Una de las mejores historias de amor de la Literatura Universal

El escritor Paco Gómez Escribano reseñaba hace poco El violinista de Mauthausen en su blog. El titular es exagerado, pero me gusta, claro, y es lo que dice Paco. Copio aquí sus palabras, y, desde mi bitácora, le mando un abrazo y le doy las gracias.

Andrés Pérez Domínguez ha vuelto a sorprendernos con una novela sobrecogedora, dura, tierna, locuaz, viva, dulce, amarga... Podría seguir poniendo calificativos a esta obra, algunos de ellos contradictorios, y no acabaría. La sorpresa no es tanta para los que somos habituales lectores suyos y sabemos de lo que es capaz de darnos. Pero aun así, “El violinista de Mauthausen” es la mejor novela que he leído en los últimos tiempos con diferencia.

Andrés se inventa un triángulo amoroso en el tiempo que no deja indiferente. No es un triángulo al uso en que los protagonistas del mismo conviven en el presente; los vértices del polígono aparecen y desaparecen en una suerte de juego onírico atemporal. La novela está llena de escenas que se repiten, pero vistas desde la perspectiva de diferentes personajes, lo que refuerza la asimilación por parte del lector, al que se le somete a continuas analepsis o flashbacks, por usar el término cinematográfico, más conocido por todos. Estos flashbacks van aclarando a lo largo de toda la novela pasajes que son invisibles en los primeros capítulos, con una maestría por parte del autor que raya la perfección. No es fácil omitir acontecimientos que más tarde salen a la luz para luego hilarlos con toda una serie de circunstancias y hechos.

La novela está construida a base de reflexiones de cuatro personajes. Andrés consigue que esas reflexiones parezcan hechas por los personajes mismos sólo que utilizando la técnica del narrador omnisciente, lo que no es nada fácil. El telón de fondo es la 2ª Guerra Mundial, pero lo del escenario, aunque ayuda muchísimo a reforzar la historia, es secundario. La trama podría haberse desarrollado en cualquier momento y en cualquier lugar. Apenas hay diálogos lo que, lejos de ser una recriminación, pasa por ser un halago. Como escritor, sé lo difícil que es construir una trama sólo a base de reflexiones. En la tarea de escribir, los diálogos desahogan, pero a Andrés no le ha hecho ninguna falta. El trabajo de documentación es sensacional, habitual diría yo en el estilo de Andrés que, además, tiene la sana costumbre de visitar los lugares sobre los que escribe.

El triángulo amoroso no es arbitrario ni forzado por los componentes del mismo sino que es forzado por los acontecimientos, lo que hace que los actores del mismo se vean abocados a él sin remisión. Una de las especialidades de Andrés es meterse en la piel de sus personajes, ya lo demostró en su anterior novela, “El factor Einstein”, pero en ésta nos da toda una lección. Los personajes se encuentran entre sí en distintos momentos y en circunstancias dictaminadas por el más puro azar. Y esos encuentros marcan el desarrollo y el apoteósico final de la novela.

Si el lector es sensible, evidentemente la lectura del libro no le va a dejar indiferente. La novela es de las que engancha y tira de ti hasta sumergirte en sus páginas leídas en ocasiones con los ojos vidriosos por la carga de dramatismo que transmiten. No es extraño que haya sido galardonada con el último Premio Ateneo de Sevilla. La trama es innovadora, dado que nadie había narrado la historia de un republicano español en el campo de Mauthaussen. Pero, en mi opinión, Andrés ha plasmado por escrito una de las mejores historias de amor de la Literatura Universal. Enhorabuena, escritor.

Comentarios

  1. Gracias por tu enhorabuena por lo de mi premio de Poesía que me ha hecho especial ilusión, dado que es el primero que recibo en este género literario. Y gracias por publicar mi reseña en tu blog, también me ha hecho ilusión verlo. Por cierto, el otro día vi el violinista en el Corte Inglés con un lugar privilegiado en las estanterías y con una banda en la solapa que rezaba "más de 10.000 ejemplares vendidos", seguro que a fecha de hoy ya van más. Enhorabuena y que sigan los éxitos. Un abrazo.

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  2. De nada Paco. Estas cosas es bueno que los demás las sepan. Lo de tu premio de poesía, quiero decir.

    El violinista está funcionando muy bien, sí. Vamos ya por la sexta edición. Esa banda salió con la segunda edición, así que supongo que llevamos vendidos bastantes más. Pero tampoco te podría decir exactamente cuántos. Lo más importante es que esté gustando a los lectores.
    Un abrazo,

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  3. Acabo de terminar la novela, hace 5 minutos y solamente quería darte las gracias por regalarnos una historia tan hermosa, he leído y visto tanto sobre esta etapa tan oscura de la historia que creí que no me conmovería o sorprendería y la verdad es que me he emocionado con esta historia de amor a tres bandas, de tres supervivientes al horror. El momento que comparten ellos dos en el campo me ha parecido de los momentos que los lectores guardamos en la memoria y de vez en cuando rescatamos para saborear las alegrías que nos da la lectura. Gracias

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  4. Muchas gracias, Myriam. Es un placer inmenso para un escritor recibir comentarios como el tuyo. Me alegro mucho de que hayas disfrutado con mi novela.
    Un abrazo,

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