El último mohicano
Menuda puesta de sol, ¿verdad, Hawkeye? Más quisieran los atardeceres playeros que inundan Instagram estos días. Qué bien lo pasé viendo vuestra película. Alguna crítica se sorprendía de que Michael Mann, el director de Miami vice, estuviese al frente de un proyecto así. La vi en el cine y cada vez que vuelvo a verla me retuerzo en el asiento durante los últimos doce minutos. Un ejemplo perfecto de clímax continuo donde la tensión no deja de crecer hasta el final mientras contienes la respiración. Es, sencillamente, perfecto, sin un puto diálogo y con esa música. Desde que Duncan, el oficial inglés estirado, te la juega cuando has decidido sacrificarte en la hoguera para salvar a Cora. Je suis Le Longue Carabine! , gritó, para que lo quemasen a él en lugar de a ti. Igual de haber sabido francés todo habría sido distinto. Luego tú lo alivias de las llamas con un disparo en la frente. A quién le iba a sorprender ya tu puntería. Pero si ibas cargándote desde el fuerte a todos los que...