Durán i Lleida, el PER y las excusas

Cuando alguien se mete en contramano y luego se disculpa, casi siempre me acuerdo del texto de Jorge Valdano, Creo vieja, que tu hijo la cagó (el que quiera saber más puede encontrarlo, si tiene suerte y aún está en las librerías, en la antología Cuentos de fútbol ―Alfaguara, 1995―). En ese relato había un entrenador al que llamaban el embrague, porque primero metía la pata y luego cambiaba de marcha. “Porque primero metés la pata y después hacés los cambios...”, escribía Valdano. O algo así.

Por alguna razón, a ciertos políticos catalanes les ha dado últimamente por apuntar a Andalucía cuando se levantan con ánimo ofensivo. Estoy convencido de que adivinan que sus palabras van a levantar algún revuelo, y saben que poco después tendrán que disculparse, aunque sea con la boca pequeña, pero ya no vale. A mí, por lo menos, no me vale. Y la estupidez, no hay más que fijarse, no entiende de colores: la pizpireta y rubia con pinta de niña pija Montserrat Nebrera militaba en el PP cuando nos hizo saber a todos que era demasiado torpe para entender a quien la atendía cuando llamaba a un hotel de Córdoba; el otro día Artur Mas soltó que a los niños andaluces y gallegos no había Dios que los entendiera y se quedó tan pancho, como el que espera que todos le rían la gracia; y ayer mismo Duran i Lleida, también de CIU, que siempre me había parecido un hombre educado, un tipo ponderado al que, estuvieras de acuerdo con él o no, te gustaba escuchar porque podría aportar algo interesante, dijo que a muchos andaluces se les paga el PER por pasarse el día en la taberna. Me parece que ya se ha disculpado o ha matizado las palabras, pero en realidad ni me importa ni me creo que lo haga de verdad. Lo mejor es no meter la pata, ya digo, así no hay que hacer los cambios, como el entrenador del cuento de Valdano. Ya no me valen sus disculpas.

Mi abuelo y mi bisabuelo eran analfabetos y jornaleros, como lo fueron también, seguramente, todos mis antepasados. Mi padre fue el primero de su familia en ir al colegio. Yo soy andaluz, y aunque nací en Sevilla he pasado casi toda mi vida en un pueblo, y cada vez que tengo ocasión lo digo con mucho orgullo, que soy andaluz, y además de pueblo. El asunto del subsidio agrario es francamente mejorable. No me cabe ninguna duda. Pero también es cierto que mucha gente lo necesita, y la mayoría no puede permitirse el lujo de asomarse siquiera por una taberna. ¿Que en Andalucía hay más paro que en otras comunidades? Sin duda, pero que nadie piense que es por nuestra culpa. O, mejor, sólo por nuestra culpa. Y ya estoy harto, de hecho, estoy hasta donde todos ustedes pueden imaginarse, de que Andalucía sea el muñeco de goma al que todos golpean o el bufón del que esperan alguna gracia, porque sí, porque es lo que toca o nos corresponde. Me explicaré mejor, por si acaso: que las televisiones se empeñen en sacar a cuatro desocupados en la puerta del palacio de la Duquesa de Alba en Sevilla no quiere decir que a todos nos guste esa imagen o estemos haciendo cola para ver el esperpento de Cayetana de Alba contoneándose al ritmo de una rumba mientras su recién estrenado marido está al quite por si resbala. Estoy harto de ver cómo algunas cadenas de televisión se aprovechan de la buena voluntad de la gente del sur, y en cuanto recorren una calle de Sevilla les piden que bailen y que canten o que cuenten un chiste para sacarlos en el telediario porque esa es la imagen que quieren vender desde Madrid. Créanme, porque sé de lo que hablo. Y, para quien no lo sepa: no hay nada más desagradable que un andaluz antipático. Estoy deseando que me pongan una cámara por delante un Jueves Santo, el lunes del alumbrao o la víspera de un Sevilla-Betis. Ya verán lo gracioso que puede ser un tipo andaluz y de pueblo cuando le pone ganas. No se lo pierdan.

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© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2011

Comentarios

  1. Sr. Perez, le contesto sobre su entrada después de ver esta mañana como pedía ayuda (retwet) a Rosana Guiza, para difundir dicha entrada de su blog.

