100.000 en La separata

Ayer, creo, se asomó por esta bitácora el visitante número cien mil. Probablemente no significa mucho, quizá no significa nada, y habrá otros blogs, seguro, con muchas más lectores que éste, pero bueno, cien mil es un número redondo, para mí una cifra considerable, y a lo mejor es el momento de reflexionar un poco sobre esta ventana virtual que mantengo abierta desde hace tres años.

¿Por qué el nombre La separata?

Seguro que alguno se lo habrá preguntado. La respuesta es bien sencilla. En la primavera de 2008 llevaba ya varias temporadas colaborando en Punto Radio con un par de secciones en el magazine de mi querido Cristóbal Cervantes. Una de ellas, que se emitía los viernes, en la que opinaba de lo que me parecía, se llamaba La separata y, puesto que se me ocurrió que no estaría mal alargar la vida de los textos más allá de lo que tardasen en perderse en las ondas, el blog podría llamarse igual que la sección radiofónica. Por cierto, el nombre de la sección (y por tanto del blog) no fue idea mía, sino de Cristóbal Cervantes. Dicho queda.

¿Por qué un blog?

Ni siquiera yo mismo puedo responder con claridad a esta pregunta. Cuando nació La separata, acababa de publicar El factor Einstein, y además de éste, fabriqué otros blogs con los títulos de los libros que había publicado. Reconozco ahora que fue una decisión equivocada, porque no tardé en darme cuenta de que me resultaba imposible mantener tantos frentes abiertos y vivir al mismo tiempo, y que no podría estrenar un blog cada vez que publicaba un libro. Unos meses después resumí todos los blogs en este, y creo que no es difícil manejarse por aquí: en la columna de la izquierda están las etiquetas de cada libro (basta pinchar en cada una para acceder a toda la información), y en la columna de la derecha las entrevistas en diferentes medios. Aunque la primera entrada es de marzo de 2008, también colgué, con una paciencia que ahora no sé si tendría, muchos textos de opinión que había ido publicando en diferentes medios (Onda Cero, El Correo de Andalucía, etc) desde 1999.

¿Para qué sirve un blog?

Cuando un periodista te va a entrevistar y se preocupa antes de documentarse sobre ti, busca en Internet, y lo primero que aparece cuando alguien escribe mi nombre en el buscador de Google es esta bitácora. Si aquí se puede encontrar de una forma ordenada bastante información sobre mi trabajo, está claro que el blog facilita bastante las cosas a la prensa. Por eso acostumbro a colgar en el blog las noticias, reseñas y entrevistas que van saliendo sobre mi obra. Contra lo que pueda parecer, no es un ejercicio de egocentrismo, sino una razón bastante práctica. Quiera o no, mi blog es la puerta de entrada para la gente que teclea mi nombre en un buscador.

Y, además, me gusta escribir aquí, de lo que me da la gana, sin tener que dar explicaciones a nadie ni estar limitado por las líneas fijas de la columna en un periódico o el minuto y medio escaso de una pieza en la radio. Un amigo me decía una vez que tendría que ser más polémico, mojarme más, buscar la confrontación con algunos sectores. Así tendrás muchas más visitas, aseguraba, y muchos más lectores. Es posible, pero la polémica no va conmigo. Si alguna vez me topo con ella, estupendo, ningún problema, pero no es lo que más me gusta. Al escribir esto me acuerdo de los diferentes consejos que tengo que escuchar, sin pedirlos, de más de uno sobre cómo debo afrontar mi trabajo y mi vida. Quizá escriba sobre eso en la próxima entrada. Hoy no toca.

En definitiva, lo que quiero ahora es dar las gracias a todos los visitantes de este blog. A los que dejan un comentario y a los que se asoman sin hacer ruido. Casi nunca puedo responder a vuestros comentarios uno por uno, pero os aseguro que los leo todos. Y en un oficio tan extraño y tan solitario como éste, no sé si podéis haceros una idea de cuánto reconforta saber que tus palabras no caen en saco roto. Que hay alguien al otro lado.

Abrazos para todos.

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© Andrés Pérez Domínguez, septiembre de 2011

Comentarios

  1. Es un placer, siempre, aproximarse a él , aunque sea sin ·hacer ruido", como tú dices, o dejando unas cuantas letras, aunque sólo sirvan para aompañarte. Y, efectivamente, yo sí me habia preguntado de dónde procedía ese nombre... aclarado queda y pienso que fue una buena elección. Te felicito por ello y por sus 100.000. Un beso.

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  2. Pues no, no caen en saco roto. Leerte acostumbra a ser un placer.
    Felicidades por los 100.000

    Anita Noire

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  3. Felicidades por esos 100.000 ,me gusta leer el blog y poder comentarlo y suelo ver las entrevistas de la derecha.Y todo esto desde que compré ,El violinista de mauthausen.Y conocer a un escritor en persona .Fue todoy aqui sigo ,Saludos ( claro que te diré cuando lo lea )

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  4. Muchas felicitaciones, amigo. En un escritor lo lícito es buscar cuantos más lectores pueda, da lo mismo el soporte. Yo intento pasarme por aquí cada semana y siempre encuentro buena educación, humildad y saber estar. Con los tiempos que corren esto es mucho.
    Ah, y gracias por enlazar mi blog en tu columna de blogs amigos.
    Abrazos,

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  5. Enhorabuena, Andrés. Y que el blog siga mucho tiempo, que a los que venimos por aquí nos mola. Un abrazo.

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  6. Conozco tu blog desde hace poco y nunca he hecho ningún comentario.
    Pero hoy tengo que hacerlo para felicitarte por esos 100.000 y por expresar lo que sientes y te apetece sin importarte el captar más lectores para tu blog.Como dice Diego Prado en su comentario, estos tiempos esto es digno de admiración.
    Animo, y a por otros 100.000 más (por lo menos)

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  7. Queridos amigos: muchísimas gracias por vuestros comentarios.
    Un placer leeros por aquí.
    Abrazos,

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  8. Hola, yo seré la visitante cien mil y pico. Es mi primera vez. je. Nunca he leído nada suyo. Ahora he cogido el Violinista de Mathaussen. Me interesa mucho el nazismo. Nunca he leído nada suyo y, sin embrago, he entrado en su blog. Es curioso. Espero poder darle, al terminar el libro, la enhorabuena.

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