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Mostrando entradas de septiembre, 2007

Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Las dos Españas

C ristóbal , no sé si viste a nuestro presidente, a Rodríguez Zapatero, el otro día, sonriendo del brazo de Emilio Botín, el banquero. Los dos trajeados y muy contentos, porque a Zapatero le pasa lo mismo que Aznar , aunque no lo diga de la misma manera: que piensa que España, a pesar de todo, va tan bien que no entiende por qué la gente se queja tanto. Será por vicio, supondrá nuestro presidente. Y es que las familias españo las, Cristóbal, según nuestro presidente, no van a tener ningún problema en afrontar la subida del euribor porque nuestro nivel de renta es, ya te digo, según nuestro presiden-te, cada vez mayor y no lo vamos a notar. Y yo, Cristóbal, no sé muy bien a qué España se refiere Zapatero, tal vez a una España virtual, o a un país que se llama igual que el mío pero habita en una realidad paralela, en otra dimensión, como en esas novelas de ciencia ficción que me gustan tanto. La misma España, será, supongo, en la que los cafés cuestan ochenta céntimos.  Y aturdido esta...

Perros

Cristóbal, os escuchaba el lunes en el programa contar que en Nueva York hay un programa de radio de varias horas diarias en el que sólo emiten música para mascotas. Y, si te digo la verdad, hace dos o tres semanas habría fruncido el ceño, estupefacto al pensar que se trataba de una broma, pero después de lo de la herencia de Leona Helsm ley, lo del programa de radio para mascotas ya no puede sorprenderme. Qué quieres que te diga. La señora Helsmely , que se ha ido al otro barrio el mes pasado sin poder llevarse su fortuna de más de cinco mil millones de dólares ―que aunque ahora el cambio favorezca al euro todavía sigue siendo mucho dinero― ha dejado sin un centavo a dos nietos avariciosos pero le ha dejado a su perrito doce millones de dólares para que pueda pagar la luz en su fabuloso apartamento de Manhattan . Fíjate, Cristóbal, este perro ni siquiera va a tener que aprender a rellenar los boletos de la primitiva, como ese del anuncio de la tele que me hace tanta gracia. Yo me lo...