Un poco bruto
Es una semana extraña y complicada, con algunas decepciones y otras alegrías que las compensan. Llego al tramo final de la rehabilitación de mi hombro maltrecho, pero sigo un poco dolorido después de un mes de láser, electroestimulación y ultrasonidos. Lo que más me molesta de todo es no saber cuándo podré volver a hacer deporte de una manera intensa, como a mí me gusta. Mi médico me dice que todavía no, si acaso, que pruebe a nadar un poco, a ver cómo responde. Le explico que no sé si seré constante con la piscina, porque soy un poco bruto, y a no ser que termine empapado de sudor no alcanzo la satisfacción de haber hecho ejercicio. Basta con un par de largos, me aclara, no más, poco a poco, y dentro de un mes te vienes a verme otra vez. Como trato de ser obediente con los médicos, termino comprándome un gorro y me doy un chapuzón. Es agradable, sí, y en lugar de un par de largos nado una hora entera. Ya lo he dicho, soy muy bruto, y estoy acostumbrado a hacer ejercicio hasta que ya...