Sirenas con tetas de verdad
Recuerda que ya tienes El violinista de Mauthausen y El síndrome de Mowgli E N BOLSILLO SÓLO POR 8 EUROS (ALGAIDA ECO) En las muchas canciones de Sabina que me gustan, hay una frase que recuerdo con agrado, y que siempre he compartido. Escribo de memoria: “Qué voy a hacerle yo, si me gusta el whisky sin soda, el sexo sin boda... Eva con Adán...” Dejando el whisky aparte, que nunca he sabido disfrutarlo, estoy de acuerdo con todo lo demás. Supongo que el maestro Sabina se refiere a las cosas naturales, sin artificios, vengan como vengan. Con las tetas de las mujeres siempre me ha pasado lo mismo. Más que grandes o pequeñas, para un servi dor lo importante es que sean naturales, que la ley de la gravedad haga su tra bajo si no queda otro remedio, pero que el bisturí de un cirujano hábil no inter fiera en el proceso. Ya ven ustedes: nunca he sido muy partidario de las opera ciones de estética. De hecho, me resulta interesant...