Para manejarse por este blog y no perderse
lunes 26 de julio de 2010
Resumen
viernes 23 de julio de 2010
Llegir en Cas D`incendi
"Pero, sin duda, uno de los mejores momentos del día fuel rato que pasé en la radio, en Cornellá, en el programa Llegir En Cas D'incendi. Manel y Patricia tuvieron la amabilidad de ir a recogernos a Óscar Oliveira y a mí a Barcelona y de llevarnos de vuelta después. No resulta sencillo -de hecho, cada vez resulta más difícil- encontrar un programa especializado en libros, con lo que el esfuerzo y la ilusión de Patricia, Manel y Xavi no merece menos que mi reconocimiento público. Dicho queda"
Como tengo tantas cosas pendientes, aún no había subido al blog aquella entrevista. Ahora la pongo aquí. Les aseguro que merece la pena, y no lo digo por escucharme a mí (juro que no es falsa modestia), sino porque da gusto encontrarte con gente que pone tanto esfuerzo y tanta ilusión en lo que cree.
Primera parte:
lunes 12 de julio de 2010
La patria del apátrida
Cuando uno recibe un reconocimiento por su trabajo, no puede dejar de sentir cierta perplejidad, sobre todo si, como yo, tengo la fortuna de poder dedicarme a lo que más me gusta. Llevo tres lustros, más o menos, esforzándome cada día en esto de juntar letras e inventarme historias, y hasta hace un año, cuando alguien me preguntaba, tenía que responder que nunca había ganado un premio en Sevilla. La razón, contestaba, se me escapa. No sé, uno escribe, hace su trabajo lo mejor que puede o lo mejor que sabe, y luego los premios llegan o no llegan. Eso ya no depende de uno, que bastante tiene con sacar adelante sus novelas, sino de los demás. Pero, desde junio de 2009, empecé a sentirme profeta en mi tierra. El violinista de Mauthausen ganó el Premio Ateneo de Novela de Sevilla, pero eso ya lo sabéis quienes frecuentáis esta bitácora.
Hace un año escribí una entrada en este blog, en la que contaba que, en Sanlúcar la Mayor, el lugar donde me crié, me habían dado un homenaje por mi trabajo. Este año, los oyentes de la radio municipal, Solúcar Radio, han llamado a la emisora para decidir que este año el Sanluqueño del Año, en el apartado de Cultura, sea yo. La gala fue el viernes pasado. Os dejo aquí el momento en que recogí el premio.
Uno, que quizá por no haber nacido en el sitio donde se ha criado, o también por ser un poco trotamundos, siempre se ha sentido un poco apátrida, siente una emoción especial cuando la gente que lo ha visto crecer le muestra su cariño. Muchas gracias a toda la gente de Sanlúcar la Mayor.
De corazón.
© Andrés Pérez Domínguez, julio de 2010
martes 6 de julio de 2010
Leer en la playa

© Andrés Pérez Domínguez, julio de 2010
jueves 1 de julio de 2010
Sobrevivir al infierno
Sobrevivir al infierno
Una imagen, un violinista tocando en los Jardines de Luxemburgo, dará lugar a todo un relato. Muy pronto imaginamos a unos personajes, cuya existencia desencadena una historia de amor, para entreverar, posteriormente, un extraño triángulo que, de alguna manera, le resulte tan extraño como interesante a un lector que se deja llevar por los episodios de unas vidas ambientadas en el mágico París de 1940, en el campo de exterminio de Mauthausen, y finalice en las ruinas de un Berlín ocupado, tras el armisticio de la II Guerra Mundial. La historia de Rubén Castro, de Anna Cavour, de Franz Müller, o del enigmático Bishop, es la de unos supervivientes, un español republicano encerrado en el campo, su novia francesa colaboradora con los servicios secretos aliados y el ingeniero alemán, que la joven conocerá, en el París ocupado, y a quien se verá obligada a espiar.
(Con mi querido Miguel Fernández, de Canal Sur Radio, en su programa "Es la vida" en la pasada Feria del Libro de Sevilla)
La trama está servida: intriga, aventura y espionaje, elementos a que nos tiene acostumbrados Andrés Pérez Domínguez (Sevilla, 1969), autor de una interesante visión sobre el mayor proceso bélico del siglo XX, con una singular novela La clave Pinner (2004), donde relata el engaño de los aliados para ubicar el desembarco con que terminará el conflicto, una extraordinaria historia-ficción, clave para fabricar la bomba atómica, titulada El factor Einstein (2008) y, ahora, El violinista de Mauthausen (2009), con el que amplia y ofrece un magistral fresco sobre conceptos como la lealtad y la traición, o el sufrimiento y el sacrificio y, si el lector aún no se siente satisfecho con percepciones tan humanas como las esgrimidas, en el peor de los casos, la novela cuenta uno de los episodios menos conocidos sobre el Holocausto y el número elevado de los españoles republicanos que lo sufrieron, o en el mejor, refrenda una espléndida visión novelada de esa puerta a la esperanza: la que vivieron los supervivientes del ignominioso campo, los anónimos combatientes frente al opresor nazi, o los desechos humanos tras una larga contienda sobre la que se edificaría el futuro de una nueva Europa.