el príncipe negro, una maravilla...". Pero en seguida se ha revuelto: "Y también hacía tongo ¿eh?". "Hay algo muy literario en el boxeo", ha meditado Domínguez. "La vida es más sencilla dentro de las 12 cuerdas del cuadrilátero". "¿12? Hace tiempo que son 16. Lo decidió la federación cuando se estranguló un boxeador".
Ha habido un momento de acuerdo al hablar de Rocky, película de la que todos aborrecieron. "Esos golpes... así no se pega de verdad, ni con esa intensidad ni con esa continuidad, estarían todos muertos", ha anotado De la Rosa. Se ha hablado de las buenas películas -Más dura será la caída, Marcado por el odio, Toro salvaje... Y de los mejores relatos literarios de boxeo -Torito y La noche de Mantequilla Nápoles, de Cortázar, El luchador, de Hemingway- . Del "tópico" del boxeador sonado. "En el boxeo hay gente más tonta y más lista, como en todas partes", ha sostenido Torres. "Los hay que acaban bien y que acaban mal", ha sentenciado Rodri. "Algunos no saben cuidarse. Algunos llegan al boxeo ya estúpidos. Pero también he conocido futbolistas sonados, y ebanistas".
Las mujeres y el boxeo, gran conjunción. Lo ha apuntado Iturbe. "El boxeador es un poco caballero andante", ha anotado Torres. Se abordó el tema Urtain, salieron Martín Berrocal y Polly Díaz, y Torres trajo a colación el tema del boxeo como medio de reinserción. Rodri, como no, ha tenido la mejor anécdota: "Tuve a un chico, peso pesado, que hasta empezar conmigo se pegaba con todo el mundo, donde fuera. Luego, cuando veía una pelea, se iba para el otro lado: 'Yo si no cobro, no pego', decía". Torres se ha metido de lleno en el policiaco al sentenciar que Don King "es un gángster" que "muestra lo cerca que está el boxeo de la novela negra: ¡cuántos habrá en la cuneta por King!". Todos hemos mirado a un lado y a otro inquietos. Excepto Rodri, que, impávido, ha mirado su reloj y ha decidido que el combate ya había durado bastante.

domingo 1 de febrero de 2009

El síndrome de Mowgli en BCNegra

Esta noticia aparece hoy en El País. Si alguien de Barcelona se asoma por este blog y quiere pasarse, ahí van las coordenadas:
"BCnegra empieza mañana y acabará el viernes 7 de febrero. Todos los actos, incluidos los del Saló de Cent, son de acceso gratuito. El que llegue primero obtendrá mejor lugar. La fiesta está servida.

Lunes 2 de febrero
Más dura será la caída. Debate sobre un clásico: el boxeo y la literatura negra. Intervendrán los escritores Julio Manuel de la Rosa, Andrés Pérez Domínguez y David Torres, que de una forma u otra han abordado el tema en sus novelas. Participará también el ex boxeador Francisco Rodríguez Feu, autor de Los apuros de un campeón mundial del peso pesado y que, actualmente dirige un club de boxeo. A las 16.00 en el Palau de la Virreina"