Un poco bruto

Es una semana extraña y complicada, con algunas decepciones y otras alegrías que las compensan. Llego al tramo final de la rehabilitación de mi hombro maltrecho, pero sigo un poco dolorido después de un mes de láser, electroestimulación y ultrasonidos. Lo que más me molesta de todo es no saber cuándo podré volver a hacer deporte de una manera intensa, como a mí me gusta. Mi médico me dice que todavía no, si acaso, que pruebe a nadar un poco, a ver cómo responde. Le explico que no sé si seré constante con la piscina, porque soy un poco bruto, y a no ser que termine empapado de sudor no alcanzo la satisfacción de haber hecho ejercicio. Basta con un par de largos, me aclara, no más, poco a poco, y dentro de un mes te vienes a verme otra vez.

Como trato de ser obediente con los médicos, termino comprándome un gorro y me doy un chapuzón. Es agradable, sí, y en lugar de un par de largos nado una hora entera. Ya lo he dicho, soy muy bruto, y estoy acostumbrado a hacer ejercicio hasta que ya no puedo más, pero mi médico tenía razón: el dolor aparece de nuevo, para recordarme que no debo creerme tan listo. Además, me puse el gorro pero no las gafas, y al salir de la piscina era como si tuviera conjuntivitis.

Hoy ya estoy mejor, así que he hecho propósito de enmienda. Intentaré que la próxima vez sea solo media hora de natación. Pero aún tardaré unos días en volver a la piscina. Tengo que irme de viaje mañana. Hace tiempo que no salgo, que no tomo la distancia necesaria y saludable de la rutina, de mi despacho, de mí mismo, sobre todo ahora, en el tramo final de la escritura de una nueva novela, cuando lo más complicado es luchar contra las ganas de terminarla de una vez. A pesar de que me gusta mucho estar enclaustrado jugando a imaginemos, me doy cuenta de que echo de menos el ajetreo de la promoción del año pasado, los viajes constantes, las entrevistas en las que uno acaba tan cansado. Sabía que pasaría. Claro que sí. Siempre pasa.

Esta tarde toca preparar maletas. Siempre llevo más equipaje de la cuenta: la ropa necesaria y la de por si acaso; y demasiados libros, también por si acaso. Me aterra la idea de un retraso en una estación o en un aeropuerto sin tener nada que leer; una noche de insomnio, tan frecuente cuando estoy lejos de mi cama, sin un libro en la mesita de noche para no pasarme las horas mirando el techo de la habitación del hotel en la oscuridad. Mañana, cuando tenga que cargar con los libros, ya me lamentaré porque son demasiados, pero hoy no puedo evitar buscarles un hueco en la maleta. Soy un poco bruto, sí. Pero creo que ya lo he dicho antes.

© Andrés Pérez Domínguez, enero de 2011

Comentarios

  1. Cuidate ese brazo, sino, con que piensas escribir? Hombre no eres bruto, yo lo hago tambien (ejercicio no, soy flojo) cargar mis maletas llenas de libros de peroles que ni siquiera utilizare, pero quem as uno es feliz con sus peroles. Mejorate del brazo y bajale el ritmo a tu corre corre. Un abrazo desde Venezuela que disfrute el viaje

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  2. Hola! Entiendo perfectamente, tu situación, llevo 3 meses con una rutura del tendón de Aquiles (incluia operación), soy uma mujer activa, con un trabajo en el que tengo unas responsabilidades,estoy empezando a caminar apoyando ayudada dos muletas, y los médicos, me dicen "despacito y tranquilita" pero mi ansia por andar, a veces, me lleva a caminar
    algo más de lo que debo .. El otro día me dí cunta que mi fuerza de voluntad, no va junto con mi tendón, él es , el que marca el ritmo,por más que yo desee, así que traquilidad relativa, porque sino tu hombro te recordará hast donde puedes llegar.. Cuando viajo, lo hago acompañada de muchas cosas " por si acaso" entre ellas libros, es una muy buena compañía...
    Saludos MJ

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  3. Cuídate, Andrés, no hagas el burro. Ya tendrás tiempo de castigarte cuando te recuperes.

    P.D.: A mí también me aterra quedarme sin lectura en el Metro o en cualquier sitio.

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  4. Hola Andrés,cuida bien ese hombro ,porque despues te costará más ,seguro que te da tiempo para leer.( siempre hay retrasos ) yo cuando voy de viaje siempre llevo un par de libros,( tienen sitio fijo en la maleta) ,que te, vaya bien en el viaje .

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  5. Ay, Andrés, la natación es tan buena para todo...salvo cuando tienes un problema en el hombro. Bien te dijo el médico que con un par de largos (bueno, digamos cuatro o cinco) era más que suficiente.

    Ya hay ganas de esa nueva novela, créeme.

    Un fuerte abrazo.

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