Que levante la mano el que no pague impuestos

El fin de semana termina, y el lunes por la mañana uno ha de reconocer, con un poco de vergüenza incluso, que ya tenía ganas. Por suerte, a veces pasa eso cuando escribes, que estás deseando volver a la tarea pendiente, porque es tu obligación y porque te gusta, pero también porque sumergirte en un mundo inventado tiene muchas ventajas, sobre todo, estar durante unas cuantas de horas cada día tan concentrado en tu trabajo que a veces es como si el universo entero, el de verdad, dejara de existir. El mundo real es más complicado. Anoche, precisamente, tuve una conversación muy interesante sobre este asunto. Escribir también sirve para eso, decía yo, para ordenar un poco el caos de la vida.

Lo malo es que muy temprano, mientras desayuno, acostumbro a poner la radio, y hoy me entero de que Puigcercós, el político catalán, ha soltado la gracia de que en Andalucía no paga impuestos ni Dios. Ignoro el motivo por el que algunos políticos catalanes no pueden evitar hablar mal de Andalucía, y está visto que la majadería no entiende de colores. Monserrat Nebrera ya se retrató hace tiempo, pero ya hablé de ella entonces, en la radio y en el blog. Puigcercós, por el contrario, sin ahondar en sus ideas, que, para ser sincero, me resbalan bastante -las suyas y las de casi todos los políticos-, siempre me había parecido un tipo sensato, agradable de escuchar, del que podías aprender algo cuando lo veías en la tele. Pero bueno, está claro que lo mejor es no admirar mucho a nadie, porque tarde o temprano se te cae el mito.

Ponerme a rebatir un argumento tan risible como el que Puigcercós nos ha dedicado a los andaluces sería perder el tiempo. El mío, y el de los que se asoman por aquí, pero aunque el amor a la tierra no me quita el sueño y nunca he tenido reparos en criticar lo que no me gusta de Andalucía -de hecho, se me ocurren unos cuantos sitos donde creo que podría vivir y ser muy feliz fuera de Andalucía-, sí me molesta la prepotencia que asoma cuando uno escarba un poco en comentarios de gente como Montserrat Nebrera o Joan Puigcercós. Yo soy andaluz, y de pueblo, y no me ha ido mal en la vida. Padecer algún estúpido complejo por ello sería mucho más triste que las declaraciones desafortunadas de este señor. No creo que me hubiera ido mejor por ser catalán, madrileño, vasco, gallego o asturiano, y en todos estos lugares tengo buenos amigos. Pero está claro que imbéciles que no saben mirar más allá de su boina, o de su barretina, los hay en todos sitios.

© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2010

Comentarios

  1. Los políticos, sean catalanes,vascos o de donde sean, por hacer campaña nada más dicen idioteces o como decimos aqui "fican la pota".

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  2. Hola Andrés;pues si dice una gran tontería.es una pena pero ya no hay respeto por nada y por nadie . Creo que siendo politicos del partido que sean deberían respetar a todos los ciudadanos ,por igual.( ya tengo EL FACTOR EINSTEIN ) un saludo

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  3. Yo también soy de las que está deseando llegar al trabajo. Tenemos mucha suerte por levantarnos cada día y que nos dejen hacer lo que más nos gusta, y además nos paguen.
    Una pena que Puigcercós tenga esa visión de los andaluces. Aquí pagamos lo que nos corresponde. Ahora este señor lo que debe hacer para ganar votos es preocuparse por mejorar Cataluña y dejar de meter el ojo en otras comunidades. A ver si este verano se queda en Roses en vez de pasear su palmito por la arena de Zahara.

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  4. Gracias a todas por vuestros comentarios.

    Abrazos,

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