Viejos conocidos. Tour de El silencio de tu nombre V (Sevilla)



La agenda del martes es todavía más apretada. La primera visita es a los estudios de RNE en Sevilla, para grabar el programa Historias de papel, con el bueno de Manuel Pedraz. Manuel Pedraz es uno de los periodistas que lleva entrevistándome desde hace ocho años, cuando publiqué La clave Pinner. Tengo que decir que desde la primera vez me trató con el mismo cariño, y que es uno de los periodistas culturales a quienes más aprecio. Además de por su voz inconfundible y ese acento andaluz del que, igual que un servidor, se siente orgulloso, sus entrevistas son reconocibles porque empiezan con el autor leyendo un párrafo de su libro.
Aún no son las once y ya aprieta el calor. Frente al hotel Colón, y procurando mantener los ojos abiertos sin quedarme ciego, me dejo retratar por Belén, la fotógrafo de El diario de Sevilla. Ayer, cuando vi la foto en el periódico, como siempre reconocí que el esfuerzo mereció la pena: los fotógrafos de prensa suelen hacer muy bien su trabajo. Carlos Lorenzo, de El diario de Sevilla, y Alejandro Luque, de El correo de Andalucía, me entrevistan al alimón mientras tomamos un café. Alejandro, un viejo conocido de la prensa, me hace una pregunta, no sé si off the record, que me interesa mucho porque se sale de lo habitual estos días: ¿y el Andrés cuentista? ¿Aún sigue ahí? Yo espero que sí, le dije. Pero el panorama editorial no está para publicar muchos cuentos. Ya me gustaría.
Vamos corriendo a los estudios de la SER porque hemos de grabar una entrevista con Nacho Ares para el programa nacional del fin de semana, y luego andando hasta los estudios de Onda Cero porque tengo que estar en directo con mis queridos Chema García y Susana Valdés. Ha llovido mucho desde que empecé a colaborar en Onda Cero, pero nada más entrar Eduardo deja los papeles que está ordenando y viene a darme un abrazo. Lo mismo me pasa con Nacho y con Ángel Luis. Siempre me he llevado muy bien con los técnicos de la casa y he de decir que cada vez que cruzo la puerta de los estudios de Onda Cero es como si estuviera en la mía. Con Chema y con Susana es como si no me entrevistaran, y por espinoso que sea el tema al final aparecen las risas. Y está muy bien que sea así. En este enlace podéis escuchar la entrevista:
María y yo salimos de la radio a toda carrera, y bajo el sol inmisericorde de la avenida de la Constitución caminamos  a paso ligero hasta el hotel Inglaterra porque tenemos una entrevista con las chicas de la web Sevilla Trendy. Luego vamos a comer, y por fin se acerca Nuria, que le dará el relevo a María y me acompañará al último encuentro de la tarde en la librería Beta de la calle Sierpes, para grabar el programa de Giralda TV 27 letras con mi amigo Cristóbal Cervantes.
Hay unas cuantas personas a las que jamás se me ocurre darles la mano, sino un abrazo sincero. Cristóbal es una de ellas. Durante siete años he estado a su lado cada semana en la radio y creo que nos conocemos los dos tan bien que, cuando me entrevista, aunque yo sé lo que me va a preguntar y él sabe lo que le voy a responder, todo resulta tan natural que es como si fuera la primera vez. Cristóbal Cervantes siempre ha sido extremadamente generoso conmigo. Ya tenía ganas de decirlo públicamente. Y, aunque ya lo haya dicho alguna vez, no está de más repetirlo.
Otra vez se ha pasado el día volando. Me despido de Nuria en la puerta de Beta y me alejo del centro buscando la sombra en este maldito verano que se alarga hasta mediados de octubre.


© Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2012













Comentarios

  1. Santo cielo, que ir y venir me mareo se tiene que terminar muy cansado no? ,muy buenas noches y mucha suerte

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  2. Sí, Rosa Mary: la promoción resulta muy esforzada, pero es muy gratificante también. Un abrazo,

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