Jerry Weintraub


Para determinadas cosas soy muy perezoso. Aún no me he preocupado de preparar mi antena de toda la vida para ver la TDT. No sé si me pierdo algo, pero como tengo Canal +, además de las películas puedo ver los canales de siempre: La 1, La 2, Antena 3... Y desde hace años un DVD grabador me facilita bastante las cosas: lo tengo programado para que grabe varias horas al día, y de vez en cuando reviso los archivos por si hay algo que quiera ver. Basta con pulsar el botón de borrar para quitar lo que no me interesa o editar lo que me apetezca conservar. Ni siquiera miro la programación para ver lo que ponen, y de cuando en cuando me encuentro sorpresas agradables en el disco duro. Así descubrí las series Mad men, Juego de tronos, Los Tudor o Spartacus; y, recientemente, películas que tal vez no me habría preocupado de ver y al final he disfrutado, como El americano, The town o No se lo digas a nadie.
Pero con cierta frecuencia programan en Canal + documentales tan interesantes o emocionantes como cualquier película. Y así, por casualidad, me empapé el otro día de la vida de Jerry Weintraub. Jerry Weintraub, el productor de las estrellas, se llama el documental. Sé que quedaría muy bien si escribiera aquí que ya sabía quién era Jerry Weintraub. Pero no. Jamás había escuchado hablar de él, y si había visto su nombre en los créditos de películas como Ocean´s eleven o Karate kid me había pasado desapercibido a pesar de que soy de esos pesados a los que les gusta sentarse a leer los créditos. Veo al septuagenario Jerry Weintraub sentado en una butaca de su mansión contando su vida y no dejo de sonreír durante la hora larga que dura el documental. Puede que exagere muchas de las anécdotas que cuenta, pero con que sean verdad la mitad de la mitad de sus recuerdos, os aseguro que merece la pena verlo.

Habla de otra época, de un mundo que jamás volverá; de Elvis Presley y su manager, el coronel Tom Parker, al que tuvo que estar llamando cada mañana durante un año para conseguir llevarse al Rey del rock de gira; de Frank Sinatra, que lo telefonéo un día a su oficina y le dijo que quería hablar con él y en el aeropuerto lo esperaba un avión para llevarlo a su casa; de su padre, que siendo muy jovencito le enseñó que si quería comprarse una chaqueta como la de James Dean en Rebelde sin causa tendría que buscarse un trabajo. Así es cómo funcionan las cosas, le explicó. Ya digo, el documental sobre Jerry Weintraub es una hermosa lección de vida. Yo lo he rescatado del disco duro y ya lo he visto un par de veces. Merece la pena.

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© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2011

Comentarios

  1. Buenos días Andrés, tienes toda la razón, en la televisión se encuentran cosas estupendas, todo es cuestión de no quedarte con lo primero que pillas, en cuanto a lo del documentallo tendré en cuenta y si me encuentro con Jerry Weintraub, al que te confieso que tampoco conozco, lo veré y me acordaré de ti. Un abrazo
    Primitivo

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