Unas cuantas cosas que he aprendido (II)

Más cosas.

Hay que estar preparado para el rechazo. En realidad, que la editorial donde estás convencido de que tus libros deberían publicarse no quiera arriesgarse contigo y a lo mejor ni siquiera te conteste un año después de haberle mandado una novela no tiene por qué significar nada. Si tienes la paciencia necesaria o eres lo bastante inconsciente como para dedicarte a escribir, a lo mejor un día son los editores los que se te insinúan, así, por las buenas, como si hubieras vuelto a la adolescencia. Oye, tenía muchas ganas de saludarte. Hace tiempo que te sigo. ¿No tendrás nada para publicar con nosotros? Eso no significa que te vayan a publicar, igual que si la chica de tus sueños te llamaba un día para quedar cuando eras un adolescente tampoco quería decir que te la fueras a llevar al huerto, pero al menos te quedas un rato con el ceño fruncido, como si algo hubiera cambiado mientras andabas con la nariz metida entre las páginas de tu próximo libro.

Es cuestión de tiempo, y de tozudez. Salvo contadísimas excepciones, aquí no valen los pelotazos, y casi siempre, si es que se da el éxito repentino, es el resultado de muchos años de trabajo y de cabezazos contra una pared que nunca termina de romperse. Ya sé que enseguida se os vendrán a la cabeza unos cuantos nombres a los que el éxito parece haberles llegado de golpe, sin esperarlo, sin desearlo quizá. Pero esa es la excepción, y no la norma. Y la excepción siempre llama más la atención. Así es la vida.

Luego están las críticas. Uno quisiera que sus libros le gustaran a todo el mundo, pero eso es imposible. Para gustos, colores. Y lo mejor es darle la misma importancia a las buenas críticas que a las malas. Quiero decir que no hay que darles demasiada importancia. Por alguna razón, tal vez por eso que en psicología se llama el síndrome del impostor, tendemos a creer que solo las malas críticas de nuestros libros son las que dicen las verdad, pero no es cierto. Vaya por delante que el corporativismo nunca ha sido lo mío, y si hay algo que me gusta de este oficio es la posibilidad de ir siempre a tu aire, pero sí he encontrado siempre de mal gusto cuando los escritores se meten a críticos y ponen a parir el trabajo de un colega. Yo creo que no se debe ser juez y parte. Alguna vez he reseñado algún libro para un suplemento, pero siempre ha sido porque me lo han pedido o por un compromiso, pero no acaba de gustarme. Tengo mis filias y mis fobias, como todo el mundo, pero jamás he escrito una sola línea en contra de un libro ni he utilizado un medio de comunicación para poner a parir públicamente el trabajo de un colega. Durante años he llevado una sección de libros en un programa de radio, y la única condición que puse a mi amigo Cristóbal Cervantes antes de empezar fue hablar siempre bien de los libros, que mi función fuera recomendar los libros que me gustaran o los que pensaba que podrían gustar a los oyentes. ¿Que he recomendado a los oyentes libros que no me han gustado o que no me interesaban? Por supuesto, muchísimas veces, pero es que lo que no me guste a mí no tiene por qué no gustar a los demás, o al revés...

Quería decir con toda la parrafada anterior, que el de los escritores es un gremio muy complicado, y que me ha costado aprender algo que más de uno me había advertido: que aquí no se viene para hacer amigos. ¿Tengo amigos escritores? Pues sí, unos cuantos, y a algunos los aprecio profundamente. Pero no son amigos porque sean escritores, sino por esa razón inexplicable por la que te caen bien unas personas y otras no. Y a los demás les pasa lo mismo contigo, claro.

En fin, que se me ocurrieron unas cuantas cosas el otro día a raíz de una entrevista y quise ponerlas aquí. Podría seguir hasta aburrirme, y aburriros... Ya veremos si más adelante sigo con esta minisección.

O no...

© Andrés Pérez Domínguez, abril de 2011

Comentarios

  1. ¡Qué cosas! No, no son aburridas, sino interesantísimas, y una señal de cómo está hoy todo: en crisis

    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Debes seguir con esta sección, Andrés, pues al ser un escritor con experiencia las cosas que nos cuentas son muy interesantes. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Me gusta esta minisección, porque son chupitos que busco con anhelo en mi travesía. 32.000 palabras, Andrés, amigo desconocido con el que cuento yo también mis palabras. He leído Mientras escribo. Gracias, amigo X, la sección escribir me ha dejado helado. Nunca creí que coincidiría en tantas cosas y que tantas otras asumiría como una verdad mía. Gracias.
    El rechazo...tengo cuarenta años...el rechazo...
    Criticar, hablar de colegas. Hay no estoy de acuerdo, ves. Cada cual que haga lo que quiera, para esto soy muy liberal yo. Pero si me gusta cada vez más una actitud abierta para con la literatura, y estoy harto de que los escritores creamos que literatura es eso que hacemos nosotros, y no otros. Me apunto a lo que dices, por qué no recomendar o elogiar libros que no te interesan o incluso no te gustan. Sería como criticarles las mujeres a nuestros amigos sólo porque no nos gustan para nosotros.
    Pero sí critico, a veces con mala baba, déjanos esa alegría. Al final, eso sí, yo siempre tiendo una mano, pues soy consciente de este oficio. Precisamente en mi último post critico ese sectarismo en dos escritores que admiro: Cercas y Muñoz-Molina. Ellos me gustan, la moralina que tratan de insuflarle a todo el panorama literario no.
    Ciao.

    ResponderEliminar
  4. Está claro que yo también admiro a muchos escritores, pero es evidente que con muy pocos de ellos me iría a cenar. Prefiero cenar con los amigos.

    Un abrazo. Y a seguir, en mi caso, barajando los naipes de la suerte. Eso sí, con dedicación y esfuerzo.

    ResponderEliminar
  5. Nunca he hecho públicamente una mala crítica a un escritor (excepto a aquellos que están tan alto que no les hago ni cosquillas), pero si algo no me gusta prefiero callarme; ahora bien, reconozco que esto de escribir no te permite entregarte a la lectura como debe ser, como leyendo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Hola ,me gusta este blog ,espero que no lo dejes y claro que tengo mis escritores unos me gustan y otros no.Pero no por eso los voy a criticar (no compro sus libros ) recomendar un libro si me preguntan y lo he leido entonces si . Un saludo Andrés ,

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Las pajas reales (o cómo escribir una felicitación navideña políticamente correcta)

La Teoría de la Relatividad

Un viejo cascarrabias