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Mostrando entradas de octubre, 2022

Oye, chaval

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A ver, chaval, permíteme la confianza. Toda la vida mirándote frente al espejo me permite algunas licencias, espero. Total, si te molestas me da igual. Me vas a tener que seguir aguantando hasta que dejes de fumar. Es una metáfora, no te enfades conmigo. Yo sé que nunca has fumado y a estas alturas ya no creo que te pille el momento tonto. Vamos a ver. Siempre has dicho que escribir novelas es como correr maratones y escribir cuentos como correr los cien metros. Estás harto de repetirlo. También, cuando te da por ponerte fino y literario has citado a Cortázar para afirmar que en las novelas se gana por puntos y en los cuentos por KO. Muy bien. Perfecto. Pues como un día alguien tire de hemeroteca vas a tener que mudarte a Vladivostok para esconderte de tu propia boca. Porque, tío, ni maratón, ni cien metros. Ni siquiera sé qué estamos haciendo. Sin preguntar a nadie si existe una sola razón para que el mundo tenga que soportar otro libro tuyo, vas y te pones a escribir una novela para ...

La ballena solitaria

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No sabía nada de la ballena solitaria hasta hace pocos días. Por las  cookies  impertinentes, los algoritmos o cualquiera sabe, al entrar a buscar algo en Google con el móvil me aparecen enlaces relacionados con asuntos que he buscado antes. Gracias a una extraña curiosidad ingobernable, desde niño acumulo cantidades obscenas de saberes cuya única utilidad consiste en quedar como un tipo inteligente (o como un pedante: la línea que separa los dos conceptos es demasiado frágil, me temo) en las tertulias con los amigos o en los encuentros con lectores, donde, a menudo, se termina hablando de cosas ajenas al oficio literario. Me queda el improbable consuelo de sobrevivir a la persecución de un oso en Alaska tras un accidente de avioneta junto a un amigo que se está tirando a mi joven y despampanante esposa. Quienes no sepan de qué hablo pueden buscar la espléndida película  El desafío . El personaje que interpreta Anthony Hopkins ironizaba sobre la cantidad de conocimientos ...

Sufre mamón, la nueva Inquisición

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  Hace tiempo leí que quizá hubiera una segunda parte de   Demolition man . Me gustaba la idea porque la primera es una película estupenda. Permitidme un breve resumen para los nuevos cinéfilos que no la conozcan: el policía John Spartan, interpretado por Sylvester Stallone, y el malvado Simon Phoenix, un emergente Wesley Snipes, son criogenizados en 1996. En el año 2032 el villano se escapa y como la policía del futuro tiene la misma capacidad de imponerse que el osito de Mimosín, no queda otra que espabilar de su letargo también a John Spartan. Ciencia ficción, entretenida; de esas para una tarde de palomitas en una sala oscura. También salía una joven Sandra Bullock. Lenina Huxley se llamaba su personaje. Quienes no entiendan el guiño del apellido ya pueden correr a la biblioteca. Los que sí, pueden seguir leyendo mientras sonríen. Para reflexionar sobre el presente recurro a una película del pasado que habla sobre el futuro. No es la primera vez. Me temo que no será la últ...

Fondo de armario

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  Ayer abrí los armarios y saqué la ropa que no uso para regalarla. Además de enriquecedor, el momento Marie Kondo resulta liberador. Quien se la llevó le va a dar muy buen uso, seguro. Tengo camisas de sobra y demasiadas veces siento que los roperos no tienen fondo. Al guardar las prendas sobrantes me acordé de que hace pocos días otra persona me dijo que como ahora por fin empezaba a cambiar el tiempo yo empezaría a tirar de mi fondo de armario. Aunque no resulta meritorio porque me conoce, no le faltaba razón. Ciertas dosis de elegancia nunca están de más, ni en la vestimenta ni en la vida, y entre las muchas cosas buenas que traen los chafarrinones grises en el cielo otoñal están los pantalones largos, el exilio de las sandalias, las camisas planchadas y dormir de un tirón varias horas seguidas, con suerte toda la noche. Los insomnes conocemos las ventajas.  Al escribir conviene evitar los lugares comunes: frases hechas, expresiones gastadas de tanto usarse, vicios lingüís...