    Le recomiendo escuche el programa de hoy de Herrera en la Onda, donde en los correos electrónicos que lee Beatriz, un empresario andaluz, decía que buscaba jornaleros y que una vez rellenan sus peonadas, no quieren trabajar mas recogiendo sus olivas.

    Con posterioridad en la hora de los oyentes y bajo el tema de las denuncias absurdas ha llamado un Cordobes, explicando su anécdota, le agradecería me transcribiera la traducción simultanea a sus palabras, pues ha sido complicado de entender, sin ofender, en toda España, nos pierde el acento y el mal vocalizar.

    No puedo compartir su opinión, hasta que usted escuche el discurso completo que hizo el Sr. Lleida, donde criticaba las palabras de la consejera de sanidad de su junta de Andalucía, texto que no han sacado los medios, yo también me siento ofendido y pago mucho de impuestos en renta anuales y a cambio me insultan por no ser solidario....mientras en Catalunya se recortan servicios y la socialista se jacta de abrir centros en época de crisis.

    Por si lo dudaba soy Catalán, pero tengo la suerte de que mi madre es Cordobesa y mi mujer Asturiana, lo que me deja ver mejor el bosque tupido que han creado,los medios y los políticos que hoy gobiernan a los andaluces, y no les permiten ver la realidad, a los buenos ciudadanos como usted de esa su y un poco también mía, gran tierra.

    Reciba un cordial Saludo.

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  2. Qué buena entrada! Si pudiera hablar bien, sin el problema de los acentos, haría un mejor comentario, o no. Pero por lo menos lo intentaría. Entonces dicho lo primero, lo primero he dicho.

    Saludos.

    Andri

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  3. Y esto lo dice un tipo, el tal Durán, que vive en Madrid en hotel Palace. Hay que tener poca vergüenza, que la tiene. Por eso es político. Un abrazo.

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  4. Sr. JanC: efectivamente, pregunté a Rosana Güiza si podría difundir mi post. Podría habérselo pedido en privado, pues al seguirnos mutuamente en Twitter tienes esa opción, pero no tengo ningún problema en hacerlo públicamente. Rosana es andaluza, como yo, e intuía que me entendería, como ha sucedido. Con usted no tengo la misma sensación de entendimiento.
    Si lee atentamente mi entrada, se dará cuenta que soy el primero en decir que el PER hace aguas, pero que también es necesario para mucha gente. Que un empresario del campo proteste es lógico. Pero aquí entraríamos en otro asunto, y no me apetece el manido debate entre los empresarios y los trabajadores, debate que casi nunca comparto, por cierto.
    Al pedirme usted, supongo que irónicamente, que le haga una traducción simultánea de las palabras de un andaluz no está más que utilizando el argumento prepotente (aunque recurra a la ironía) de Artur Mas el otro día cuando hablaba de los críos o Montserrat Nebrera hace un par de años. Mal vamos si nos ponemos así.
    Yo también pago impuestos, no se vaya usted a pensar. Mire, para no extenderme mucho más, le sugiero que lea el artículo de ayer de Ignacio Camacho (sevillano también) en ABC: http://www.abc.es/historico-opinion/index.asp?ff=20111009&idn=1501919499052. Explica esto de los dineros bastante bien.
    ¿Los medios de comunicación y los políticos andaluces no nos dejan ver el bosque? ¿Usted sí puede ver todos los árboles porque atiende a los argumentos (y está en su derecho y lo respeto, faltaría más) de estos políticos catalanes que de vez en cuando les da por presentar a Andalucía como un monigote?
    Verá, yo soy andaluz, y de pueblo, como he escrito en la entrada, pero viajo bastante por toda España (y Cataluña es uno de mis lugares preferidos, vaya por delante). He tenido mucha más suerte que mi abuelo y mi bisabuelo porque he estudiado en el extranjero y hablo varios idiomas además del castellano, como también les pasa a muchos andaluces, vaya. Quiero decirle que no me dejo engañar por los medios (que conozco bastante bien, entre otras cosas porque he trabajado en ellos durante varios años), ni por los políticos (los de aquí me gustan tan poco como los de su tierra, no se crea), y me basta tener ojos y oídos para darme cuenta de que alguien, con intenciones dudosas, además, insulta a los andaluces.
    Reciba usted también un cordial saludo,

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  5. Ahora, después de años de chupar del bote del cargo público, entendemos por qué Durán no tiene ni un pelo en la cabeza: falta de riego. No es lo único que le afectó, por lo visto.

