Terror escandinavo

Dan miedo los fulanos con barba que amenazan en árabe con la guerra santa, pero a lo mejor de tanto verlos ya nos hemos acostumbrado a convivir con el terror o la incertidumbre de que en cualquier momento todo puede volar por los aires. Pero qué susto saber que los fundamentalistas de la media luna tienen su réplica en tipos nórdicos tan locos o tan inconscientes o tan peligrosos como ellos. Tal vez más.

Noruega es uno de mis destinos pendientes. Este verano nos hemos planteado viajar tan al norte, y aún no lo habíamos descartado. Ni lo hemos descartado todavía. Uno quiere pensar, está claro que ingenua o benévolamente, que en los países escandinavos la vida es tan idílica que solo reina el silencio en los bosques y la paz en los fiordos, que la sociedad es tan civilizada y la gente tan educada que no queda más que sentir envidia, y aun cierto complejo, por vivir tan lejos de la verdadera civilización; que incluso el clima, tan duro, también debe de tener su encanto si te gusta el recogimiento y te imaginas sentado con un libro delante de una chimenea en invierno.

Pero, ya digo. Los locos, por desgracia, habitan en todas partes, y las bombas y el fanatismo no entienden de latitudes. La sombra de la ultraderecha se extiende desde el Círculo Polar. Parece que los libros de Stieg Larsson hablaban de eso. Hace un par de veranos me sentía un poco raro en el AVE o en la playa porque yo era de los pocos tipos que leía un libro que no era uno de la trilogía Millenium. Creo que ha llegado el momento de darle una oportunidad a Los hombres que no amaban a las mujeres, en cuanto acabe el que estoy leyendo ahora. Me ha picado la curiosidad.

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© Andrés Pérez Domínguez, julio de 2011

Comentarios

  1. Como en todo hay mitos y estereotipos y no somos capaces de imaginar a un terrorista rubio, guapo y limpio. No nos casa en la cabeza y en seguida lo tachamos de enfermo cuando en realidad es tan asesino como el barburo al que le huelen las axilas y de ropa le cae la tierra de cualquier desierto de oriente. Pero es así. Asesinos fundamentalistas las hay en todas partes y locos, por supuesto, también.

    PD.: No descarto perderme algún día por algún fiordo. El miedo no tiene que pararnos nunca o, al menos, debemos intentar que no nos pare.

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  2. Esta visto que la aparencia fisica no tiene nada que ver asesinos los hay de todos los colores y en todos los sitios.Saludos

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  3. Los malos,malísimos, los tenemos por todos lados, sean rubios o morenos,hoy en dia no te puedes fiar ni de tu sombra.
    Los libros buenos, me los he leido los tres.

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  4. Por desgracia la maldad y el egoísmo son condiciones humanas, me refiero a locos y no locos (este parece ser un caso claro). Muchos luchamos para no ser así, pero es muy contagioso, (ya hemos leído de cómo las guerras cambian al ser humano más bondadoso).

    Solo almas limpias consiguen estar por encima de esto. El problema es que muy pocas de estas personas llegan a colocarse a la cabeza de su sociedad, pues si despuntan un poco: los crucificamos!

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