Por aquí dejaré cualquier cosa que la vida me traiga y me parezca interesante compartir. Si alguien que se asome quiere información sobre mis libros, en la columna de la izquierda puede pinchar en las etiquetas de cada título. Si quiere acceder directamente a los vídeos (entrevistas en televisión, alguna curiosidad), o a las entrevistas en la radio, solo tiene que mirar en la columna de la derecha. Bienvenidos.
Escribo la preposición del título de esta entrada con mayúsculas, para que no haya dudas. En los periódicos estos días he leído más de una queja, titulares que utilizaban la preposición “en”, con lo que la frase no significa lo mismo, ni yo estoy de acuerdo, por supuesto.
Este fin de semana se emiten por fin en castellano los últimos episodios de Perdidos, y aunque seré cauteloso y trataré de no desvelar la trama, me temo que habrá ya pocos espectadores a los que no les hayan contado el final anticipadamente. Yo mismo hubiera preferido grabar todos los episodios y luego verlos a un ritmo de uno o dos por día, pero desde que empezó a emitirse la sexta temporada me di cuenta de que lo mejor era verlos conforme se iban emitiendo porque resultaba imposible sustraerse a tanta información que la serie generaba. El lunes no fui de los que se levantó a las seis para asistir al desenlace en directo, pero sí advertí a mi querido Óscar Oliveira, el jefe de prensa de Algaida, en una conversación telefónica que tuvimos a primera hora de la mañana, que le retiraría el saludo si me contaba algo del final.
Pero, antes de hablar del final, lo mejor es que hable del principio. Yo empecé a ver Perdidos el verano pasado. Había escuchado a mucha gente hablar de la serie, pero no me decidía a hincarle el diente. La idea de tragarme un montón de episodios de un grupo de gente que ha sobrevivido a un accidente de avión en una isla desierta no me parecía demasiado estimulante. Pero me picó la curiosidad. Vi el primer episodio, y bueno, vale, no estaba mal. Jack Sheppard convertido en héroe prácticamente desde el primer plano, hecho un brazo de mar ayudando a los supervivientes en la playa, y la guapísima Kate cosiéndole la herida de la espalda. Recuerdo que la serie no empezó a interesarme de verdad hasta el cuarto episodio, creo (escribo de memoria), en el que un misterioso personaje llamado John Locke abría una maleta llena de cuchillos de caza después de lanzar uno con puntería circense al asiento de Sawyer. El final de ese episodio, con la expresión alucinada de Locke al ver que podía mover las piernas después del accidente y darse cuenta de que ya no iba a necesitar silla de ruedas, a mí me dejó noqueado. Por cierto, Locke y Ben han sido mis personajes favoritos.
De todas las temporadas hay un momento que me fascina. Es el último episodio de la tercera, al final, cuando un Jack Sheppard barbudo se encuentra con Kate Austen cerca de la pista de un aeropuerto, por la noche, y le dice que tienen que volver a la isla. Tenemos que volver, insiste, a gritos. ¡Tenemos que volver! Para mí ese momento vale por toda la serie. Estupenda la metáfora de Jack, un neurocirujano de éxito que parece un náufrago en la civilización mientras en una isla remota es el héroe que todos son capaces de seguir hasta el fin del mundo.
Y ayer, cuando me dispuse a ver el último episodio, reconozco que iba con el presentimiento de que iba a salir decepcionado, aunque también estoy convencido de que la serie Perdidos hay que valorarla en conjunto. Y el caso es que me gustó. El final emociona, y mucho. Yo no pediría más, ni siquiera esos veinte minutos que dicen que le van añadir al DVD. De todos los finales posibles, creo que los guionistas han elegido el mejor, el más inteligente, el más místico. Y el último segundo con el que acaba la serie cierra un círculo que empezó hace seis temporadas. El final y el principio se tocan. Qué bueno.
¿Que hay un montón de asuntos sin resolver? Pues vale. A mí me gustan mucho los finales abiertos, los que dejan a los lectores o a los espectadores la posibilidad de completar la historia por sí mismos. Eso lo saben mis lectores también: mis libros tienen siempre finales abiertos, pero también puede entenderse que no se acaban nunca. Es una forma de verlo. Habrá quien esté de acuerdo y quien no lo esté. Que los foros de Internet estén echando humo con las múltiples interpretaciones sobre el final no me parece sino la prueba de que los guionistas de Lost han conseguido lo que querían. Y se han ganado mi admiración.
Entre el verano pasado y este invierno he visto la primera temporada, y la segunda, y la tercera, y la cuarta, y la quinta. Con todas sus paranoias, con todos sus caminos que llevan a ninguna parte, con todos los trucos que utilizan quienes han escrito los episodios, para mí Perdidos es una obra maestra. Entiendo que también haya mucha gente a la que puede no gustar la serie. Pero ningún éxito de estas dimensiones sucede sin que despierte tanta admiración como rechazo. Y cuando algo me hace disfrutar no pierdo el tiempo en buscarle peros.
