Globalización
A lo mejor la globalización es esto y no he sabido darme cuenta hasta
esta tarde. Ser europeo quizá no sea sólo manejar la misma moneda y que los
precios hayan subido escandalosamente al contar en euros, viajar desde Lisboa
hasta Berlín sin que nadie te pida el pasaporte o ver como tu país se queda
solo cuando necesitaría a sus socios porque, al final, cada uno mira por lo
suyo y nada más. El caso es que esta tarde mucha gente (yo también, aunque no
quiera) está pendiente de las elecciones francesas. Ya digo, quizá eso de la globalización
y de la hermandad europeísta al final sea tan sencillo como estar escuchando la radio, con el alma en vilo por las elecciones del vecino. Qué curioso. Falta saber quiénes se van (nos vamos)
al carajo: si todos a una o sólo los de siempre. El derrumbe globalizado. O
como quieran llamarlo.
Parece que en Francia ha ganado Hollande. Y en Grecia los votantes están
tan quemados que han dado la espalda a los de siempre. Nada más certero que hoy
el refrán ese de cuando las barbas del vecino veas quemar... Me he vuelto de un
pesimista que hasta me da la risa floja.
Pero no soy adivino. No tengo ni idea de lo que va a pasar. Mientras, os
recomiendo echar un vistazo a la entrada del blog de mi colega de letras David Torres:
© Andrés Pérez
Domínguez, mayo de 2012


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Un abrazo,