Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2026

Lo que abrigan mis colores

Imagen
A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Diarios

Imagen
Como odio los compromisos no suelo hacer regalos. Pero cuando los hago procuro que el significado sea bien hondo. Para qué si no. Eres un regalo, me dijo el otro día una mujer, qué bonito. No sé si lo dijo en serio, pero me gustó. A un buen amigo ―¿acaso hay otra forma de ser amigo?― le encanta el cuaderno que uso ahora, apergaminado, con tapas de cuero. Mañana cumple años y le he encargado uno. Como no me gusta dar consejos (tampoco que me los den si no los pido), le sugiero con amabilidad y respeto que lo aproveche. Escribe cualquier cosa que se te ocurra, le digo, sin preocuparte de nada salvo de no mentirte a ti mismo. Ama, llora, ríe, mata y ponlo ahí, por absurdo, ridículo, inverosímil, reprobable o ilegal que te parezca. Desahógate. Sin pensar que alguien podrá leerlo. Ser sincero contigo mismo resulta muy liberador. Si escribes pensando que alguien te mira no es lo mismo. Por contar esto le dieron el Nobel a Heisenberg. He escrito diarios desde que tengo uso de razón. En realid...

El tamaño importa

Imagen
  Recuerdo a un tipo hace muchos años que sostenía con guasa que, como el tamaño de lo que le colgaba entre las piernas no se ajustaba al mínimo deseable, le contaba a su novia que en las películas porno usaban cristales de aumento. Eso del tamaño vaso de tubo tipo Nacho Vidal es un mito, afirmaba. Bueno, lo decía de otra forma, pero el mensaje era ese. Confesable o no, comparar es humano y también lo es (humano) desear estar entre los más favorecidos por la comparación. Cuando las mujeres me juran que el tamaño no importa suelo decirles que no importa mientras no sea demasiado pequeño o demasiado grande. Por regla general sonríen al escucharme, pero a partir de ahí lo mejor es mantener la boca cerrada. Por si acaso, mejor no entrar en detalles. Y, sobre todo, mejor no preguntar a qué se dedica su ex. Porque si ha sido saltador de esquí, creedme: lo mejor es salir corriendo, por si acaso. Con el esquí me pasa como con el golf, el pádel y montar a caballo: seguro que practicarlos es...