Ahora siendo un vacío enorme, como cuando termino de leer un novelón que he disfrutado y sé que me va a costar encontrar otro que ocupe su espacio. Creo que pasarán años hasta que una serie de televisión sea capaz de enganchar a tanta gente de todas las edades, de todos los continentes, de gustos diferentes. Qué le vamos a hacer.
Pues sí, seguimos con la peregrinación por las ferias del libro (mucho más estimulante para mí que la peregrinación a la ermita del Rocío, la verdad. Y, además, no cortamos el tráfico ni lanzamos cohetes...). El próximo viernes, día 28 de mayo, estaré firmando ejemplares de El violinista de Mauthausen (y, como siempre, para todo el que quiera, de cualquier otro de mis libros) en la Feria del Libro de León, a las 20 h, en la caseta de la Organización.
El sábado 29 estaré en la Feria del Libro de Madrid, de 19 a 21 h, en la caseta de Anaya (nº 170). Volveré a Madrid el domingo 13 de junio, mañana y tarde. Ya lo anunciaré por aquí.
Pues eso, todo el que quiera, ya lo sabe: para que le dedique un ejemplar de El violinista o de cualquier otro libro mío, o para charlar un rato, por allí estaré.
el próximo jueves 20 de mayo estaré en la Feria del Libro de Almería.
A las 19h, habrá una presentación de El violinista de Mauthausen en el Salón Noble de la Delegación del Gobierno (Paseo de Almería)
A las 20h, firmaré ejemplares en la caseta de la Librería Picasso. También, sobre las 20,30 h, mantendré una charla digital con los lectores a través de una ventana de chat que se abrirá en el blog http://lilec.blogspot.com. El que quiera también podrá dejar preguntas en este correo electrónico, lilecalmeria@gmail.com, o en la página de Facebook de Lilec Almería.
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Este fin de semana vuelvo a firmar en la Feria del Libro de Sevilla. Aquí van las coordenadas.
Sábado 15 12-13h: Interbook 13-14h: Casa del Libro 19-20h: Anabel 20-21: Repiso Libros
Domingo 16 12-13h: Alves 19-20: Anabel 20-21: MaymenAdemás, el domingo 16 habrá un acto en la carpa principal en el que se entregarán diversos premios. A las 13,30 se dará un copa de Barbadillo a los libreros, periodistas, y también a los lectores que se quieran pasar para celebrar la octava edición de El violinista de Mauthausen y sus más de 45.000 libros vendidos. Aprovecho para dar las gracias a todos los libreros, periodistas, y sobre todo a los lectores: entre todos han conseguido que El violinista de Mauthausen, seis meses después de su publicación, se mantenga en las mesas de las novedades y en los escaparates de las librerías como si acabase de salir al mercado. Uno no puede pedir mucho más... Yo estaré allí, y firmaré ejemplares a todo el que quiera también, desde luego.
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Mañana, martes 11 de mayo, estaré firmando ejemplares en la Feria del Libro de Oviedo, a las 20 h. Si las cenizas del volcán islandés no lo impiden...
Este fin de semana estaré firmando en la Feria del Libro de Sevilla. Dejo por aquí las coordenadas. También estaré el sábado 15 de mayo, si llego vivo.... Lo digo porque mañana voy a Madrid para varias entrevistas con motivo del 65 aniversario de la liberación del campo de Mauthausen. El jueves firmo en la Feria del Libro de Valladolid, y el martes en la de Oviedo. Pues eso, que aquí van los horarios de este fin de semana. Y esta foto, del otro día, en la Feria del Libro de Huelva. Las firmas del sábado 15 en Sevilla las pondré la próxima semana. Buenas lecturas a todos...
El Corte Inglés, 7 de mayo 19-21 horas Palas, 8 de mayo 13-14 horas Gusanito Lector, 8 de mayo 19-20 horas Alves, 8 de mayo 20-21 horas Minerva, 9 de mayo 12-13 horas Maymen, 9 de mayo 13-14 horas Asociación de Editores Andaluces, 9 de mayo 19-20 horas
Ayer dedicaron unos instantes en los informativos de Cuatro a El violinista de Mauthausen. Por si alguien quiere verlo, aquí lo dejo. El próximo miércoles se cumplen sesenta y cinco años de la liberación del campo. Vuelvo a viajar ese día a Madrid para varias entrevistas. El jueves estaré en Valladolid, haciendo prensa por la mañana, y por la tarde firmando en la Feria del Libro. Y el viernes, sábado y domingo estaré firmando en la Feria del Libro de Sevilla. Procuraré poner en el blog las horas de las firmas, si llego con aliento al final de la semana...