Entradas

Mostrando entradas de junio, 2014

Lo que abrigan mis colores

Imagen
A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

La paciencia

Imagen
No tengo muchos motivos para quejarme, y aunque acepto las cosas como vienen si no me queda más remedio, eso no significa conformismo. En este oficio, como en cualquier oficio, como en la vida, vaya, me podría ir mejor, claro, pero también peor. No escondo que tengo algunas espinitas clavadas: proyectos que no salieron adelante, traducciones o adaptaciones al cine que no cuajaron, premios que se escaparon cuando parecían estar al alcance de la mano . Pero no me quejo, digo. Casi veinte años estrujándome la cabeza y poniéndolo negro sobre blanco, va ya para una década que me dieron el bautizo en una editorial comercial y todavía sigo aquí. En la escritura, todo lo que no sea estar en tu despacho encerrado jugando a “imaginemos que” resulta imposible controlar. Aprendí hace muchos años a ser paciente, o tal vez la paciencia ya la traía de fábrica y no lo recuerdo, pero lo primero que debe aprender un escritor que empieza es que la lentitud es inherente no sólo a la creación literari...