Eclipse
Los eclipses me encantan en las novelas o en las películas. Mi favorito es cuando Hank Morgan, el protagonista de Un yanqui en la corte del rey Arturo , se salva de ser quemado vivo en el último momento porque anticipa un eclipse de sol y consigue que los brutos caballeros de la Tabla Redonda le perdonen la vida. Algo parecido ocurre en Apocalypto , la espléndida película de Mel Gibson: el eclipse interrumpe un sacrificio en lo alto de la pirámide y a partir de ahí empieza lo bueno. Y luego está la historia, la de verdad. La de Cristóbal Colón. En 1504, durante su cuarto viaje, cuando se encontraba varado en Jamaica, los indígenas habían dejado de suministrar comida a los españoles. Colón sabía que iba a producirse un eclipse lunar y utilizó sus tablas astronómicas para anunciarles que su dios estaba enfadado y que la Luna desaparecería como castigo. Cuando el eclipse comenzó los indios se asustaron y volvieron a alimentarlos. Colón era un tipo la mar de astuto, vaya que sí. No dudo qu...