Lo que abrigan mis colores

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A veces a la gente cercana le sorprende que escriba sobre detalles tan personales. Siempre respondo lo mismo: en realidad no cuento nada, porque contar mucho también puede ser una forma de no contar nada. En eso consiste el reto. Otras me ven sin ropa y tú desnudo, escribió Benjamín Prado y cantó Sabina, vaya. Se lo decía ayer a mi prima durante una celebración familiar. Me contaba ella, con esa mezcla de cariño inquebrantable y admiración sonrojante que sólo se permite en la familia, que me leía, que le gustaba mucho. Pero bueno, ella siempre me ha leído. Además, añadió, sé cuándo estás triste, cuándo estás contento, sé cuándo necesitas soltar algo porque te quema por dentro. Claro, ¿cómo no va a saberlo? La gente que me conoce, sobre todo si me conoce bien, juega con ventaja. Pero a veces, creo, no son conscientes de que la mayoría de quienes me leen no me conocen, nunca me han visto, ni se han cruzado conmigo, ni siquiera han hablado conmigo y probablemente nunca lo harán. Y ahí est...

Las fotos del Rey

 Cristóbal, si te digo la verdad, yo no sé adónde nos va a llevar esto, lo de esta moda de quemar fotos del rey para reivindicar no sé que ofensa que han hecho los Borbones a Cataluña desde hace unos cuantos siglos. No te digo a corto plazo, que supongo que aparte de por unos energúmenos incultos, no hay que preocuparse por mucho más, pero a largo plazo, Cristóbal, la verdad es que no sé qué decirte. Algunos políticos y algunos periodistas tienen mucha mala leche y muy poca memoria, tanto que hasta el rey ha tenido que recordarlo el otro día y decir, oye, parece que no os acordáis, des-agradecidos. A mí, Cristóbal, el fervor monárquico nunca me ha salido por las orejas, pero las cosas como son: estoy seguro de que sin el rey las cosas no hubieran sido las mismas en España en los últimos treinta años. No hay más que mirar atrás. Pero, ya te digo, hay gente que parece tener muy poca memoria o que espera atrapar algún pez en este río revuelto de las elecciones que se avecinan.
 Y es que al cabo, Cristóbal, la familia real española siempre me ha parecido un ejemplo de educación y de comportamiento: no hay más que echar un vistazo a las otras familias reales europeas. Y no me lo explico: hay más de un periodista, y más de dos, que se empeña en que lo veamos de otra forma, que se afana en hacer campaña para que en El Tomate se laven por igual los trapos sucios de Belén Esteban y los Borbones. Es lo malo, querido amigo, que estamos perdiendo los papeles, y algunos energúmenos están convencidos de que todo vale.

 © Andrés Pérez Domínguez, octubre de 2007

Emitido en Punto Radio el 5 de octubre de 2007

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