Sin ilustraciones. Tour de El silencio de tu nombre XXII (Madrid)


         El jueves por la mañana subo a un taxi para a ir a la editorial, pero llevo las maletas porque dentro de un rato tengo el AVE para volver a Sevilla. El encuentro que se canceló el otro día con Aurora Intxausti, la periodista de El País, lo voy a tener esta mañana en la sede de Random House. Llueve mucho en Madrid, y aunque han sido sólo unos minutos Aurora se disculpa por el retraso. Nuria nos deja solos en un despacho y la periodista saca su libreta y empezamos a charlar sobre El silencio de tu nombre, espías desencantados, mujeres fatales, tesoros escondidos y héroes a su pesar. Pero no me doy cuenta de cuándo ha terminado la entrevista, porque al cabo de un rato estamos charlando de muchas cosas: de la situación tan triste que está viviendo el periódico para el que trabaja Aurora, que siempre se portó tan bien con sus empleados. Ya me habían hablado de Aurora antes de conocerla, y no sé cómo, pero al final me atrevo a preguntarle por el día en que pusieron una bomba en la puerta de su casa de San Sebastián. Por mucho que te hayan contado o te puedas esforzar en imaginarlo, todo cambia cuando alguien te relata un atentado mirándote a los ojos. He estado un rato hablándole a Aurora Intxausti de mi novela y después de escucharla no puedo evitar sentirme un poco ridículo. Le doy un abrazo al despedirme. Me hubiera gustado seguir hablando con ella, pero me espera el AVE. También me hubiera gustado que nos hicieran una foto, pero me dio vergüenza pedírselo. Por eso esta entrada de hoy va sin ilustraciones.

© Andrés Pérez Domínguez, noviembre de 2012


Comentarios

  1. Es una entrada pequeña pero contundente, te deja pensando en las prioridades que damos a ciertas cosas en nuestras vidas que se empequeñecen a veces cuando conocemos otras historias. Un saludo

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