Premio Max Aub. Aniversario
Hoy hace trece años que tuve la suerte de ganar uno de los premios que con más ilusión he escrito siempre en mi currículum. Era sábado cuando se falló, pero yo no me enteré hasta el lunes siguiente. Aunque algunos textos míos ya habían sido galardonados, por aquella época yo no era muy aficionado a participar en certámenes literarios, y algunos amigos me habían recomendado presentarme al Premio Internacional de Cuentos Max Aub. Además de ser muy prestigioso, está muy bien, porque si eres finalista te llaman y puedes ir a la ceremonia, me dijo alguien. Como no me habían llamado y el premio se fallaba pronto, había perdido toda la esperanza. Pero me habían informado mal, porque el lunes, al final de la mañana, me telefonearon para decirme que mi cuento, Ojos Tristes , había resultado ganador entre los más de mil textos presentados. Doy las cifras con el mismo asombro que entonces, sin intención jactanciosa, porque hoy, igual que cuando empezaba, sigue sorprendiéndome que alguien qu...