Noventa aniversario
Hace muchos años hablé en esta bitácora de La noche de los tiempos , de Antonio Muñoz Molina. Dije, creo, y si no lo dije es un falso recuerdo cuyo fondo sigo manteniendo, que no se podía contar mejor el Madrid del 36. Me acuerdo de que me dieron ganas de quitarme el sombrero al leer un capítulo en el que durante muchas páginas el narrador iba enumerando una larga lista de acontecimientos recogidos por la prensa el 17 de julio de 1936, entre los que se colaba, como un hecho insignificante, el levantamiento de unos militares españoles en el norte de África. Un ejemplo perfecto no sólo de buena literatura, sino de la teoría del caos: una perturbación diminuta puede amplificarse de forma impredecible si las condiciones son las adecuadas. Quizá me interesan tanto los pequeños detalles porque a menudo un suceso aislado trastoca el futuro de la forma más inesperada. Como soy de naturaleza escéptica, acostumbro a no dar nada por supuesto. Mil páginas tiene la novela que mencionaba más ar...