Autobombo

Dejadme que os confiese una cosa: mi contacto con las redes sociales y la blogosfera suele ser bastante ombliguista. Sería demasiado tonto por mi parte ponerme a desglosar las indudables ventajas de Internet, pero lo cierto es que no acostumbro a navegar, y normalmente tengo abiertos Facebook y Twitter con mi propio perfil, para ver solamente los comentarios que se dirigen a mí directamente. Es verdad que de vez en cuando miro el muro de algún amigo o un colega, que no siempre son la misma cosa. Eso es todo. Sin embargo, observo que en el muro de Facebook de Anika Lillo (la archifamosa Anika entre libros) se sugieren debates interesantes, en los que, aunque sea de tarde en tarde, me animo a participar.

El otro día Anika lanzaba al aire una pregunta muy interesante. Más o menos era ésta: ¿qué opináis del autobombo de los escritores? Me di cuenta de que bastantes lectores se quejaban, y he de decir que no sin razón, del burdo bombardeo indiscriminado con el que muchas veces los escritores tratan de promocionarse en Internet. ¿Es legítimo que un escritor quiera dar a conocer su obra utilizando todos los medios a su alcance? Claro que sí. Indudablemente. Pero convendría hacer algún matiz, porque la línea que separa lo correcto del hartazgo es demasiado frágil. Como lo que mejor conozco es mi propio caso, me centraré en él. Yo pienso que uno puede hablar de su obra (o de lo que le dé gana) todo lo que quiera, mientras lo haga en su muro de Facebook, en su perfil de Twitter o en su blog. Mi blog, por ejemplo, le decía el otro día a Anika y a sus seguidores, es como mi casa. Nadie está obligado a entrar en él ni a leerme. Y en mi blog aprovecho para poner la información que va apareciendo sobre mis libros, y también para escribir sobre lo que me apetezca. Si alguien considera que practico el autobombo o le molesta, con no pinchar nunca en mi bitácora ya tiene el problema solucionado.


Y lo mismo digo de Facebook: creo que jamás he solicitado amistad a nadie a quien no conozca, conque supongo que quien me solicita amistad es porque tiene interés en saber de mí. Dicho esto, quejarse de autobombo por lo que uno escriba en su muro o en su blog, en mi opinión no tiene sentido. Si un lector me busca y quiere comentarme cualquier cosa, estupendo. Procuro atender a todo el mundo. Pero pienso que es mejor dejar que sean los lectores los que se acerquen a ti en lugar de estar llamando a sus puertas como si fueras un vendedor a domicilio.

Otra cuestión es que utilices las páginas de los demás para promocionarte o solicites amistad en Facebook indiscriminadamente a gente que no conoces para luego tratar de endosarles tus libros. Cada uno tiene el listón de su dignidad donde considera conveniente, y aunque está claro que este blog es la puerta de entrada para la mayoría la gente que teclea mi nombre en Google, para determinadas cosas soy muy pudoroso. Salvo en mi casa, claro. O en mi blog, que, como he dicho más arriba, viene a ser lo mismo. Y aquí sois todos bienvenidos.




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© Andrés Pérez Domínguez, febrero de 2012

Comentarios

  1. El mejor bombo que puede darse un escritor es la calidad de lo que escribe. La red está saturada de juntaletras que teclean más en su Facebook que en sus manuscritos y que demuestran que su verdadera vocación es el zoco. Antes, un escritor escribía libros y era uno entre miles, celoso de su arte, consciente de su excelencia. Ahora hay más "escritores" que lectores, se venden como móviles en la puerta del cash & convert y pelotean entre babas cuando huelen a un reseñador. Obviamente, ninguno de ellos lo reconocerá. Y el que lo haga, procederá a callarse y a trabajar en su obra.

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  2. Ya comenté algo de esto en una entrada reciente en facebook. Creo que es legítimo que una persona (en este caso un escritor) utilice las vías que tiene a su alcanze para difundir su trabajo. Yo también lo hago, y de hecho mi blog es una reaprovechación de artículos ya publicados, etc. Pero también creo que interactuar con los demás es algo que muchos han olvidado, pendientes sólo de sus fans o seguidores. Hay gente en Facebook, lo repito, que jamás te comenta una entrada ni pone un miserable "me gusta", están ahí sólo para que les comenten a ellos. Bueno, será que lo que decimos los otros les importa un carajo. Mi estupor es que te acepten y, aún más, que te soliciten amistad para mantenerse luego como voyeurs autistas. En fin, creo que hace falta mayor criterio en las relaciones virtuales.

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  3. Hola ,lo primero cambiaste tan pronto el blog que no pude comentar.Bueno yo el facebook lo uso desde que te conozco.Y asi he conocido la obra de otros escritores (casualidad que todos ellos me han pedido amistad )debo tener cara de lectora ja la ja.Entre ellos tengo a tú amigo Felix. Buenas noches

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  4. Me encanta Rosa Mary que te hayas adentrado en el mundo de las nuevas tecnologías gracias a un escritor. Eso es lo bueno que tiene este avance. Cada uno puede utilizarlo para lo que quiera, y como dice Andrés, si uno está harto del autobombo de otros, pues con no entrar en su blog, su perfil o lo que sea, ya tiene solucionado el problema. Viva la libertad de internet!!

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  5. Gracias a todos por vuestros comentarios.
    Abrazos para todos,

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  6. Una anécdota al respecto: me dio por felicitar en su muro a Vanessa Montfort tras haber leído "Mitología de Nueva York" y unos días después, para mi sorpresa, me envió una solicitud de amistad. Yo acepté y, en mensaje privado, le dije que había sido una sorpresa, que encantado aceptaba y blablabla. La cosa fue que ella, a continuación, me confesó que se había confundido: mi nombre coincide con el de un viejo amigo suyo de la carrera y no se dio cuenta a tiempo. No obstante, mantuvimos el contacto y llegamos a conocernos en la feria del libro de Sevilla, donde tuve la oportunidad de pasar con ella un ratito de charla a solas (en la caseta donde firmaba su libro) y muy agradable.

    Un abrazo, querido Andrés.

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  7. Pues no estaría mal que pusieras un hipervínculo a "Anika", que tiene información y comentarios tremendamente interesantes.
    :-))

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  8. Por ejemplo
    http://libros2.ciberanika.com/

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