No sé vosotros (o ustedes, como prefieran), pero yo, muchas veces, cuando estoy leyendo una novela, no puedo evitar poner a un personaje la cara de un actor en una futura versión cinematográfica. A los escritores, lo he dicho muchas veces, el cine nos ha influido, para bien o para mal. Yo creo que para bien. Pero bueno, es mi opinión. Adjudicar nombres de actores a los personajes de una novela es un ejercicio muy interesante cuando cotejas tus elecciones con las de los demás. Según mi experiencia, lo normal es que la respuestas sean muy diferentes, lo que viene a demostrar que la experiencia de cada lector es única, como la propia vida. Y es una de las cosas que siempre me han fascinado de esa extraña y compleja relación que se establece entre una novela y cada uno de sus lectores. Recuerdo que mi amigo Félix J. Palma, que me precedió en el premio Ateneo, preguntó a sus lectores qué actores les gustarían para una versión cinematográfica de El mapa del tiempo . El otro día, después de q...