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Mostrando entradas de septiembre, 2002

Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Norfolk

Quería comprarse un ordenador. No sabía nada de informática, pero quería comprarse un ordenador. El deseo era tan fuerte que más de una vez se había sorprendido delante del escaparate de unos grandes almacenes, como si le hubiesen clavado los pies los pies al suelo, extasiado ante el reflejo azulado de las pantallas extraplanas en el cristal como un brochazo luminoso, los teclados ergonómicos y esos pequeños artilugios fusiformes a los que llaman ratones.Se trataba de la misma sensación que padeció de niño, cuando deseaba la televisión en color más que ninguna otra cosa en el mundo, y luego, siendo ya un adolescente, el vídeo. Pocos años antes, ya adulto, había vuelto a sentir el gusanillo de la tecnología al ver a tanta gente hablando en la calle por un teléfono móvil. Se compró uno, uno de ésos tan grandes como un ladrillo que ahora le daba vergüenza sacar delante de sus compañeros, y ya hacía mucho que tenía claro que pronto lo cambiaría por otro más pequeño, más moderno, repleto de...