Parece que una empresa ha hecho posible ese sueño de los aficionados a la parapsicología ―entre los que no me encuentro― de irse al otro mundo y poder seguir comunicándose con los de éste. Lo cuentan en un telediario y me quedo pensando lo buena que me parece la idea. Me apresuro a aclarar, por si alguien que me lee lo está pensando, que no estoy recurriendo al cinismo. Uno de los programas que más me interesa ver cuando alguien ha muerto es Epílogo , en la que la voz de una invisible Begoña Aranguren empieza invariablemente la entrevista recordándole al invitado que se emitirá después de haber fallecido. No hay de morbo en mi interés, sino mucha curiosidad por escuchar a José Luis Sampedro, a Fraga, a Vázquez Montalbán y a tantos otros explayarse a sabiendas de que, cuando la entrevista se emita, ellos ya habrán dicho adiós para siempre. Según he visto en el telediario este nuevo servicio, que creo recordar es gratuito, permite dejar mensajes a quien quieras para que se los env...