Preludio de otoño

Es solo un espejismo porque mañana o pasado, o tal vez el lunes, volverá el calor con la misma insolencia que aparece en cuanto se apartan las nubes, pero da gusto sentarte junto a una ventana y escuchar relámpagos, cada vez más cerca, barruntando lluvia. Estos días que se parecen tanto al otoño, que me gusta tanto, se acabarán enseguida, y muy probablemente ahora que se va vaciando de veraneantes empezaré a visitar más la playa (recuerdo la felicidad de bañarme, con el agua todavía razonablemente tibia, hace un par de años, a finales de octubre), pero ahora el aire se parece tanto al del otoño que no puedo sino apartar un rato los ojos del libro que estoy leyendo (una entretenidísima biografía sobre un personaje que me interesa mucho) y mirar por la ventana.

Hace un rato he hablado con mi madre y me ha dicho que en la playa hay tormenta. Pronto irá para allá, asegura. Ahora el aire se nota más frío y más húmedo, y los relámpagos suenan cada vez más cerca. Me gusta. Y las madres, como siempre, tienen razón.

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© Andrés Pérez Domínguez, septiembre de 2011


Comentarios

  1. pues por aquí ni una gota, nada más sol y más sol, esperemos el fin de semana y como las madres somos las madres, espero que su predición se cumpla tambien aquí.

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  2. Por aqui parece que ya va llegando el otoño.No se puede ir sin la chaqueta ( me gusta el otoño) no me diste tiempo en el blog anterior lo cambias rapido. AHH estoy leyendo EL Sídrome de Mowgli.Saludos Andrés

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  3. ¿Otoño? ¿Dónde? Aquí tenemos una humedad que ni en la isla, macho. Estoy con unas anginas sin fiebre extrañas de verdad. Maldito tiempo, con lo que amo yo el frío. Lo siento por los playeros, pero a mí cada año me pesa más el verano. Por otro lado, tu entrada me ha recordado una hermosa página de Aldecoa donde los campesinos, oliendo el campo aún sembrado de mies, presagian ya la cercana tormenta que ha de traer el otoño.

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  4. Pakiba, sí: las madres suelen tener razón...

    Rosa Mary: ya me dirás si te gusta El síndrome de Mowgli. Es mi novela más personal.

    Diego: ¿Aldecoa? Ya quisiera yo...

    Abrazos para todos,

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