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Mostrando entradas de julio, 2024

Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Diarios

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No es premeditado. Me sale así. Por costumbre y tal vez porque en medio del caos me reconfortan ciertas rutinas. Recuerdo muy pocos días sin leer. Podría decir ninguno, pero no escribo para quedar bien ni para contentar a nadie. Sólo leo ficción por las noches y no suelo leer por las noches. De ahí que la lista de novelas trasegadas se reduzca a lo imprescindible. Por las mañanas, siempre cuando desayuno, y no siempre desayuno solo, además de la tostada con pan de semillas devoro ensayos. Ahí cabe todo, o casi todo: historia, filosofía, psicología, ciencia, diarios… Si dedicas un rato cada día a leer sobre distintos asuntos, decía Ray Bradbury, al final de un año estarás lleno de cosas. Cuánta razón tenía el maestro, para variar. Me levanto muy temprano, pero a veces demasiado temprano. Entonces, con el mundo por despertar, leo poesía. Quizá prefiera leer poesía cuando aún no se ha estropeado el día. Igual es una forma de meditación. Ni idea. Quién sabe si nunca me he puesto a meditar ...

Generosidad acústica

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  Me fascina la generosidad acústica. La gente que, rodeada de desconocidos, habla abiertamente por teléfono. La he visto, y escuchado, siempre, pero la generosidad acústica era más evidente en el AVE. Tanto he viajado en ese tren que durante una época guardaba los auriculares (creo que ya no los dan), todas las cajitas almacenadas en una estantería, muestra ridícula de cosmopolitismo provinciano por parte de a quien lo facturaban a Madr id o a donde fuera para dejarse retratar por la prensa, recoger premios o dar una charla. Fui gastando los auriculares del AVE o los perdí o los tiré. Eran de muy mala calidad. Me acostumbré a usar los míos. Los cuadernos los conservo. Benditas manías. He escrito mucho en trenes. Ahora procuro evitar el AVE. Prefiero el coche. No tengo que escuchar la vida de nadie mientras viajo. El coche es incluso mejor que el vagón de silencio donde una vez, lo juro, un tipo escuchaba ensimismado en el móvil las chirigotas de Cádiz. Recuerdo también al tipo cas...

Horizon

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Toda la vida leyendo, viendo cine y escribiendo sirve de algo: los amigos te preguntan o te cuentan lo que les ha entusiasmado o defraudado, para compartir su opinión contigo o por si coincide con la tuya. Sin embargo, a mí no me gusta leer críticas de libros ni de películas ni que me cuenten nada. Prefiero conducirme por mi intuición y sentarme a leer o ver una película sin ideas preconcebidas. Los prejuicios me molestan: en los libros y en las películas. También en la vida. Prefiero (en las películas, en los libros y en la vida) equivocarme con mis decisiones antes que acertar con las de los demás. De  Horizon , la película de Kevin Costner, me mosqueaba el rumor negativo, la unanimidad, o casi, de los comentarios. Suele pasar: si se empieza a hablar muy bien de una obra (literaria o cinematográfica) sucede un curioso mimetismo y casi todo el mundo, para no ir contracorriente, opina lo mismo.  Cuando las primeras críticas son negativas, pues tres cuartos de lo mismo. “K...