Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

Oye, chaval

Imagen
A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

Oficios incomprendidos

Imagen
En septiembre, con suerte, me largaré unos días. Mientras tanto, paso agosto criando a un cachorro, leyendo libros que tenía pendientes y corrigiendo una novela breve ―entre 150 y 200 páginas― que se publicará en el primer trimestre de 2015. Sonrío estos días al releer un texto que escribí hace siete años, puliendo frases o eliminando redundancias que ahora no me parecen tan oportunas como antes ―se publica para dejar de corregir, dicen por ahí―, pero sobre todo al descubrir que sigo pensando igual que el protagonista y narrador de Los perros siempre ladran al anochecer , un dibujante de cómics ―tebeos, como él prefiere llamarlos, igual que un servidor― que se muda con su mujer a una urbanización a las afueras de una gran ciudad porque los vecinos del bloque de pisos donde vivían les hacen la vida imposible. Ya os contaré alguna cosa sobre esta novela más adelante. Sonreía el otro día, decía, y sigo sonriendo al recordarlo, cuando me topé con una frase en la que el protagonista...