Una gran historia de amor


Veintisiete meses después de su primera edición, y supongo que también ahora gracias a que acaba de salir en bolsillo, siguen apareciendo reseñas de El violinista de Mauthausen. Ya sé que el autobombo no está bien visto (es un asunto interesante sobre el que quizá reflexione en una próxima entrada), pero dónde contar estas cosas sino en mi blog. Esta reseña ha aparecido la web novelahistorica.com
(como ya no se me ocurren más fotos que poner aparte de la cubierta del libro, mientras me pienso sin poner algunas de Charlize Theron o Natalie Portman os tendréis que conformar viéndome posar mientras me estrujo la cabeza o dedico una novela... -:) )

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El violinista de Mauthausen de Andrés Pérez Domínguez es una novela que pretende ser un homenaje a todos los españoles que perdieron la vida en los campos de exterminio nazi.
El violinista de Mauthausen no es una novela ágil, rápida en su discurrir, que abrume al lector con una sucesión trepidante de escenas. Es una novela de personajes y de sentimientos encontrados y también de casualidades que marcan un destino.


La novela gira en torno a dos amantes, a Rubén Castro un republicano español exiliado en Francia que ha encontrado su lugar en París. Se ha convertido en un amable profesor de latín con deseos de ser escritor y que vive un gran historia de amor con Anna Cavour, una joven que da clases de idiomas en una academia. Su amor ha sido rápido y veloz, viven juntos y esperan el tiempo oportuno para casarse. Tenían una vida tranquila hasta que los alemanes invaden la capital francesa y Rubén es arrestado. Desde entonces la vida de ambos da un giro radical, Rubén con cierta ingenuidad ve como su mundo se derrumba a medida que pasan las horas, los días y las semanas. Sus esperanzas de volver con Anna van menguando, pero aún así es el recuerdo de su amor lo que le da fuerzas para aguantar todos los horrores a los que se enfrenta día a día en el campo de concentración de Mauthausen.
Anna por su parte cae en una gran desesperación desde que se llevaron a Rubén. En ese momento de debilidad es cuando Robert Bishop, agente encubierto de la OSS, contacta con ella para que ayude a los aliados. Al principio solo se trata de dar cobijo a pilotos británicos o estadounidenses que han caído en territorio enemigo, o de ayuda a la resistencia. Pero cuando Anna conoce por casualidad al ingeniero alemán Franz Müller, comprenderá que lo más difícil aún está por llegar.

Son Ruben, Anna, Robert y Franz los que configuran toda una trama muy bien hilvanada y que se complementa a la perfección con el tono sencillo y melancólico que domina la narración. Unos personajes muy bien definidos en una historia que no tiene un claro protagonista pues estamos ante una obra coral. Cada uno de ellos tiene un papel concreto dentro de este drama. A Rubén le ha tocado el más duro, él será en encargado de poner voz con sus recuerdos de los años que ha estado en Mauthausen. Años de desesperanza, de agonía, de hambre, de gran sufrimiento, recuerdos en los que nos muestra de un modo casi brutal y desapasionado lo cruel que puede llegar a ser el ser humano. Debemos alabar que el autor no se recreara en lo más cruento, simplemente se limita a contar lo que sucede tal y como ha sucedido, no hace falta endurecer la realidad porque ésta ya lo es.
Anna es el personaje que representa la esperanza de una mujer enamorada que desea que todo salga bien. Es también el valor en los momentos más difícil, y la complejidad que habita en el ser humano. Es una mujer fuerte, que desea ser decidida, valiente pero que también tiene sus dudas y que permite que el corazón gane a pesar de que la cabeza le susurra que no lo haga.
Robert Bishop nunca se ríe, si siquiera se puede atisbar en él una sonrisa. Es la parte seria, despiadada en ocasiones, tiene un objetivo y debe cumplirlo, y por eso aparta sus sentimientos, o más bien lo ahoga en una botella de bourbon. Personaje muy interesante que sobresale cada vez que aparece.
Franz Müller es un ingeniero alemán con alma de violinista. No está de acuerdo con el régimen nazi y por eso se marcha para cumplir su sueño de tocar el violín pero una visita a un campo de concentración le hace abrir los ojos y ver que no puede esconderse detrás de la música. Es un hombre atrapado por las circunstancias. Él desea ser violinista pero el mundo le obliga a utilizar su gran mente para la ingeniería. Es un hombre bueno, honesto, que intenta ayudar cuando puede a pesar del peligro que suponga para él.
Debemos también valorar en modo en que el autor ha decidido contarnos esta historia, pues comienza cuando Rubén llega a Paris buscando a Anna después de salir de Mauthausen. Nos estamos ante una narración lineal en el tiempo sino que los personajes van saltando en el tiempo según los capítulos, siendo cada uno de ellos como una pieza de un puzzle que el lector va uniendo poco a poco a medida que se acerca el final para crear una imagen perfectamente definida.
El violinista de Mauthausen es una gran historia de amor que nos nuestra no solo lo peor del ser humano sino también lo mejor. Al final lo único que debemos recordar es que siempre habrá un mañana lleno de esperanza."

Por Maria C.M.

Comentarios

  1. Buena reseña, es un libro fantástico que todos en casa han leido .

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  2. Lo leí hace bastante y me encantó, voy a tener que releerlo para sacar más matices, tengo hasta la suerte de tener mi ejemplar firmado en la Feria del libro de Sevilla. No había leído nada sobre los españoles en el Holocausto y me sobrecogió, siempre pensé que aquello nos tocaba más de lejos, recuerdo especialmente la descripción del viaje en tren hacia el campo, me impactó. Gracias!

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  3. Muy hermosa reseña sobre esta maravillosa novela que has escrito,Andrés.Ojalá llegue pronto al Perú.Me encantará poder leerla.
    Felicidades!!!Y que sigas alcanzando muchos éxitos en tu carrera de escritor.
    Un abrazo desde el Perú.

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  4. Muchas gracias por vuestros comentarios. A mí me encanta saber que se sigue hablando de mis libros.
    Abrazos,

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