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  6. Hola Andrés. Muy buena esta nueva mirada tuya a la actualidad. De resbalones dialécticos está el mundo lleno, y quizás sea porque algunos hablan demasiado y, en más casos de lo que sería recomendable, lo hacen sin pensar (los enteraos de cartón, que los llamo yo). Pero lo de este tipo es diferente. Como bien dices a mí siempre me ha parecido uno de esos políticos que, independientemente de que comulgues o no con su ideología, aparentaba ser alguien respetuosos y coherente en lo que decía. Esto me lo esperaba de Mas y de su reputada habilidad para la provocación, tan característica de la facción reaccionaria de este partido al que representa, y que siempre me pareció más divergente y desunido que otra cosa. La sensación que me queda de la historia es sencilla y desalentadora, aunque no inesperada. Las "facciones" que en cada grupo de referencia social (empresas, familias, vecindades, partidos políticos, etc.)están por la coherencia, el respeto, la mesura y la responsabilidad, vienen perdiendo terreno y poder en favor de aquellos que dfienden nuevas armas: las del oportunismo, el cortoplacismo, la irrespetuosidad, el frentismo y la sinrazón.

    Y que duda cabe que todo esto duele más cuando uno es el sparring; aquél que siempre es utilizado para ser abofeteado (unas veces por su acento, otras por su religión, otras por el color de su piel, otras porque simplemente su jardín es más bonito que el tuyo, o eso piensas...)con el objetivo de ver si, con ello, el abofeteador consigue su objetivo, aunque éste, el abofeteador, realmente no sepa si abofeteando va a obtener algún rédito. Porque no lo saben, solo lo intuyen. Simplemente tiran y prueban a ver que pasa. Y lo hacen porque es fácil hacerlo, porque ni los suyos se lo van a reprochar, ni los agraviados van a poder hacer otra cosa que patalear, ya que la justicia es prisionera de intereses bastardos que maman de la teta de la impunidad.

    Estamos haciendo de nuestro país un laboratorio donde, lejos de experimentar para buscar remedios, se trabaja para generar el virus de la esquizofrenia social.

    ¿Hasta cuándo tenemos que aguantar a estos supuestos "líderes" que nos están contagiando de toda esta ola de terror moral e intoxicando nuestra sociedad hasta un lugar que quién sabe donde tiene su límite? Antes, "figuras" de la historia justificaban el uso de algunos medios por la consecución de un "gran" fin. Ahora todo medio parece valer para cualquier fin, por pequeño y ridículo que parezca, aunque con ello solo ganemos unos metros de sinsentido. Esto cada vez se parece menos al sitio en el que me gustaría vivir en mi futuro y más a la sinrazón del Somme en 1916: 1 millón de muertos para ganar unos insignificantes metros. Cómo dijo entonces un general alemán parafraseando a Alejandro Magno para describir el Somme: “Jamás contemplé semejantes leones liderados por tales corderos”.

    Perdón por lo extenso del comentario y enhorabuena, como siempre, por la aportación tan constructiva e inspiradora que haces a través de tu blog. Un abrazo.

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  7. Angelnegroblanco: puedes escribir como quieras, con acentos o sin ellos, con faltas o sin faltas. Aquí no hay censura.
    Ya ves, Paco: algún alcalde andaluz lo ha invitado a echar alguna peonada con los agricultores. Hay alguna diferencia con el Palace y el Congreso, te lo aseguro.
    Pues sí, Diego, pero yo creo que no tiene un pelo de tonto, y ha conseguido lo que quería, llamar la atención y que hablemos. En fin.
    ¡Roald! dijo el oso: buen nombre para tu perfil, por cierto... Aquí tienes tu casa, y da lo mismo que los comentarios sean largos o cortos. Me alegra leerlos todos, aunque rara vez, por falta de tiempo, los conteste uno por uno. Hoy ha sido un placer saltarse esta norma.

    Abrazos para todos,

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